Fotografía de mosquito picando la piel.
Vía Getty Images.

La malaria es una enfermedad endémica del trópico contra la que la ciencia ha estado batallando por años. Con el paso del tiempo, surgen nuevos posibles métodos de diagnóstico y tratamiento. Pero, hasta ahora nada ha logrado ser tan efectivo como accesible para todo el mundo. Ahora, la propuesta de Xue Jiang y Peter B. Lillehoj con su test de malaria que parece un vendaje podría haber llegado para hacer la diferencia.

Vendaje de microagujas como test de malaria

El estudio que se ha publicado recientemente en Microsystems and Nanoengineering presenta el prototipo de test de malaria con forma de vendaje creado por los científicos. A pesar de que la intensión inicial de estos no fue que tuviera esa apariencia, ahora reconocen que ella podría ser un aliado por la familiaridad de su diseño y uso. Por lo que, los adultos podrían aprender a manejarlos rápidamente y los niños los aceptarían con menos desconfianza, por lo que serían más cooperadores que si hubiera que inyectarlos, por ejemplo.

Para que el susodicho vendaje funcione, los investigadores han instalado en él varias hileras de microagujas hidrófilas (atraídas por el agua). Estas tienen apenas 375 micrones de ancho y 750 micrones de largo. Por lo que, al entrar en contacto con la piel, alcanzan a romperla, pero sin causar tanto dolor como las agujas convencionales.

Test de malaria tipo vendaje colocado boca arriba para que se vea su set de microagujas.
Crédito: Jeff Fitlow.

Cabe resaltar que las microagujas son huecas y, a través de sus cavidades toman nuestras de sangre de la piel. Luego, enfrentan dicho líquido a un contenido de biomarcadores que se almacena en un mini contenedor al otro lado de la banda. Si la persona efectivamente se ha contagiado de malaria, en poco tiempo los componentes reaccionarán y el vendaje marcará positivo para la enfermedad. Para reflejarlo, la superficie expuesta de la banda se vuelve roja. En caso de que sea negativo, solo una pequeña línea se tiñe de rojo.

Una vez aplicado el vendaje en la piel, el test de malaria debería dar resultados en unos 20 minutos aproximadamente. En este tiempo, se cualquier miembro del personal de asistencia puede esperar el resultado e interpretarlo. Ya que, como hemos mencionado este se trata de una simple codificación de color. Por lo que, no se requiere de la presencia de personal especializado para utilizar la prueba.

Posibles usos de los nuevos tests de malaria

Con la llegada de la pandemia del COVID-19, incluso la Organización Mundial de la Salud tuvo que advertir que los focos de malaria podrían reactivarse. Por lo que, ahora más que nunca es importante contar con la mayor cantidad de herramientas posibles para combatir un repunte de contagios.

Según los investigadores, su formato económico y fácil de utilizar podrá hacer la diferencia a la hora de estandarizar su uso. Si esto se logra, cada uno de los test de malaria con forma de vendaje costaría alrededor de un dólar para producción a granel. Por lo que, el masificar la producción bajaría incluso más los costos y haría de esta prueba una de las más asequibles en su tipo.

Asimismo, pensando en la situación actual, los investigadores incluso consideran que se podrían ajustar los biomarcadores de sus vendajes para que también actúen como detectores del SARS-CoV-2. Nuevamente, esta es una posibilidad que aún necesita ser examinada con más detenimiento. Pero, si se acepta, a largo plazo podría ser un gran aliado en la lucha por detectar tempranamente las cadenas de contagio y frenarlas para finalmente poder ponerle fin a la pandemia.

Referencia:

Microneedle-based skin patch for blood-free rapid diagnostic testing: https://doi.org/10.1038/s41378-020-00206-1