persona limpiando manilla de puerta para dejarla libre de gérmenes

La pandemia de COVID-19 nos ha recordado cuán importante es una correcta higiene y la limpieza de las superficies a nuestro alrededor. Los desinfectantes de manos y el jabón han sido nuestros mejores aliados en estos meses, pues nos permiten reducir el riesgo de contagio con coronavirus. Pero analizando más a fondo las casos, ¿en realidad es posible que algo llegue a estar totalmente libre de gérmenes?

Muchos hemos lavado nuestras manos con insistencia cantando para completar el mínimo de 20 segundos recomendado. Y aunque el método es efectivo para librarnos de muchos microorganismos nocivos, el simple hecho de tocar otra superficie, como una puerta, nos vuelve a contaminar. Así que es probable que la respuesta más realista a esta pregunta sea no.

Es poco probable que algo esté totalmente libre de gérmenes

Emily Sickbert-Bennett, directora del programa de Prevención de Infecciones del Centro Médico de la Universidad de Carolina del Norte (UNC) confirmó esta respuesta al portal WordsSideKick.com.

“Las superficies se pueden desinfectar con toallitas o aerosoles domésticos cotidianos”, explica la experta. Y en efecto, “eso ciertamente elimina los microbios que se encuentran en esas superficies”, pero como ya dijimos, estas terminarán contaminándose mucho antes de lo que imaginamos. Incluso los microbios en el aire pueden reubicarse rápidamente sobre las superficies recién desinfectadas.

Los gérmenes son ubicuos, pero muchos son inocuos

dos manos con gérmenes entre ellas
Los gérmenes se encuentran en y dentro de nuestro cuerpo, y muchos cumplen funciones importantes para nuestra salud.

Al mismo tiempo, nos recuerda que “hay más bacterias en y sobre nuestros cuerpos que células”. Ya lo hemos explicado en otras oportunidades: los gérmenes son ubicuos, es decir, están en todos lados. ¡Incluso en nuestra ropa, nuestros alimentos, nuestro cuerpo!

Y aunque muchos pueden resultar nocivos al punto de causarnos enfermedades graves, como el SARS-CoV-2, muchos otros son inocuos y están allí cumpliendo funciones muy importantes.

Otro punto a considerar es que muchos de estos gérmenes no pueden causarnos daños si no llegan a nuestras partes vulnerables. Como ejemplo, la bacteria estafilococo, que mientras está en nuestra nariz, es inofensiva, pero si llega a nuestro torrente sanguíneo, sí que puede enfermarnos.

Algunos gérmenes son patógenos en todo momento

Otros microbios sí son patógenos sin importar las condiciones, y merecen que adoptemos hábitos de higiene especiales para evitar que ingresen a nuestro cuerpo. Aquí no necesitamos ir tan lejos para conseguir ejemplos fáciles de entender, pues el coronavirus SARS-CoV-2, causante de COVID-19, es un claro ejemplo de ello. Pero también podemos mencionar bacterias que causan la diarrea, como la Escherichia coli.

Es precisamente gracias a patógenos de este tipo que debemos adoptar comportamientos de prevención en nuestro día a día. Lavar bien nuestros alimentos antes de consumirlos, lavar nuestras manos, incluso bajo las uñas, evitar tocar nuestra cara, rasurarnos con cuidado para no lesionarnos y con una cuchilla nueva o esterilizada, etc.

Libres de los gérmenes que nos pueden causar daño

persona lavando manos para estar libre de gérmenes
Algo tan simple como lavar nuestras manos puede dejarnos libres de gérmenes que pueden causar enfermedades.

En vista de ello, Sickbert-Bennett propone reformular la pregunta inicial. En lugar de esforzarnos por dejar las superficies totalmente libres de gérmenes, debemos centrar nuestra atención en evitar que los patógenos en nuestro alrededor nos enfermen.

“Lo más importante es pensar realmente en la ‘cadena de infección'”, dijo Sickbert-Bennett, refiriéndose a los pequeños pasos que siguen los microbios antes de infectar a alguien. “¿Dónde están los puntos a lo largo de esa cadena donde puedes interrumpirla?”.

La clave está en asegurarnos de que no entren al lugar donde pueden hacernos daño. Para romper la cadena de transmisión de COVID-19, debemos lavarnos las manos, usar mascarillas nuevas o previamente lavadas, y evitar tocar superficies fuera de casa y la nariz, boca u ojos.

Podemos tomar medidas similares para evitar la conjuntivitis, causada por un adenovirus. En el caso de la Escherichia coli, lavar y cocinar bien los alimentos antes de consumirlos y lavar nuestras manos tras tener contacto cercano con heces u objetos que las tuvieran.

Por lo demás, preocuparnos demasiado es exagerado. Recordemos la hipótesis de los viejos amigos, que plantea que los humanos necesitan contacto con ciertos microbios que fortalecen su sistema inmunitario.

Referencia:

Is it possible for anything to be ‘germ-free’? https://www.livescience.com/can-anything-be-germ-free.html