Mujer rubia en un campo sosteniendo la bicicleta de niño de raza negra que sonríe.

Los adultos tienden a sumir que los niños son demasiado pequeños para comprender cosas que para ellos son muy evidentes, como las razas. Esto ha sido confirmado en una nueva investigación publicada en la revista .

Los investigadores de la Universidad de Boston encuestaron a varios adultos estadounidenses y quedaron impresionados con los resultados. Su percepción de la comprensión infantil sobre el tema de la raza estaba 4.5 años desincronizada respecto a las tendencias reales.

¿A qué edad empiezan a notar los niños las razas?

La respuesta probablementea sea muy clara para quienes aún recuerdan su infancia, pero para muchos adultos es como mirar en agua turbia. Pero antes de hablar del nuevo estudio, conviene ir un poco más atrás y citar los resultados de estudios anteriores sobre este tema.

Hasta el momento, se sabe que los niños pequeños y niños menores de cinco años pueden percibir mensajes e ideas sobre la raza. Incluso los bebés de seis meses de edad son capaces de notar las diferencias en el color de la piel de las personas a su alrededor.

Estudios previos sugieren que, a los cinco años, los niños comienzan a asociar características raciales con rasgos, estereotipos y status social. Pero más importante aún, a esta edad comienzan a internalizar mensajes sobre la raza que han estado recibiendo de los adultos.

“He tenido niños pequeños, de cuatro años, con los que he trabajado, que se me acercan y me preguntan: ‘¿Por qué eres moreno y yo blanco?’”, dice Judith Scott, profesora asistente de la Escuela de Trabajo Social de la Universidad de Boston. “Los padres se asustan” al hablar del tema porque ellos mismos “asocian automáticamente la raza con el racismo”.

Encuesta en adultos estadounidenses

Dicho esto, podemos volver a la actualidad y describir el nuevo trabajo de Scott, que se basó en una encuesta aplicada a adultos estadounidenses sobre los niños. Su interés se centraba en averiguar qué suposiciones tenían sobre la forma en que los niños procesaban el tema de las razas y los factores que influyen en su capacidad para hablar de ello con ellos.

Cuando les preguntaron sobre el momento en que creen que los niños empiezan a procesar las razas, en promedio, tenían una diferencia de aproximadamente cuatro años y medio respecto a la realidad.

“Independientemente de si los participantes del estudio eran padres, independientemente de si eran blancos o negros, tenían conceptos erróneos similares sobre cuándo los niños procesaban la raza por primera vez, lo cual fue muy inesperado y sorprendente”, dice Evan Apfelbaum, psicólogo social de la Universidad de Boston.

Los investigadores también notaron que fue precisamente este concepto erróneo la razón por la que los adultos evitaban hablar sobre la razas con los niños. Aunque también notaron razones personales, como incomodidad asociada al tema o tener miedo de emitir opiniones racistas.

Conocimiento como base para hablar sobre las razas

Pero uno de los factores que influyó en la falta de comunicación de parte de los mayores fue su desconocimiento sobre el tema. Los adultos en los Estados Unidos no solo tienen percepciones falsas sobre cómo y cuándo los niños aprenden sobre la raza, sino también sobre el tema como tal.

Es por ello que los invitaron a una actividad posterior a la encuesta. Los participantes recibieron una rápida lección de ciencias sobre la raza y también sobre el desarrollo infantil, y los resultados fueron muy diferentes esta vez.

Después de la lección, la mayoría de los adultos mostraba mayor disposición para hablar sobre las razas con los niños. Los investigadores lo interpretaron como una mayor seguridad y certeza de que los más pequeños podrían comprenderlo.

Así que esto nos recuerda los matices detrás del tabú y los problemas de racismo en el mundo, y en este caso, en EE.UU. El tema no es nada fácil de manejar después de las protestas por George Floyd, pero esto constituye una oportunidad de oro para hablar sobre el tema con los niños.

Vemos una vez más cómo la educación figura como opción potencial para estas situaciones. Es por ello que la recomendación va dirigida a los adultos, en especial, los padres, para instruirse en el tema y poder explicar de una forma clara a los niños por qué algunos somos muy diferentes a otros.

Referencia:

Adults delay conversations about race because they underestimate children’s processing of race. https://doi.apa.org/doiLanding?doi=10.1037%2Fxge0000851