Niño con mascarilla sosteiendola en su rostro con su mano derecha.
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Para poder comprender por completo cómo detener al coronavirus, es necesario conocer a profundidad qué efectos y reacciones causa en nuestro organismo. Por este motivo, la ciencia se ha dedica a estudiar este tema a fondo. Como fruto de estos estudios, rápidamente se vio que los niños parecen más resistentes a al COVID-19 y, ahora que han detectado que producen anticuerpos distintos, esta diferencia con los adultos finalmente podría explicarse.

En general, la investigación llevada a cabo por el Centro Médico Irving de la Universidad de Columbia notó que la producción de anticuerpos en los niños difería con la de los adultos, a pesar de que estuvieran contagiados con el mismo virus. Luego de dar una mirada más profunda a esto, publicaron sus resultados en la revista científica Nature.

Niños producen anticuerpos distintos ante el COVID-19. Pero, ¿en qué difieren?

En general el tipo de anticuerpos que aparecieron en el organismo de los niños fue similar al que apareció en los adultos. No obstante, lo que no pudo medirse paralelamente fueron las cantidades de los anticuerpos.

En general, los 32 adultos de la muestra tuvieron una respuesta de anticuerpos neutralizantes notoria –que se hizo más fuerte a medida que su cuadro de la enfermedad se hacía más severo–. Por su lado, los 41 niños examinados presentaron una respuesta cuando mucho leve a la enfermedad e incluso algunos eran asintomáticos –un detalle que los hacía mucho más propensos a ser altamente contagiosos–.

¿Por qué hubo esta diferencia?

En general, según los investigadores, esta diferenciación debió nacer de las diferencias en la gravedad de la enfermedad. En todos los casos, los niños presentaron síntomas leves y sus anticuerpos neutralizantes fueron distintos en su organismo en cuanto a cantidad y fuerza de ataque.

Por esto, los científicos consideran que la diferencia debe provenir del hecho de que los niños pasan menos tiempo con el virus –ya que su periodo de enfermedad es menor al de los adultos–. Debido a esto, el organismo no tiene tiempo de liberar sus protecciones antes de que el virus se vaya. En general, esto solo implica que los niños manifiestan una respuesta inmunológica más leve. Pero, en este contexto, eso no se trata de algo malo, sino de una señal del buen funcionamiento del organismo.

Otros anticuerpos distintos que los niños producen contra el COVID-19

Además de los anticuerpos neutralizantes, nuestro organismo también produce otros equivalentes diseñados para mantenernos sanos. En este caso, los investigadores también contraron pocas evidencias de anticuerpos contra una proteína viral del SARS-CoV-2.

Lo particular de la situación es que esta suele manifestarse solo cuando el virus ha logrado infectar una buena cantidad de las células. Por lo que, nuevamente, el no encontrar muestras de anticuerpos suficientes, y tampoco rastros del virus, implica que este se fue del organismo antes de infectarlo gravemente.

Entonces… ¿las vacunas servirán en ellos?

Escuchar que los niños tienen una respuesta inmune reducida puede llevarnos rápidamente el pánico. Pero, en este caso, debemos recordar que esto se trata de algo beneficioso y que se presenta con la enfermedad natural.

Por esto, incluso si normalmente los niños no tienen una respuesta inmunológica fuerte, al inyectarlos con una vacuna se estimulará lo suficiente el organismo como para desencadenar una reacción inmune notoria. De hecho, los investigadores consideran que probablemente la suya sea incluso más fuerte que la nuestra y que estén mejor protegidos.

¿Por qué los niños están menos afectados por el COVID-19?

Incluso ahora, los científicos no tienen esta respuesta. Por ahora, su investigación sobre los anticuerpos ha revelado que, efectivamente, el organismo infantil no se ve tan afectado por el SARS-CoV-2. Sin embargo, aún no han sido capaces de delimitar exactamente por qué. Por esto, esa se trata de una de las incógnitas que la ciencia investiga con ahínco para tratar de responderla pronto.

Referencia:

Distinct antibody responses to SARS-CoV-2 in children and adults across the COVID-19 clinical spectrum: https://doi.org/10.1038/s41590-020-00826-9