persona sosteniendo papel higiénico frente a un retrete

El número dos es una de las necesidades más básicas que tenemos los seres humanos, y a pesar de hacerla todos los días (en teoría), pocos se detienen a detallarla. Sabemos que suena totalmente asqueroso, pero la realidad es esta: nuestras heces alojan una gran cantidad de información sobre nuestra salud.

Ahora bien, no tendría muchos sentido prestarles más atención si no sabemos qué indica cada uno de sus rasgos. Es por ello que dedicaremos el siguiente artículo aprender un poco sobre nuestros excrementos.

La salud parece depender del intestino

Las heces pueden darnos mucha información sobre nuestra salud, y los humanos están al tanto de ello desde hace miles de años. Hipócrates, el padre de la medicina, afirmó que “todas las enfermedades comienzan en el intestino”, por ejemplo, y puede que no estuviera tan equivocado.

La ciencia ha confirmado que el 70 por ciento de nuestro sistema inmunológico se encuentra dentro y alrededor del tracto gastrointestinal. Cuando vamos al médico por determinada afección, en especial, estomacal, probablemente este se interesará en conocer cuatro rasgos de nuestras heces: color, forma, flotabilidad y olor.

Color

Por lo general, los excrementos son de color marrón, aunque su tonalidad puede variar sin que ello implique que padecemos una enfermedad grave. Sin embargo, si observamos una desviación drástica de este color, puede ser señal de que algo no anda tan bien como esperamos.

Pero antes de entrar en detalles, debemos explicar el porqué de este color. Las heces humanas son marrones porque los glóbulos rojos en el hígado y la médula ósea se descomponen y forman un pigmento de color amarillo llamado bilirrubina. Dependiendo de lo que comamos, de lo que pase en nuestro cuerpo y de nuestra salud en general, esta otorgará una u otra tonalidad al excremento.

¿Qué pasa cuando las heces salen en tonos diferentes al marrón?

Ahora bien, justo antes de pasar por el intestino grueso, el color de la bilirrubina es verde, y puede que en una u otra ocasión nuestra caca salga de ese color. En estos casos, las heces pasan poco tiempo en los intestinos y no tienen tiempo de adquirir su tonalidad marrón normal.

Aunque esto también puede ocurrir por el simple hecho de haber comido muchos alimentos de color verde, o tomar suplementos de hierro. ¿Ya tenemos una idea de cuánta información pueden darnos nuestras heces sobre nuestra salud?

Ahora bien, cuando las heces son muy claras, esto podría indica un bloqueo del flujo de bilis o una enfermedad hepática. Si las heces son de color rojo, puede haber una hemorragia en el tracto intestinal inferior, lo cual suele ocurrir por inflamación de las hemorroides o almorranas.

Si son negras, podemos preocuparnos aún más, ya que pueden ser señal de una hemorragia interna, asociada a una úlcera o cáncer. Cabe destacar que las heces negras también suelen tener otras características, como lucir pegajosas y tener muy mal olor. Lo bueno es que no siempre son señal de malestar; también pueden ocurrir por el consumo de ciertas vitaminas o medicamentos.

Forma y textura

escala de bristol, una herramienta que permite comprender la información que muestran nuestras heces sobre nuestra salud
Escala de Bristol. Fuente: Ultralevura.

Para tener una idea detallada de la forma y textura que deben tener las heces, lo mejor es ir a la escala de Bristol. La herramienta fue creada para que los pacientes puedan describir de forma más sencilla y precisa sus heces, y así evitar detalles incómodos y desagradables en sus conversaciones con el médico.

En pocas palabras, la escala de Bristol nos permite comprender parte de la información que nos muestran nuestras heces y conocer mejor nuestra salud.

Como podemos observar, las formas del uno al tres indican diferentes fases de estreñimiento; las del medio, cuatro y cinco, son las más ideales y saludables; mientras que las de los niveles más altos indican diarrea por múltiples causas.

Flotabilidad

Este punto parece muy irrelevante, pero en realidad es una característica de nuestras heces que puede darnos mucha información sobre nuestra salud. Cuando estas flotan, es señal de mala digestión, quizás por un exceso de aire en los intestinos.

¿Aire en nuestras tripas? Cuando nos hablan de eso, pensamos en flatulencias, y puede que jueguen cierto papel. El hecho es que algo tan simple como comer algo a lo que somos intolerantes, como pasa con los intolerantes a la lactosa, puede contribuir en ello.

Olor

En condiciones normales, las heces huelen de forma desagradable, y esta es una de las razones por las que muchos prefieren no hablar del tema. Pero el olor en particular es un factor importante a considerar, porque si es exagerado, o de peculiar, puede ser indicativo de problemas de salud graves.

Podemos hablar de una simple indigestión, una infección intestinal o ir a casos más graves como colitis ulcerosa, enfermedad de Crohn, enfermedad celíaca (intolerancia al gluten), pancreatitis crónica y fibrosis quística. Así que tapar la nariz al ir al baño no necesariamente sea lo más apropiado.

Referencia:

Pull up a Stool: Everything You Can Learn From Your Number Twos. https://www.dollarshaveclub.com/content/story/pull-stool-everything-can-learn-number-twos