Acercamiento a hombro y mano masculina con la piel irritada y enrojecida.
Vía PxHere.

Los accidentes en la ducha son más comunes de lo que creemos y la posibilidad de dar un mal paso y lastimarnos en ellas es grande. Este hubiera sido un curso de eventos mucho más usual para el hombre de Colorado que cayó tendido apenas puso un pie fuera de la regadera. No tropezó ni resbaló; pero cayó igual. ¿Por qué? Un particular caso de alergia al frío.

Nos hemos enterado de esta particular situación a través del reporte de caso que se presentó recientemente en The Journal of Emergency Medicine. En este, los doctores Cody Brevik y Matthew Zuckerman dieron más detalles sobre la situación del paciente de 34 años y qué lo llevó a estar a un paso de la muerte.

Alergia recurrente al frío

La familia del hombre lo encontraría tirado en el baño, recién salido de la ducha, luchando para respirar mientras su piel se tornaba cada vez más enrojecida y brotada. Rápidamente, sus parientes llamaron a los paramédicos que llegaron a atenderlo.

Allí se reveló que en otras oportunidades había presentado casos de alergia al frío, como lo describieron sus familiares. Básicamente, en las otras ocasiones su piel se había enrojecido solo un poco al exponerse a elementos o temperaturas muy frías. Siendo el shock anafiláctico de esta vez el primero en su tipo en la historia clínica del paciente.

Diagnóstico: urticaria por frío

Las alergias, cuando llegan al punto de desencadenar una anafilaxia, pueden ser mortales en cuestión de minutos. Por este motivo, la sección de emergencias del hospital no dudó en llevar rápidamente al paciente a cuidados intensivos para estabilizar su condición.

Allí, inicialmente se le suministró oxígeno para facilitar su respiración y dos inyecciones de epinefrina intramuscular para atacar la reacción alérgica. Para este momento, el sudor cubría todo el cuerpo del individuo y los rastros de la urticaria en su piel eran claros.

Luego de escuchar las circunstancias en las que hallaron al paciente, los doctores pasaron a hacer la prueba de los “cubitos de hielo”. Esta simplemente consiste en colocar un dedo de la persona con contacto directo con los cubos por unos minutos. En circunstancias normales, la piel no debería tener reacción alguna –quizás, cuando mucho, un leve enrojecimiento–. Por su parte, si la alergia al frío está presente, tan solo por ese pequeño tiempo de exposición, la piel del dedo no solo se enrojece sino que también se hincha.

El último caso mencionado fue el del hombre de 34 años que recién había ingresado al hospital. Luego de confirmar su alergia, a la que se denomina urticaria por frío, los médicos pudieron delimitar un plan de acción concreto para asistir al paciente.

¿Qué implica la urticaria por frío?

Como ya lo comentamos, la urticaria por frío es básicamente una reacción alérgica a las bajas temperaturas que se expresa en la forma de un molesto sarpullido. Por lo general, la incomodidad no pasa del picor y ardor generados por la piel irritada.

Sin embargo, lo que le ocurrió al hombre de Colorado fue más allá. Todo por la combinación de temperaturas a las que se expuso y a la cantidad de piel desprotegida que tenía al momento.

Entonces… ¿Qué le pasó al hombre? El peor escenario

Básicamente, el hombre tomó una ducha caliente que dejó su temperatura corporal un poco más elevada de lo normal. Una vez terminó de bañarse, salió de la ducha y se enfrentó de repente al frío ambiente del baño.

Aunque pueda parecer exagerado, fue justamente ese contraste inmediato de temperaturas el que desencadenó la reacción. Todo ya que el paciente, al estar desnudo, dejó a todo su cuerpo a la merced del frío con el que nunca se llevó tan bien. Debido a esto, no pasó mucho tiempo para que la reacción anafiláctica lo golpeara y se derrumbara en el suelo.

¿De dónde viene la alergia al frío?

Por los momentos, no se tiene una idea muy clara del origen de este problema. Pero, hasta ahora al menos se sabe que esta puede darse hereditariamente o puede desencadenarse a posteriori.

Como no se tienen datos claros de la incidencia de esta rara condición en la población, no es posible determinar si los casos heredados o los “activados” son los más comunes.

¿Y qué pasó con el paciente finalmente?

Una vez pasó por cuidados intensivos y se le suministraron antihistamínicos y esteroides. En lo que el tratamiento estuvo listo las mejoras en el estado del hombre eran notorias. Igualmente, pasó un tiempo en observación antes de que se lo considerara estable y le dieran la autorización para irse.

En ese momento, los doctores aconsejaron al hombre los cuidados profilácticos básicos, como conocer sus detonantes usuales (agua fría, aire frío, hielo…) y evitarlos. Sumado a esto, le recetaron un autoinyector de epinefrina de forma que contaran con un elemento capaz de frenar la anafilaxia y el flujo de histaminas si se daba otro cuadro de shock.

Referencia:

Cold Anaphylaxis: A Case Report: https://doi.org/10.1016/j.jemermed.2020.09.032