Anolis crestado puertorriqueño sujeto de un árbol con su cabeza apuntando hacia abajo.
Anolis crestado puertorriqueño o Anolis cristatellus. / Crédito: Day's Edge Productions.

El estudio del cambio climático se ha intensificado con el paso de los años. Por esto, cada vez es mayor la atención que prestamos a sus efectos sobre el ambiente, sobre nosotros y sobre los animales. Ahora, un evento de frío extremo que se dio a inicios de este 2020 podría habernos dado una oportunidad única para entender, de la mano de los réptiles, cómo el cambio climático puede estar afectando a los animales.

La ola de frío del 2020

La gran oportunidad se dio la mañana del 22 de enero de este 2020. La noche anterior el sur de Florida experimentó las temperaturas nocturnas más bajas en toda una década. Durante esas horas, se llegó a niveles cercanos a los 4 °C en las costas de Miami.

Como consecuencia, los reptiles de la zona tuvieron una reacción muy particular. Debido a ella, a la mañana siguiente las calles costeras estaban cubiertas con lagartijas, iguanas y demás reptiles. ¿El detalle? La mayoría de estas aún estaban durmiendo.

El por qué de esto yace en un fenómeno particular que le ocurre a los reptiles cuando duermen. Si las temperaturas de su alrededor caen por debajo de los niveles acostumbrados, sus músculos pierden agarre y terminan por caer de los árboles en los que se encuentran dormitando.

Entonces, debido a la excepcional ola de frío que atacó las costas de Florida, este fenómeno se presentó en toda el área. Esto, a su vez, se convirtió en una oportunidad única que los biólogos utilizaron para recolectar especímenes y tomar muestras.

A la cabeza de este intento estuvo el biólogo James Stroud, quien fue el líder del estudio recién publicado en la revista Biology Letters.

Capacidades de adaptación que superaron las expectativas

Stroud y su equipo de investigadores de la Universidad de Washington se dieron a la tarea de recolectar tantos ejemplares como fuera posible. Igualmente, como complemento, apuntaron a la variedad, para poder hacer sus estudios en la mayor cantidad de especies posibles.

Al final, la heterogeneidad de su muestra hizo que los resultados de su investigación fueran incluso más contundentes. Por lo general, los reptiles son capaces de soportar temperaturas entre los 13 u 8 °C sin sufrir daños. Luego de esto, las temperaturas deberían resultarles mortales. No obstante, en esta oportunidad, todos los especímenes fueron capaces de sobrevivir a la noche de 4 °C.

“Si bien hubo una gran variación en la tolerancia a la temperatura antes del evento frío, algunos, como el basilisco marrón de gran cuerpo, eran muy intolerantes a las bajas temperaturas, mientras que otros, como el lagartijo puertorriqueño, eran más robustos, observamos que ahora todas las especies pueden tolerar, en promedio, la misma temperatura más baja”, comentó Stroud.

Reptiles, cambio climático y capacidad adaptación

Un punto importante que los investigadores resaltaron es que de los reptiles investigados solo uno de ellos era nativo de la zona. De hecho, todas las demás especies tenían su origen en el trópico y se introdujeron en Miami en las últimas décadas.

Esto se vuelve un detalle resaltante debido a que, como su origen lo indica, estas criaturas están naturalmente acostumbradas a un clima tropical mucho más estable. Por lo que, el que hayan sido capaces de sobrevivir a un evento de frío como el anterior abre nuevas posibilidades de estudio para la ciencia.

Entre ellas existe la posibilidad de observar que tantas posibilidades tienen especies como los reptiles de sobrevivir al cambio climático. Por lo general, estas especies se adaptan con lentitud, por lo que no realizan los procesos de ajuste genético tan rápido como otros animales. Pero, a pesar de estos, al enfrentarse a una situación repentina y extrema, los reptiles sobrevivieron.

“Los resultados de este estudio son sorprendentes e inesperados. ¿Quién hubiera pensado que las lagartijas tropicales de lugares como Puerto Rico y Centroamérica podrían soportar temperaturas cercanas al punto de congelación?”, comentó profesor de biología de la Universidad de Washington, Jonathan Losos.

Lo que los reptiles nos revelan sobre los efectos del cambio climático

Con esta nueva información, se pueden hacer nuevas investigaciones que apunten a las capacidades de estos reptiles y criaturas afines de ajustarse y sobrevivir al cambio climático. Esto sobre todo cuando se habla de la fauna de los trópicos.

En general, las especies tropicales crecen en ambientes más estables que no sufren cambios de temperatura grandes ni bruscos durante el año. Por otra parte, las criaturas que hacen vida en las zonas templadas sí están expuestas a estas variaciones. Por este motivo, se consideraba que las últimas tenían una capacidad de adaptación mayor a largo plazo.

Los investigadores resaltan que, a medida que el cambio climático se haga más fuerte, la única consecuencia no será solo la elevación de las temperaturas. De hecho, es posible que el clima en general se vuelva mucho más errático. Por lo que, los eventos de calor o frío extremo se presentarán con más frecuencia y en más partes del mundo.

Ahora, con este evento, podría verse que las especies tropicales aún tienen una oportunidad de sobrevivir tanto a corto como a largo plazo. Con el tiempo suficiente, los animales pueden adaptarse naturalmente a las nuevas condiciones y, si se trata de un acontecimiento brusco, se han mostrado capaces de soportar circunstancias que superan sus límites usuales.

 “Si bien no hay duda de que el cambio climático representa una gran amenaza para las especies y los ecosistemas de todo el mundo, y merece tanta atención de investigación como sea posible, este estudio proporciona una visión fascinante y un atisbo de esperanza.

Quizás las especies tropicales y subtropicales puedan soportar condiciones climáticas más extremas de las que esperamos”, concluyó Stroud.

Referencia:

An extreme cold event leads to community-wide convergence in lower temperature tolerance in a lizard community: https://doi.org/10.1098/rsbl.2020.0625