Donald Trump realizando una llamada telefónica

A pocos días de celebrarse las elecciones presidencias de los Estados Unidos, un nuevo hecho alborota el avispero. Esta vez, los gigantes de las redes sociales son los protagonistas.

Facebook, Google y Twitter, fueron convocados por el comité de Comercio del Senado de los EE.UU. para discutir la sección 230 de la Ley de Decencia en las Comunicaciones.

Pero, ¿qué dicta la sección 230?

La sección 230 forma parte de un conjunto de legislaciones estadounidenses enfocadas en el área del internet. Lógicamente, las empresas mencionadas anteriormente están estrechamente ligadas a este, después de todo, es el mercado que manejan.

En pocas palabras, el decreto 230 exonera a empresas de servicios interactivos, es decir, sitios donde la información proporcionada sea publicada por terceros, de cualquier responsabilidad por el contenido publicado por sus usuarios.

Sin embargo, desde hace meses se ha venido especulando que empresas como Facebook y Twitter han abusado de su inmunidad, y de sus políticas de desinformación para parcializar las redes. ¿Cómo lo han hecho?, limitando o bloqueando el acceso a distintos contenidos que se publican en sus plataformas, según legisladores del senado.

La política se convirtió en el centro de discusión de la audiencia

¿Qué tiene que ver la política con la sección 230? Para nadie es un secreto que las redes sociales representan un medio para que los políticos lleguen a sus posibles electores. Además de poder compartir e interactuar en la comunidad 2.0.

Lo que sucede acá, es que los gigantes tecnológicos viven en constante actualización de sus políticas internas, en “pro de proteger a sus usuarios” para evitar caigan en cadenas de odios y desinformación, hasta el punto de bloquear o tachar una publicación que no cumpla con sus medidas, venga de donde venga.

En el caso de Twitter, la red social etiquetó de engañoso un tweet de Donald Trump, en cual hablaba sobre su inmunidad ante el coronavirus. La plataforma citó la política relacionada al COVID-19, para indicar que el tuit carecía de fundamento.

Del mismo modo, Twitter, al igual que Facebook, bloqueó el acceso a un artículo de NY Post compartido en su plataforma que hablaba sobre Joe Biden, candidato a la presidencia de EE.UU., y su posible relación con la empresa ucraniana Burisma Holdings. Información que ponía en duda la reputación del demócrata.

Los republicanos presentes en la convocatoria hecha por el senado, utilizaron lo descrito anteriormente, y se fueron en contra de los CEOs de las empresas señaladas. Los acusaron de abuso de poder y parcialización. Incluso, la senadora Marsha Blackburn, dijo que Twitter ha “censurado a Trump 65 veces y Biden cero veces”.

Por su parte, el senador demócrata Richard Blumenthal expresó desconcierto ante la actitud de los republicanos, señalando que buscan “intimidar a las plataformas tecnológicas por etiquetar la información errónea de nuestro presidente como lo que es”. Dejando clara su posición y apoyo a Facebook, Google y Twitter.

¿Cómo se defendieron las empresas tecnológicas ante el senado?

En el caso de Facebook, Mark Zuckerberg, indicó que su plataforma brinda total y completa transparencia en sus publicaciones. Asimismo, dijo que de derogarse la sección 230, empresas como las que él dirige podrían enfrentar responsabilidades hasta por “moderación básica”. Agregó que deben considerar las consecuencias de este hecho. “Sin la sección 230, las plataformas podrían ser potencialmente responsables de todo lo que la gente diga”, fueron sus palabras.

Jack Dorsey, por parte de Twitter, fue un poco más enérgico y expresó que la eliminación de la sección 230 influiría de forma negativa el modo que usamos para “comunicamos en internet”, y que dicha situación dejaría “un pequeño número de empresas de tecnología gigantes y bien financiadas”.

El ceo de Google, Sundar Pichai manifestó que hasta ahora su trabajo ha sido imparcial, y qué en todo momento ha facilitado información a sus usuarios siguiendo lo impuesto en la sección 230. Al igual que Zuckerberg, pidió analizar la idea de cambiar esta ley, y “de las consecuencias que esos cambios podrían tener en las empresas y los consumidores”.

De derogarse esta ley, no solo saldrían afectadas las plataformas sociales, otras empresas que usan Internet como herramienta de trabajo podrían verse afectadas.

¿Se imaginan pedir permiso para publicar un post en Instagram?, esto es algo que puede pasar de eliminarse la sección 230.

¿Favorece esta medida el internet? Esperemos que las entidades correspondientes encuentren una solución que nos beneficie a todos. Por el momento, la convocatoria no dejó nada claro, más que disputas entre políticos. Inclusive fue tildada de farsa, así lo dijo el senador Brian Schatz.