Mujer sonándose la nariz con un pañuelo de papel.
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En medio de una pandemia causada por el nuevo coronavirus, SARS-CoV-2, el mundo no consigue tener un descanso. Mientras la humanidad lucha con esta nueva enfermedad, también debe mantenerse atenta para no sucumbir ante otras patologías conocidas. Ahora, la ciencia nos indica que incluso existe la posibilidad de sufrir varias enfermedades al mismo tiempo. Específicamente, ha indicado que resulta posible que una persona se contagie simultáneamente con COVID-19 y con influenza.

En estos momentos, nos encontramos justamente en la época del año en la que la influenza, una enfermedad estacional, hace presencia con más fuerza y contagia a la mayoría de sus víctimas anuales. Asimismo, vemos cómo una segunda ola de COVID-19 parece alzarse en algunas naciones y cómo otras siguen luchando para contener aún el brote original. Como consecuencia, nos encontramos en una posición mucho más precaria, con respecto a otros años, para defendernos contra las enfermedades.

Por lo antes mencionado, es imperante que ahora conozcamos la probabilidad real de que grandes partes de la población se vean afectadas por esta situación. Para esto, organismos internacionales como la Organización Mundial de la Salud (OMS) y otros entes nacionales como los Centers for Diseases Control and Prevention (CDC) ya se encuentran haciendo investigaciones en el área.

¿Qué tantas posibilidades hay de contraer COVID-19 e influenza simultáneamente?

En un principio, tan solo diferenciar una enfermedad de otra resultaba complejo. Actualmente, tenemos reportes de casos del año pasado que fueron contados como influenza y que potencialmente eran en realidad coronavirus. Para evitar esto, se han hecho estudios para diferenciar al COVID-19 y sus síntomas de las enfermedades y alergias estacionales. Incluso, la OMS ha dedicado un espacio en su página oficial para listar las diferencias entre estas dos enfermedades.

Claramente, la base sintomática de estas patologías es lo suficientemente similar como para confundir una con la otra. Pero, ahora, se ha llegado a la conclusión de que, en casos en los que no se puede diferenciar, podría ocurrir que las dos se encuentren en simultáneo.

Para estos momentos, la ciencia ha llegado al acuerdo de que es posible para un mismo individuo presentar cuadros de influenza y COVID-19 simultáneamente. Sin embargo, sus investigaciones aún no han podido determinar con exactitud el grado de incidencia de estos casos. Debido a esto, tampoco se puede tener muy claro aún qué tan grande puede ser el riesgo de que esta condición afecte a grandes grupos de población en el planeta.

¿Quiénes tienen más riesgo de contagiarse con ambas patologías?

En general, los mismos sectores de riesgo del COVID-19 pueden aplicarse para el caso de contraer las enfermedades en simultáneo. Por ejemplo, individuos con bajas defensas, como los adultos mayores o personas con otras condiciones de salud subyacentes, tienen más probabilidades de ser atacados por los virus.

Asimismo, el personal de salud que día a día debe exponerse a enfermedades también tendrá más posibilidades de desarrollar casos de influenza y COVID-19 simultáneamente. Sumado a esto, se considera que las mujeres embarazadas también podrían ser particularmente susceptibles a esta posibilidad.

¿Tener las dos enfermedades en simultáneo es más letal?

Aunque no necesariamente hablemos de letalidad, definitivamente los cuadros sintomáticos causados por la combinación de ambas enfermedades pueden llegar a ser más severos. Esto debido a que, por un lado, en sistema inmunológico debe atacar varios frentes con distintas estrategias para cada virus, lo que lo hace menos eficiente y deja libres “puntos débiles” que uno u otro patógeno puede utilizar para su beneficio.

Con relación a lo dicho, el Dr. Eric Sachinwalla, director médico de Prevención y Control de Infecciones en el Centro Médico Einstein de Filadelfia, le comentó a The Philadelphia Inquirer que:

“Definitivamente es plausible que si alguien tiene ambas infecciones, es más difícil para su cuerpo combatirlas. Y estos son dos virus que potencialmente pueden causar lesiones pulmonares y neumonía”.

Con esto, no solo ha ratificado la posibilidad de que las enfermedades sean más graves, sino que realmente se hacen más difíciles de combatir. Esto tanto para el propio organismo como para los médicos que también tendrán que tratar al COVID-19 y a la influenza simultáneamente.

Infectarse simultáneamente con COVID-19 e influenza no es solo un problema individual

El Dr. Sachinwalla también resaltó que este tipo de casos suelen implicar una mayor necesidad de cuidados y un aumento del tiempo que se requiere recibirlos. Como consecuencia, más personas podrían incrementar la duración de su estadía en los hospitales –que, además, ya han estado abarrotados desde el inicio de la pandemia–.

Pensando en esta situación, si las infecciones dobles se vuelven algo común, el mundo podría enfrentarse muy pronto a otra crisis sanitaria. Para evitarlo, los expertos consideran que deben tomarse todas las medidas de prevención posibles, no solo contra el COVID-19, sino contra la influenza –lo que incluye recibir la vacuna anual contra esta–.

¿La vacuna contra la influenza evitará que tengamos una doble infección con COVID-19?

En general, la vacuna de la influenza puede ayudar a nuestro sistema inmunológico a hacer frente al virus. Por lo que, si este se presenta, será menos posible que logre infiltrarse en nuestro organismo. Sin embargo, incluso si se rompe esta primera línea de defensa, los anticuerpos creados para combatir al patógeno ayudarán a que al menos los síntomas no sean tan graves.

Ahora, la vacuna no impide el contagio por COVID-19. Por lo que, si se contrae influenza, las posibilidades de un doble contagio siguen siendo las mismas. Sin embargo, en este caso, si la persona está vacunada, tendrá más posibilidades de tener un cuadro sintomático leve, lo que la ayudará a superar ambas enfermedades con un poco más de facilidad.