Acercamiento a partículas de polvo flotando frente a una ventana.

Los retardantes de llamas son, en general, químicos usados como medida de seguridad para evitar la propagación rápida del fuego en cado de un incendio. Sin embargo, con el paso de los años se ha determinado que algunos pueden ser más dañinos que otros para el organismo. Por esto, muchos se han prohibido o descontinuado. Ahora, nuevas investigaciones señalan que algunos retardantes de llama prohibidos podrían seguir asechándonos en el polvo de nuestros hogares.

Específicamente, la investigación encabezada por Atanu Sarkar en colaboración con Peter Blanchard y Nicole Babichuk se ha enfocado en los retardantes de llama bromados. Es decir que, el trío de científicos canadienses ha fijado su atención en aquellos químicos que contenían partículas de bromo.

La particularidad de estos elementos es que, aunque se encuentren en pequeñas cantidades en el ambiente, se pueden acumular en el organismo al inhalarlos o ingerirlos. Como consecuencia, los autores plantean que su efecto acumulativo puede llegar a ser mucho más dañino.

Partículas de bromo, retardantes de llama y el polvo de nuestros hogares

Para poder comprobar la presencia de bromo en el ambiente y su relación con los retardantes de llama, los investigadores analizaron el polvo de los hogares con la técnica de espectroscopía de rayos X. Esta es básicamente un proceso de sondeo inofensivo que no perjudica la integridad del material que examina.

En esta oportunidad, los investigadores trabajaron con varias muestras, 20 en total, de diferentes hogares en Terranova, Canadá. Las partículas de polvo de cada una se extrajeron simplemente de las aspiradoras de cada casa.

“Pudimos demostrar que había una cantidad notable de bromo presente en todas las muestras de polvo que analizamos y en unas pocas pudimos identificar especies de bromo que eran características de los retardantes de llama bromados”, afirmó Blanchard.

A pesar de que ya se sabía de la relación entre uno y otro elemento, esta se trata de la primera vez en la que se puede comprobar directamente la coexistencia de estos dos elementos en el polvo de los hogares. Como resultado, los científicos esperan que el nuevo conocimiento lleve a mejores políticas de salubridad derivadas del entendimiento de lo que nos puede hacer la exposición de por vida a químicos como estos. Sin embargo, incluso con su descubrimiento, las cosas no son tan simples.

Exposición de por vida

Como ya mencionamos, es justamente el efecto acumulativo de los retardantes de llama unidos al polvo lo que debería preocuparnos más. De manera general, se estima de la presencia de retardantes en el polvo se mantiene en una relación que oscila entre los 2 y los 19 migrogramos por gramo.

En viejas investigaciones, se ha hablado de que las cantidades de polvo en los hogares están por debajo del umbral que debería preocuparnos. Por lo que, por extensión, tampoco se consideraba que la situación de los retardantes fuera un problema al que prestarle demasiada atención.

Ahora, los resultados de la investigación publicada en Envirormental Science and Pollution Research este 2020, podrían cambiar esta perspectiva. Todo debido a que demuestran una presencia constante de polvos con retardantes de llama bromados que, a la larga, podrían acumularse en nuestro organismo.

Otras investigaciones sobre estos compuestos, como la publicada en 2015 en Envirorment International hacen referencia justamente a los efectos dañinos que podrían ocasionarnos compuestos como el decabromodifenil etano (un antiguo tipo de retardante). Acá se relacionó por encima la presencia del químico con problemas de conducta y de desarrollo neurológico en las personas. Para seguir esta tónica, otras investigaciones incluso han estipulado cómo la exposición prenatal puede perjudicar a los niños a futuro mermando sus capacidades lectoras.

El rol de la consciencia social

Desde la perspectiva de los investigadores, este nuevo conocimiento es vital no solo para el mundo de la ciencia. De hecho, los gobiernos también podrían tomar provecho de este para educar a la población sobre los peligros de los retardantes de llamas.

Por ejemplo, el retardante de llama bromado que se encontró en el polvo de los hogares en este estudio ya se trata de un compuesto prohibido desde el 2009 en Canadá y recientemente vetado en Europa. Asimismo, otras naciones como Estados Unidos también parecen moverse en pro de esta meta. Sin embargo, en ella particularmente sigue habiendo un fuerte conflicto sobre la capacidad o no de dichos retardantes de causar daños a largo plazo en la salud de las personas.

Por ahora, los científicos recomiendan que se hagan más investigaciones con respecto a este punto y afirman que dentro de unos años volverán a los mismos hogares para medir nuevamente las cantidades de partículas de bromo unidas al polvo. De acá a entonces, con las regulaciones correctas, la esperanza de estos es encontrar lecturas cada vez más bajas de retardantes de llama bromados en el ambiente.

Referencias:

Evaluating the use of synchrotron X-ray spectroscopy in investigating brominated flame retardants in indoor dust: https://doi.org/10.1007/s11356-020-10623-4

Human health risk associated with brominated flame-retardants (BFRs): https://doi.org/10.1016/j.envint.2014.09.006