Dos condones de distinta marca colocados sobre una superficie roja.
Vía Pxhere.

El poder de decisión sobre la propia capacidad reproductiva es un derecho por el que las mujeres han luchado a lo largo de los años. En la actualidad, afortunadamente, ya existen infinidad de alternativas a las que pueden recurrir a la hora de querer ejercer este tipo de controles. Sin embargo, el acceso a los anticonceptivos y a los medios de control natal sigue estando lejos de ser igualitario.

En países como Estados Unidos, lugar del más reciente estudio sobre el tema, el cuidado de la salud reproductiva es costoso. Po este motivo, la Ley de Protección al Paciente y Cuidado de Salud Asequible (ACA, por sus siglas en inglés) que permitía a las mujeres acceder a métodos anticonceptivos gratuitamente era una gran ayuda ellas, sobre todo para aquellas pertenecientes a sectores de bajos recursos.

Tal como destacaron los autores en su publicación en el JAMA Network Open, en la actualidad se sabe que aumentar el acceso a anticonceptivos mejora los porcentajes de uso de estos en toda la población femenina. Sin embargo, no había antes investigaciones que observaran su incidencia directa sobre el control de natalidad y el número de nacimientos anuales. Ahora, este estudio llegó para cambiar eso.

Sobre el acceso a anticonceptivos y el control natal

En la actualidad, casi la mitad de los embarazos que se registran en los Estados Unidos no son planeados. Esto se convierte entonces en un problema de salud que afecta a las madres, a los futuros niños y a la sociedad como un todo. Por esto, es vital poder entender cómo ofrecer las mejores oportunidades y herramientas para que la reproducción sea una decisión y no una consecuencia inesperada.

Con esto en mente, los investigadores obtuvieron información de la base de datos Clinformatics Data Mart desde el 1 de enero del 2008 hasta el 31 de diciembre del 2018. De entre estos, solo trabajaron con aquellos pertenecientes a mujeres de entre 15 y 45 años que estuvieran inscritas en planes de salud patrocinados por el empleador.

Mejor acceso a anticonceptivos se tradujo en menos nacimientos

En sus registros, los investigadores tomaron dos grandes montos, antes y después de la aprobación del ACA en el territorio estadounidense. Con esto, dividieron los grupos de féminas en tres secciones: 1) aquellas con ingresos bajos o por debajo de la media; 2) aquellas con ingresos estándar y 3)aquellas con altos ingresos.

Del primer grupo, entre el 2014 y el 2018 hubo una diferencia de casi 2% en la incidencia de embarazos no deseados. En el primer año, la incidencia fue de 8%, mientras que en el siguiente fue de 6,2%, por lo que las tasas de natalidad disminuyeron.

Igualmente, las mujeres con ingresos medios mostraron un descenso en esos cuatro años de un 6,8% a y 5,4%. Finalmente, las féminas con altos ingresos también manifestaron un disminución en la incidencia de embarazos no deseados, pero significativamente menor: de 5,6% a 5,5%.

En total, entre dichos años, la natalidad general tuvo una disminución del 22%. Por lo que, se puede comprobar notoriamente el efecto que programas como ACA pueden tener sobre la salud reproductiva, el acceso a anticonceptivos y el control de natalidad de la población estadounidenses –en todos sus estratos–.

Lo que significa esto

“Las mujeres con bajos ingresos tuvieron descensos más abruptos que las mujeres con ingresos más altos, lo que sugiere que un mejor acceso a la anticoncepción puede abordar disparidades bien documentadas relacionadas con los ingresos en las tasas de natalidad no intencional”, concluyeron los autores en su estudio.

Durante el 2020, la Corte Suprema de Estados Unidos ha hecho movimientos para intentar volver a restringir de nuevo los derechos reproductivos de las mujeres, coartando más su acceso a anticonceptivos y evitando que puedan tener un control de natalidad efectivo. Esta investigación muestra que este tipo de políticas pueden ser dañinas para la salud general de la población y que es imperante trabajar en pro del acceso a estos medios, y no en su detrimento.

Esto se vuelve particularmente importante para los sectores de ingresos más bajos en los que políticas como estas pueden hacer una diferencia notoria en la salud reproductiva de quienes reciben el beneficio. Ya que, de este modo, se disminuye la brecha socioeconómica que suele coartar el acceso a anticonceptivos a muchas mujeres estadounidenses.

Referencia:

Trends in Birth Rates After Elimination of Cost Sharing for Contraception by the Patient Protection and Affordable Care Act: doi:10.1001/jamanetworkopen.2020.24398