Termómetro eléctrico marcando una temperatura corporal de 36,6°C sobre superficie blanca.
Vía Pxfuel.

Nuestra temperatura corporal es una clara muestra del estado de nuestro organismo. El cuerpo la utiliza y regula de forma que pueda adaptarse a las condiciones exteriores y seguir funcionando internamente. Asimismo, si esta aumenta o disminuye drásticamente, esto dispara nuestras alarmas para indicarnos que hay algo mal. En general, ese es el modo en el que nos relacionamos con la temperatura de nuestro cuerpo. Pero… ¿y si los cambios comenzaran a ser más sutiles?

Desde hace ya casi dos siglos se han usado los 37°C establecidos por el médico alemán Carl Wunderlich como la medida base de una temperatura sana. Sin embargo, esto parece estar cambiando bajo el paso del tiempo y, por esto, la ciencia ya se encuentra estudiando este fenómeno y sus posibles motivos.

El descenso en la temperatura corporal de los Tsimane

Para el caso del estudio más reciente sobre el tema, los investigadores se movilizaron al trópico e hicieron seguimiento por caso dos décadas a los Tsimane, una población indígena de la Amazonía boliviana.

Según los datos recopilados, la temperatura promedio de esta población es de 36,5 °C en la actualidad. Pero, también acorde a lo declarado por los investigadores, dicho número ha ido bajando décima a décima en los últimos 20 años.

Este grupo de horticultores-recolectores tiene un estilo de vida rudimentario y natural, por lo que está alejado de las comodidades que nosotros damos por hecho en nuestro día a día. Sin embargo, parecen estar experimentando el mismo descenso de temperatura corporal que el resto del planeta. Debido a esto, los investigadores se empeñaron incluso más en buscar el por qué detrás de este fenómeno, sobre todo al saber que esta no ha sido la única población en reportar esta situación en las últimas décadas.

¿Fenómeno global?

Según recopilan dentro de su propia investigación, para el 2017 se reportaron casos de descenso de temperatura corporal similares en la población del Reino Unido. En aquella oportunidad, la temperatura promedio que reportaron los 35 mil voluntarios examinados fue de 36,6°C.

Igualmente, otro estudio incluso más reciente que se dio en el 2019 evaluó la temperatura corporal de los estadounidenses, en Palo Alto, California. En este caso, la medición promedio fue incluso más baja, marcando 36,4°C.

Ahora, con el caso de los Tsimane se hace un tercer reporte de este fenómeno en menos de media década. Por esto, aunque no se cuenta con suficiente evidencia para hablar de un evento generalizado, sí podemos ver los indicios de uno. Motivo por el cual es imperante realizar más investigaciones que profundicen en el tema y ayuden a dar una respuesta definitiva a esta incógnita.

¿Qué puede estar detrás de esta disminución de la temperatura corporal?

Estudios del 2018 han mencionado que nuestra temperatura ha disminuido en los últimos 200 años. Sin embargo, ahora estas nuevas investigaciones indican que un proceso equivalente se podría haber gestado entre variadas poblaciones del mundo en tan solo 20 años.

El estudio de la población indígena en Bolivia hizo seguimiento de 5 mil adultos (y más de 18 mil observaciones sobre estos). Por este motivo, lograron generar variadas teorías sobre el origen de esta disminución de temperatura corporal.

En general, se manejaron dos hipótesis:

“Una hipótesis principal es que hemos experimentado menos infecciones a lo largo del tiempo debido a la mejora de la higiene, el agua potable, las vacunas y el tratamiento médico”, declaró Michael Gurven coautor principal y líder del estudio.

“Otra posibilidad es que nuestros cuerpos no tengan que trabajar tanto para regular la temperatura interna debido al aire acondicionado en el verano y la calefacción en el invierno. Si bien las temperaturas corporales de Tsimane cambian con la época del año y los patrones climáticos, los Tsimane todavía no usan ninguna tecnología avanzada para ayudar a regular su temperatura corporal. Sin embargo, tienen más acceso a ropa y mantas”, dijo Thomas Kraft, coautor y segundo líder del estudio.

En cualquiera de los casos, aunque las ideas podrían explicar claramente el cambio de temperatura corporal en países como Estados Unidos o Inglaterra, no hacen lo mismo por Bolivia y su población indígena. Por este motivo, los investigadores han tenido que conformarse con hablar de una “combinación de factores” que requerirá mucha más investigación a largo plazo.

Referencia:

Rapidly declining body temperature in a tropical human population: DOI: 10.1126/sciadv.abc6599