joven mujer con auriculares escuchando su música preferida

¿Alguna vez te has preguntado de dónde provienen esos escalofríos que sientes cuando escuchas tu música preferida? La respuesta es un poco compleja, pero dicho de una forma sencilla, está en nuestro cerebro… y en un nuevo estudio publicado en la revista Frontiers in Neuroscience.

Un equipo de investigadores franceses midió la actividad cerebral de algunas personas mientras escuchaban música y comprendieron cómo es que tiene este efecto en nosotros. Al parecer, estos escalofríos surgen por la estimulación de regiones cerebrales que intervienen en la activación de los sistemas de recompensa y de placer.

Las razones por las que escuchamos música

Algunas personas son más sensibles que otras, pero la mayoría estará de acuerdo en que la música es gratificante y necesaria para nuestras emociones y bienestar. Cuando estamos tristes, escuchar una canción con la que nos identifiquemos puede ser la gota que derrame nuestras lágrimas y que permite que nos desahoguemos. Cuando necesitamos activarnos, ponemos música más movida, o con letras motivadoras.

Sin embargo, no siempre escuchamos música con un objetivo específico. Muchas veces lo hacemos simplemente porque podemos, o porque nos provoca, y esto no nos hace exentos de sus efectos.

Y de seguro alguna vez has experimentado esa extraña sensación de placer que nace en la columna vertebral y eriza nuestra piel al escuchar tu parte preferida de una canción. Aproximadamente la mitad de las personas ha experimentado escalofríos al escuchar música, pero los investigadores aún no tenían claro por qué.

Un experimento con buena música

Persona recostada de una pared con un reproductor de música en sus pies
Algunas personas experimentan escalofríos cuando escuchan sus canciones preferidas.

Un equipo de la Université de Bourgogne Franche-Comté en Besançon decidió indagar en ello enfocándose en la reacción cerebral ante la exposición a la música. Para ello, reunieron 18 participantes franceses (11 mujeres y 17 hombres) que aseguraban sentir escalofríos al escuchar sus piezas musicales favoritas.

Durante el experimento, los expusieron a 15 minutos de extractos de 90 segundos de sus canciones favoritas mientras registraban su actividad cerebral. También les pidieron que calificaran el placer subjetivo que sentían e indicaran el momento en que sentía escalofríos.

Escalofríos por escuchar música asociados a tres regiones del cerebro

En total, los participantes informaron 305 escalofríos, cada uno con una duración promedio de 8,75 segundos. Los escaneos cerebrales revelaron que también hubo un aumento de la actividad cerebral en las regiones vinculadas al placer musical.

Cuando los participantes sintieron el escalofríos, hubo un actividad eléctrica específica en tres regiones cerebrales: la corteza orbitofrontal, involucrada con el procesamiento emocional; el área motora suplementaria, que interviene en el control del movimiento; y el lóbulo temporal derecho, involucrado con procesamiento auditivo y la apreciación musical.

Los autores explican que ambas regiones trabajan juntas para procesar la música, lo que activa los sistemas de recompensa del cerebro. Entonces empezamos a liberar dopamina, conocida como la hormona de la felicidad.

El papel de la anticipación en el placer musical y la supervivencia

La combinación de estos factores con la anticipación a nuestra parte favorita de una canción da lugar a los escalofríos que solemos sentir al escuchar música. Es decir, estos no son más que una respuesta fisiológica a una mayor conectividad cortical.

Puede que este factor de anticipación juegue un papel clave en la experiencia del escalofrío. Desde el punto de vista evolutivo, predecir lo que sucederá es algo esencial para la supervivencia, y la anticipación a lo que nos gusta puede formar parte de ello.

Thibault Chabin, uno de los autores, dijo que los participantes “pudieron indicar con precisión” los momentos en que experimentaron los escalofríos. Sin embargo, estos no solo ocurrieron en los momentos previstos, sino también en muchas partes de los extractos musicales a los que los expusieron.

El placer musical es muy común, pero la ciencia aún no ha logrado comprenderlo del todo. ¿Cómo es que algo como la música puede resultar tan gratificante y esencial para la vida de los humanos? Se necesitarán nuevas investigaciones para descifrarlo. Mientras tanto, sigamos disfrutando de ella.

Referencia:

Cortical Patterns of Pleasurable Musical Chills Revealed by High-Density EEG. https://www.frontiersin.org/articles/10.3389/fnins.2020.565815/full