Cámara Nikon apuntando al frente sobre fondo natural desenfocado.
Vía PxHere.

El mundo está mucho más lleno de color de lo que creemos. En general, el ser humano solo es capaz de ver entre el espectro del rojo y el azul –con todos los demás colores que conocemos estando entre estos dos–. Mientras que otras criaturas como los colibríes pueden ver todo un rango mucho más amplio. Ahora, una nueva investigación de la Universidad de Tel Aviv podría estar a punto de darles también a las cámaras la posibilidad de captar colores invisibles a nuestros ojos.

Los investigadores Michael Mrejen, Yoni Erlich, Assaf Levanon y Haim Suchowski han estado detrás del desarrollo de esta tecnología. Ahora, gracias a su esfuerzo, como miembros del Departamento de Física del Material Condensado de TAU pueden presentar al público una creación que podría cambiar nuestra forma de ver el mundo… literalmente.

¿Cómo que las cámaras podrán captar colores invisibles?

Los resultados del trabajo de los científicos se publicaron el pasado octubre en la revista Laser & Photonics Reviews. En ella, se reseña la creación de este instrumento tan económico como adaptable que se les puede instalar a las cámaras tradicionales.

Con él, la lente de las cámaras podría ser capaz de ver y captar colores “invisibles” ocultos en las longitudes de onda de los rayos UV o de los infrarrojos. Como resultado, se traerían a la onda visible por los humanos tonos que por años nos han rodeado y no hemos podido apreciar.

Un mundo lleno de color

Como estándar, el ojo humano es capaz de captar longitudes de onda que se ubican entre los 400 y los 700 nanómetros (las que corresponden al azul y al rojo). Por debajo de los 400 nanómetros se encuentran las ondas UV; mientras que, por encima de los 700 nanómetros están los rayos infrarrojos.

En cada uno de estos espectros electromagnéticos se encuentran materiales con su propia huella de “color” que normalmente no podemos ver. Ahora, la tecnología diseñada por los investigadores de TAU podría cambiar esto para siempre. Todo con la simple acción de dar a las cámaras la capacidad de captar y luego mostrarnos los dichosos colores invisibles que nos rodean.

Más que una simple curiosidad

La posibilidad de ver más colores a nuestro alrededor no es solo una posibilidad curiosa. De hecho, podría tener aplicaciones en muchos campos. Para empezar, el mundo de la fotografía y sus capacidades de expandirían a nuevos niveles.

Asimismo, campos como la medicina o milicia también podrían aplicar estas tecnologías pare detectar amenazas –a la salud o a la seguridad, respectivamente–. Incluso, la astronomía también podría aprovechar esta nueva posibilidad de captar colores invisibles con sus cámaras especializadas para así poder develar incluso más secretos del espacio.

Referencia:

Multicolor Time‐Resolved Upconversion Imaging by Adiabatic Sum Frequency Conversion: https://doi.org/10.1002/lpor.202000040