Toma nocturna de un murciélago posicionado sobre un poste con la boca abierta luego de
Murciélago posicionado sobre un poste con la boca abierta y a la espera dee sus presas, luego de "predecir el futuro" y adivinar por dónde podrán pasar volando los insectos. / Crédito: Universidad Johns Hopkins.

Cuando hablamos de habilidades como predecir el futuro, es más probable que las asociemos con un clarividente en historias de fantasía que con los murciélagos del mundo real. Sin embargo, la ciencia nos ha probado que esta es una cualidad que a ellos nos les es tan extraña.

Claramente, estos animales no pueden determinar si conocerás al amor de tu vida un viernes o si te ganarás la próxima lotería; pero sí cuentan con la posibilidad de predecir con éxito un elemento vital: dónde estará la cena.

Escuchar para poder ver

A través de un estudio dirigido por Cynthia F. Moss y codesarrollado por Ángeles Salles y Clarice Anna Diebold, las tres de la Universidad Johns Hopkins, el mundo ahora puede entender un poco más sobre el intrincado mundo que “ven” los murciélagos a través de sus oídos.

Sabemos en la actualidad, que estos animales utilizan complejos sistemas de ecolocalización para poder ubicar a sus presas en el espacio. Incluso, se ha logrado determinar que estas criaturas son capaces de utilizar y dar forma al efecto Doppler para cazar.

Con esto, los murciélagos ya se hacen con uno de los sistemas de rastreo naturales más sofisticados y exactos. No obstante, ni siquiera lo anterior podía explicar por completo de dónde venía la presión casi milimétrica de estas criaturas a la hora de atrapar a sus presas.

Ahora, gracias al nuevo estudio realizado por Moss y sus colegas, hemos podido dar un vistazo más profundo en el método de caza del murciélago. Como resultado, finalmente podemos entender por qué nuestras especulaciones anteriores no parecían mostrar la imagen completa: no era una foto, era un video y los murciélagos han encontrado cómo “adelantarlo” en su cabeza para predecir dónde estará su presa en el futuro.

“El insecto está volando. El murciélago también está volando. En este entorno que cambia muy rápidamente, si el murciélago confiara en la información que obtuvo del eco más reciente, no vería al insecto”, acotó Moss, quien también es neurocientífica y profesora de Ciencias Psicológicas y Cerebrales.

Predecir el futuro: la mejor herramienta de cacería de los murciélagos

Básicamente, los murciélagos han aprendido a leer el ambiente a través de los estímulos auditivos que reciben. Gracias a estos, el murciélago puede no solo saber dónde el insecto está en medio de una cacería, sino también determinar cuál es el sitio más probable en el que estará. Como resultado, reacciona y se mueve casi en paralelo con la trayectoria del desprevenido insecto, que incluso puede terminar volando directo a la boca del murciélago.

“De la misma forma en que un jugador de tenis necesita saber cuándo y dónde golpeará la pelota, un bate debe anticipar cuándo y dónde hará contacto con el insecto que está cazando”, explicó Moss.

En pocas palabras, los murciélagos son capaces de crear modelos predictivos en su cabeza basados únicamente en el sonido. Un detalle que Salles destaca de esto es que, mientras otros animales (entre los que estamos nosotros) utilizan estímulos visuales (mucho más ricos en información) para diseñar estos modelos mentales, los murciélagos son capaces de “predecir el futuro” simplemente a través del sonido y sus ondas que rebotan.

¿Cómo se ha comprobado esto?

En un principio, no estaba claro si realmente los murciélagos eran capaces de “predecir el futuro” por lo que se creó un experimento que pusiera a prueba varias posibilidades.

Si las acciones del murciélago solo precedían al insecto, entonces solo estaba siguiendo su rastro de ondas, por ejemplo. Por otro lado, si el murciélago debajo su cabeza estática, entonces jugaba con las probabilidades de que un insecto volara en su zona de ataque. Sin embargo, ninguno de estos escenarios se dio.

Durante el experimento, el murciélago continuó cambiando su cabeza de ángulo casi a la par con el insecto, hasta que finalmente lo capturó. En cada una de las repeticiones se dio este patrón. En él, parecía que el murciélago “sabía” dónde estaría el insecto antes de que este llegara allí.

Con la revelación de este estudio, se ha caído una teoría de los años ochenta que dictaminaba que los murciélagos no eran capaces de realizar estas predicciones. No obstante, en ese tiempo los videos de alta resolución en cámara lenta como los que ahora eran un sueño de la ciencia ficción. Por lo que, en aquel entonces, ni siquiera los científicos fueron capaces de ver lo que los murciélagos sí.

Referencia:

Echolocating bats accumulate information from acoustic snapshots to predict auditory object motion: https://doi.org/10.1073/pnas.2011719117