Una cucaracha de Madagascar

Un grupo de científicos de la Universidad de Tsukuba crean insectos robóticos capaces de mover objetos, proyectar imágenes y hasta de dibujar. Se trata de cucarachas ciborg denominados Calmbots.

Un ciborg viene a ser una combinación de elementos orgánicos y dispositivos electrónicos. La idea es potenciar las habilidades de un ser viviente para un propósito en específico.

En este caso, el equipo de investigadores de la Universidad de Tsukuba, usa cucarachas de gran tamaño, cómo las de Madagscar, para mejorar sus capacidades. La idea es controlar el movimiento de estas a través de “implantes cibernéticos”.

Pero, ¿cómo funcionan los calmbots?

El funcionamiento de los insectos robóticos se asemeja a la potestad que podemos ejercer sobre un juguete a control remoto. La diferencia acá, es que las cucarachas ciborg pueden ejecutar más actividades y de forma más inteligente. Incluso están pensadas para que en un futuro ejecuten labores domésticas.

Las cucarachas de Madagascar se caracterizan por presentar tamaños que rondan los seis centímetros. El grupo de investigación le ha sacado provecho a esta particularidad y ha colocado pequeños dispositivos electrónicos en estos insectos para controlarlos. ¿Cómo lo hacen? A través de la estimulación eléctrica de sus antenas.

De igual manera, los científicos han colocado en las espaldas de las cucarachas, artefactos que facilitan la proyección de imágenes, entre ellos una antena de chip, una batería, y algunos electrodos.

En el video se observa cómo usan varios ciborg para realizar trazos sobre una superficie, de modo que un enjambre de estos podría hacer dibujos más vistosos o transportar objetos más pesados.

De igual forma, en el caso de que un insecto no pueda continuar alguna actividad, uno de sus compañeros lo hará. Gracias a que cuentan con un algoritmo capaz de “enfrentar acertadamente los errores de otros ciborgs”. El grupo de investigores expresó:

“En el futuro las cucarachas cíborg aparecerán de la nada sin que las veamos, harán su trabajo y después se esconderán”.

Hay mucha lógica en esto. Después de todos son animales bastante pequeños, con capacidad de desplazarse por las paredes, escabullirse por sitios ocultos y aparecer de la nada. ¿Quién no ha tenido un incidente con estos particulares insectos?

Ahora, la duda que nos queda es, si realmente están pensadas para ayudarnos con labores domésticas, ¿estarías dispuesto a usarlas en tu casa?