imagen de una persona obesa tocando su abdomen (con intestinos visibles) en señal de dolor

Un equipo de investigadores experimentó con ratones y descubrió que aquellos alimentados con más azúcar tenían más bacterias nocivas para su moco intestinal. Su estudio, publicado en la revista Science Translational Medicine, sugiere que una dieta rica en azúcar puede dañar el intestino al punto de hacerlo propenso a la colitis.

La colitis es un tipo de enfermedad inflamatoria intestinal caracterizada por diarrea persistente, dolor abdominal y sangrado rectal. En las últimas décadas se hizo más común entre los adultos y ahora hay indicios de que puede extenderse entre los niños.

Dicho esto, detectar factores de riesgo, como el consumo de azúcar en este estudio, puede ayudar a diseñar estrategias preventivas eficaces para todas las edades.

Prevalencia de enfermedades intestinales ha aumentado

El número de adultos estadounidenses diagnosticados con algún tipo de enfermedad inflamatoria intestinal para 1999 era 2 millones, según los datos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés). Sin embargo, con el paso de los años, la enfermedad se vuelto más común, y para 2015, la cifra de afectados alcanzaba los 3 millones.

“La colitis es un problema importante de salud pública en los Estados Unidos y en otros países occidentales”, dice Hasan Zaki, líder del estudio. “Esto es muy importante desde el punto de vista de la salud pública”.

Dieta con alto contenido de azúcar puede estar detrás de la colitis

azúcar, un ingrediente típico en la dieta occidental y asociado a la colitis
Además de las grasas, se cree que el azúcar puede estar influyendo en la prevalencia de colitis.

Los expertos en el tema saben que la prevalencia de la enfermedad es mucho más alta en los países occidentales. Por esta razón, empezaron a considerar la dieta occidental, que como sabemos es rica en azúcares, grasas y proteína, como un factor de riesgo potencial para desarrollarla.

Hasta ahora, estaba claro que las grasas pueden desencadenar una enfermedad inflamatoria intestinal, pero el papel de la dieta alta en azúcar en la colitis aún no está claro. Este estudio se enfocó en comprenderlo.

Los investigadores usaron la glucosa que se encuentra en el jarabe de maíz, un producto desarrollado por en la década de 1960, también rico en fructosa. Cabe destacar que este es un ingrediente clave para endulzar refrescos y otros alimentos de la dieta occidental, y también uno de los principales sospechosos.

Ratones alimentados con dieta basada en azúcar desarrollaron colitis

En sus experimentos, alimentaron a los ratones con una solución de agua con una concentración del 10 por ciento de varios azúcares (glucosa, fructosa y sacarosa) durante siete días.

Esto reveló que los ratones genéticamente predispuestos a la colitis, o que habían recibido también una sustancia química que induce la enfermedad, terminaron desarrollándola.

Luego aplicaron técnicas de secuenciación de genes para identificar los tipos y la prevalencia de las bacterias en el intestino grueso de los roedores antes y después de someterlos a la dieta.

Microbiota intestinal alterada

Fue así como observaron cambios significativos en la población microbiana intestinal de los ratones que recibieron sacarosa, fructosa y, especialmente, glucosa.

El gran problema con ello es que las bacterias que producen enzimas que degradan el moco intestinal aumentaron; entre ellas, Akkermansia. En cambio, otras bacterias más beneficiosas, como Lactobacillus, se volvieron menos abundantes.

Como es de esperar, los investigadores notaron un adelgazamiento del moco que protege el revestimiento del intestino grueso. También encontraron evidencia de infección por otras bacterias.

“La capa de moco protege el tejido de la mucosa intestinal de la infiltración de la microbiota intestinal. Una mayor abundancia de bacterias que degradan el moco, incluidas Akkermansia muciniphila y Bacteroides fragilis, en ratones tratados con glucosa es, por lo tanto, un riesgo potencial para la barrera del moco intestinal”.

Aunque la glucosa destacó con el peor impacto sobre la salud de los ratones, los autores afirman que los tres azúcares evaluados “alteraron profundamente la composición de la microbiota intestinal”. Cuando esto ocurre, la erosión de la capa desencadena la ruptura de la barrera epitelial, y esto da lugar a la inflamación intestinal típica de la colitis.

En conclusión, la dieta rica en azúcar sí parece influir en la prevalencia de colitis. Ahora el equipo se enfocará en estudiar si la ingesta alta de azúcar afecta el desarrollo de otras enfermedades inflamatorias, como la obesidad y la enfermedad del hígado graso.

Referencia:

Dietary simple sugars alter microbial ecology in the gut and promote colitis in mice. https://stm.sciencemag.org/content/12/567/eaay6218