Europa, una de las casi 80 lunas que decora las adyacencias del gigantesco Júpiter, está cubierta de un hielo brillante, tan brillante que hace que literalmente brille en la oscuridad.

Un nuevo estudio publicado en la revista Nature Astronomy sugiere que la radiación del campo magnético del planeta reacciona con el hielo que cubre la fría luna. El resultado es un interesante resplandor en su superficie.

Reacciones químicas en la superficie helada de Europa

La composición química de la capa de hielo que recubre la “superficie europea” aún es un misterio para los científicos. Es por ello que los investigadores han basado este estudio en simulaciones.

En una serie de experimentos realizados en el Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA, los investigadores enfriaron núcleos de hielo de agua en un tubo de aluminio. Luego, los sometieron a pulsos de radiación de electrones. Al hacerlo, el hielo emitió un resplandor, como era de esperar, pero la intensidad de este dependía de las sustancias químicas, distintas al agua hecha hielo, que estaban presentes.

“Los análogos de hielo de Europa emiten firmas espectrales características en la región visible cuando se exponen a radiación de electrones de alta energía”, escriben los autores. “Descubrimos que la presencia de cloruro de sodio y carbonato apagaba fuertemente, mientras que la epsomita mejoraba, el resplandor del hielo inducido por la radiación”.

Campo magnético de Júpiter y composición del hielo en su luna, Europa

Resplandor del núcleo de hielo en condiciones de iluminación, atenuación y oscuridad
Resplandor del núcleo de hielo de la luna de Júpiter, Europa, irradiado en condiciones de iluminación, atenuación y oscuridad. Crédito: Murthy Gudipati.

La superficie de Europa está experimentando continuamente altos flujos de partículas cargadas debido a la presencia de un fuerte campo magnético proveniente de Júpiter. Estas partículas interactúan con la superficie rica en hielo y sal, y da lugar a procesos físicos y químicos complejos… y sobre todo, luminosos.

Los autores del estudio describen el entorno de radiación del hielo de la Europa de Júpiter como “único”. También destacan que precisamente esta diversidad geológica y composicional en su superficie puede estar detrás de su peculiaridad.

“El resplandor del hielo nocturno que se produce en Europa puede ser muy singular y diferente a cualquier otro fenómeno de nuestro Sistema Solar”, concluyen en su documento.

Por el momento, lo estimaremos bajo las simulaciones, pero hay altas expectativas de estudios más minuciosos y precisos en el futuro. Por el momento, ni el Observatorio Keck en Hawai ni el Telescopio Espacial Hubble han logrado captar este brillo que las simulaciones dicen que deberían generar dichas reacciones.

Sin embargo, puede que en la próxima década, la nave espacial Europa Clipper de la NASA nos permita por fin observar el fenómeno. Y más importante aún, nos revelará más detalles sobre el agua que compone este enigmático satélite.

Referencia:

Laboratory predictions for the night-side surface ice glow of Europa. https://www.nature.com/articles/s41550-020-01248-1