pareja comiendo de forma poco saludable, un factor que aumenta el riesgo cardiovascular

Cuando dos personas empiezan a vivir en el mismo lugar, en algún momento sus hábitos se volverán similares. Comerán a la misma hora y la misma comida, o harán más o menos el mismo ejercicio, por ejemplo. Bien sabemos que estos factores influyen en nuestra salud, y si rayan en lo nocivo, es probable que tanto tú como tu pareja tenga riesgo de enfermedad cardiovascular.

Los investigadores del Brigham and Women’s Hospital sostienen en su artículo en la revista JAMA Network Open que los patrones de comportamiento de una persona pueden influir mucho en los de otra. Por lo que advierten que esto puede llevar a parejas a compartir factores que ponen en riesgo la salud de su corazón… y no precisamente en lo que a emociones respecta.

Evaluando los hábitos y salud cardiovascular de más de 5,000 parejas

El trabajo consistió en examinar los datos recolectados por Quest Diagnostics, un laboratorio clínico estadounidense que aplicó un programa de evaluación de salud para sus empleados. Los investigadores extrajeron datos de 5,364 parejas, completando así una población de 10,728 individuos que participaron en el programa entre octubre de 2014 y agosto de 2015.

Entonces aplicaron los “Siete simples de la vida”, factores de riesgo asociados a la enfermedad cardiovascular establecidos por la American Heart Association (AHA, por sus siglas en inglés). Estos son: incluyen tabaquismo, índice de masa corporal, actividad física, puntuación de dieta saludable, colesterol total, presión arterial y glucosa en ayunas.

El objetivo era clasificar a cada uno de los individuos en la categoría ideal, intermedia o mala para cada uno de dichos hábitos. Además, aplicaron cuestionarios, exámenes y pruebas de laboratorio para conocer el estado de salud individual de los participantes y darles un puntaje de salud cardiovascular. Luego, los compararían con las categorías previas.

Índice de masa corporal, actividad física y la salud cardiovascular deficientes

Más de la mitad de los participantes se encontraban en la categoría ideal para tres factores de riesgo de los simples siete de AHA. Hablamos del tabaquismo (en la condición de nunca haber fumado), el colesterol total (<200 mg/dL) y la glucosa en ayunas (<100 mg/dL).

Sin embargo, más de una cuarta parte de los participantes estaban en categorías deficientes de índice de masa corporal, actividad física y la salud cardiovascular. Apenas el 12 por ciento de las personas encuestadas se encontraba en la categoría ideal para la puntuación general de salud cardiovascular.

Parejas que viven juntas comparten factores de riesgo cardiovascular

Pero lo que más sorprendió a los investigadores es que parecía haber cierta conexión entre los hábitos y la vida en pareja. Más de la mitad de las parejas que vivían juntas compartieron todos los factores de riesgo evaluados, incluso la puntuación de salud cardiovascular.

Los autores destacan que, en el 79 por ciento de las parejas en categorías no ideales de salud cardiovascular, las causas fueron una dieta poco saludable y ejercicio inadecuado.

De igual forma, cuando un miembro de la pareja estaba en la categoría ideal entre los siete simples era más probable que el segundo miembro también estuviera en la categoría ideal para todos los factores, excepto el colesterol total.

Tal es la influencia de uno sobre el otro, que cuando un miembro de la pareja había dejado de fumar, había perdido peso o aumentado su actividad física o mejorado su dieta, era más probable que el otro también lo haya hecho.

“Esperábamos ver algunos factores de riesgo compartidos”, dijo la autora Samia Mora, de las Divisiones Brigham de Medicina Preventiva y Medicina Cardiovascular. “Pero fue una sorpresa ver que la -gran mayoría de las parejas se encontraban en una categoría no ideal para la salud cardiovascular en general”.

Destaca también que, durante el período de estudio de cinco años, ciertos aspectos se mantuvieron. En general, no hubo cambios en las puntuaciones de salud, los factores de riesgo y los patrones de comportamiento de las parejas más allá de algunos muy modestos en la presión arterial y la glucosa en ayunas.

Intervenciones en pareja para mejorar la salud de ambos

Mora dice que lo que motivó esta investigación es que se sabe mucho sobre los factores de riesgo cardiovascular individuales, pero no se ha estudiado tanto el tema en parejas. Y como muestran estos resultados, tener un compañero con ciertos hábitos definitivamente puede tener un impacto en nuestro estilo de vida y salud.

“En lugar de pensar en intervenciones para individuos, puede ser útil pensar en intervenciones para parejas o familias enteras”, propone la autora. “Es importante que las personas piensen en cómo su salud y comportamientos pueden influir en la salud de las personas con las que viven”.

De modo que este estudio sugiere que los factores de riesgo y los comportamientos van juntos en las parejas. Así que la próxima vez que te preocupes por la alimentación que sigue tu compañero, quizás debas chequear la tuya también.

Pero más allá de eso, demuestra la importancia de que las parejas actúen como un equipo en el cumplimiento de ciertos objetivos. En muchos casos, no basta conque solo uno de sus miembros adopte hábitos saludables.

Referencias:

Concordance of Cardiovascular Risk Factors and Behaviors in a Multiethnic US Nationwide Cohort of Married Couples and Domestic Partners. https://jamanetwork.com/journals/jamanetworkopen/fullarticle/2772161

Couples share heart disease risk factors and behaviors. https://www.eurekalert.org/pub_releases/2020-10/bawh-csh102220.php