Fotografía de rostro de chimpancé viejo que sostiene su barbilla con su mano sobre fondo negro e iluminación blanca frontal.
Vía Needpik.

Como sabemos, los primates son nuestros parientes más cercanos en la naturaleza y como tal, llegamos a compartir diversas características con ellos. Por este motivo, estudiarlos a ellos puede ayudarnos a entender nuestros propios comportamientos como especie, de dónde venimos y a dónde vamos. Ahora, una reciente investigación realizada en chimpancés y su preferencia por las interacciones positivas a medida que envejecen podrían hablarnos nuevamente un poco sobre nuestros propios patrones conductuales.

Con anterioridad ya se ha establecido que primates como los chimpancés son animales sociales. Sin embargo, cada interacción entre ellos tiene su dinámica propia. Una de que, en algunos casos ni siquiera hemos llegado aún a dilucidar. Por ahora, sabemos por ejemplo que el vínculo entre las crías adolescentes y sus madres es particularmente fuerte.

Igualmente, otras investigaciones han mostrado que los machos jóvenes llegan a entablar amistades con los machos viejos de las manadas. Ahora, el nuevo estudio nos muestra la otra cara de la moneda al plantearnos el motivo por el cual los chimpancés mayores comienzan a mostrarse más “amigables” con el tiempo.

Los chimpancés buscan más interacciones positivas en su vejez

Los investigadores Alexandra G. Rosatz, Lindsey Hagberg, Drew K. Enigk, Emily Otali, Melissa Emery Thompson, Martin N. Muller, Richard W. Wrangham y Zarin P. Machanda estuvieron a cargo del estudio. Para llevarlo a cabo, se asentaron en el Parque Nacional Kibale en Uganda, para vigilar a la comunidad de chimpancés Kanyawara que hace vida en él.

El nombre con el que se identificó el estudio fue Proyecto Kibale Chimpanzee y se publicó recientemente en la revista Science. Entre los primeros hallazgos destacados estuvo un claro cambio de actitud entre los chimpancés al envejecer y comenzar a buscar más activamente interacciones positivas con sus pares.

Específicamente, los chimpancés machos, que suelen ser agresivos y territoriales en su juventud, se vuelen más amigables y recíprocos en su vejez. En otras palabras, estos chimpancés realmente desarrollan amistades mutuas en las que ambas partes ponen un esfuerzo por potenciar la positividad de los encuentros. En general, en los machos el cambio se nota con más fuerza porque tienen mayor tendencia a la soledad. Sin embargo, como destacan los autores, cuando interactúan en el grupo, son importantes interlocutores sociales.

Teoría de la selectividad emocional

Este cambio de actitud asociado a la vejez viene perfectamente reflejado en la “teoría de la selectividad emocional”. Esta, desarrollada pensando en su incidencia en humanos, plantea que a medida que envejecemos comenzamos a buscar relaciones más estables, cercanas y positivas a nuestro alrededor.

“La propuesta es que este cambio ocurre debido a nuestra capacidad humana para monitorear nuestros propios horizontes de tiempo personal, cuánto tiempo nos queda en nuestra vida, lo que nos hace priorizar relaciones emocionalmente satisfactorias cuando se percibe que el tiempo se está acabando”, explica Rosati, la autora principal del estudio.

Sin embargo, ahora, estos nuevos descubrimientos parecen indicar que los chimpancés que buscan interacciones positivas también podrían estar manifestando en la práctica esta teoría.

Más parecidos de lo que creemos

Sabemos que los primates son nuestros parientes animales más cercanos; pero muchas veces aún nos sorprendemos de los muchos detalles que podemos llegar a compartir. Por ejemplo, elementos de la memoria operativa de los chimpancés aún pueden establecer paralelismos con la nuestra.

Igualmente, otros detalles como la forma en la que manejamos el lenguaje de señas o cómo interpretamos el eje de miradas, también son detalles que compartimos con ellos. De hecho, incluso cosas tan simples como una risa también pueden guardar similitudes que nos acerquen más a estos peludos parientes.

Ahora, la nueva investigación está agregando un nuevo ítem a la lista al plantear que nuestros comportamientos al envejecer también son similares. Tal como lo explica Machanda, coautor principal del estudio:

“Estos resultados muestran que los chimpancés comparten estos patrones especiales de envejecimiento social con los humanos, a pesar de que no tienen la misma perspectiva de tiempo futuro ni el mismo conocimiento de su propia mortalidad que tenemos nosotros”.

Referencia:

Social selectivity in aging wild chimpanzees: DOI: 10.1126/science.aaz9129