Niño pequeño parado de lado mirando hacia la cámara.
Vía Pixabay.

Las enfermedades cardiovasculares son una preocupación de salud para la población mundial. Por este motivo, son ampliamente estudiadas por el mundo de la ciencia. Sin embargo, algunas son tan extrañas que incluso ahora es difícil tener un conocimiento profundo sobre ellas. Tal es el caso de la enfermedad de Kawasaki que causa problemas cardíacos en niños usualmente menores de 5 años.

También conocido como síndrome de Kawasaki, esta enfermedad se destaca por general vasculitis en los infantes. Es decir, causa que sus venas se inflamen. Como resultado, si la condición no se trata los vasos sanguíneos del corazón podrían tener daños permanentes o se podrían dar peligrosos casos de aneurismas de las arterias coronarias.

Hasta la fecha, no se tiene un tratamiento específico contra esta ni una forma clara de prevenirla. Aún así, se sabe que tras su detección lo mejor es atender los síntomas lo más pronto posible, para vitar las consecuencias más severas.

Ahora, la nueva investigación ha llegado para darnos una visión un poco más panorámica de la situación, al ahondar en los efectos a largo plazo del síndrome. Para esto, los científicos del American College of Rheumatology hicieron seguimiento a niños sobrevivientes a la condición para poder monitorear el desarrollo de su salud 10 años después de su diagnóstico.

Estudiando problemas cardíacos a largo plazo originados por la enfermedad de Kawasaki

Para poder llevar esto a cabo, los investigadores de Ontario, Canadá, decidieron hacer seguimiento a más de 4.500 sobrevivientes y a 100 casos control –agrupados según edad, sexo y año del inicio del seguimiento–.

Luego de esto, realizaron controles durante cuatro grandes periodos. El primero abarcó el primer año luego del diagnóstico y el alta hospitalaria. El siguiente cubrió desde el fin de ese primer año hasta el quinto. Seguidamente, el otro intervalo abarcó desde allí hasta el décimo año. Finalmente, el cuarto periodo abarcaba desde que se cumplía la década en adelante.

Gracias a este registro, los investigadores pudieron determinar que los problemas cardíacos como la cardiopatía isquémica, las arritmias, la hipertensión arterial y la enfermedad vascular periférica fueron los trastornos más frecuentes en los sobrevivientes de la enfermedad de Kawasaki.

Enfermedad de Kawasaki como indicador de mayores problemas cardiovasculares una década después

Como ya sabemos, la meta principal de la investigación era delimitar los efectos a largo plazo de la enfermedad de Kawasaki en la salud de los sobrevivientes. En primera instancia, fue posible comprobar que, efectivamente, aquellos que padecieron el síndrome eran más propensos a eventos cardíacos adversos importantes con más frecuencia que los casos de control.

Por ejemplo, de los 4.595 pacientes estudiados, el 16,2% (746 de ellos) presentó algún tipo de problema cardiovascular durante los 10 años se seguimiento. Por su parte, aquellos que no estuvieron expuestos al síndrome de Kawasaki solo presentaron una incidencia del 5,2%.

Continuando con el seguimiento, los investigadores determinaron que la aparición eventos cardíacos adversos importantes (como los mencionados más arriba) incidieron en al menos el 1,7% de los sobrevivientes, es decir en 79 pacientes. Por su parte, los miembros del grupo control apenas mostraron una incidencia del 0,7%.

En ambos criterios, la posibilidad de sufrir algún tipo de problema cardíaco (leve o grave) fue mayor en el primer año tras el diagnóstico de la enfermedad de Kawasaki.

¿Y la mortalidad a largo plazo? ¿También aumenta?

Buscando profundizar aún más el conocimiento que se tiene sobre la situación, los investigadores también evaluaron la incidencia de la mortalidad por todas las causas en los participantes del estudio. A todos los niños se los siguió hasta que se cumpliera alguno de estos tres criterios: a) que llegaran a los 24 años, b) que fallecieran o c) que vivieran hasta la fecha tope del estudio: el 2019.

Con la información recolectada, y gracias a ese criterio, se detectaron 9 muertes en el transcurso de una media de 11,1 años luego de recibir el diagnóstico. En general, la mortalidad por cualquier causa en los sobrevivientes se posicionó en un 0,2%. Como una particularidad, el porcentaje del grupo control fue de 0,4%. En consecuencia, aunque los sobrevivientes a la enfermedad de Kawasaki eran más propensos a problemas cardíacos, su mortalidad general fue más baja.

¿Qué hacer ahora?

“Es muy importante que comprendamos mejor el riesgo cardiovascular después de la EK [enfermedad de Kawasaki] infantil. Un diagnóstico temprano brinda oportunidades de intervención, lo que puede mitigar el riesgo de enfermedad cardíaca en el futuro. Esto sugiere que los sobrevivientes de EK deben ser examinados a intervalos regulares para detectar enfermedades cardiovasculares y factores de riesgo asociados”, comentó el Dr. Cal Robinson.

Las palabras del coautor del estudio, residente de nefrología pediátrica en el Hospital for Sick Children y miembro de la Universidad de Toronto, indican cómo podríamos accionar para mejorar la calidad de vida de los sobrevivientes a largo plazo. Ya que, al implementar los programas de seguimiento, se promueve el diagnostico temprano. Algo que, a su vez, ayuda a evitar que las patologías avancen hasta dejar consecuencias severas en el organismo o incluso causar la muerte.

Es claro que, ahora, llegamos a conocer un poco más sobre la enfermedad de Kawasaki y los problemas cardíacos a largo plazo puede causar. Pero, la verdad es que seguimos lejos de saberlo todo sobre este síndrome. Por lo que es más importante que nunca que se sigan haciendo estudios en esta área.

Referencias:

Late Cardiovascular Outcomes in Children with Kawasaki Disease: A Population-based Cohort Study: https://acrabstracts.org/abstract/late-cardiovascular-outcomes-in-children-with-kawasaki-disease-a-population-based-cohort-study/