nave extraterrestre y coronavirus saliendo de ella

¿Qué conexión hay entre el coronavirus SARS-CoV-2 y los alienígenas? Probablemente, ninguna, pero los científicos han usado una ecuación usada en la búsqueda de extraterrestres para estimar la transmisión del coronavirus por el aire.

Suena como una cosa disparatada considerando lo distantes que son estos temas. Hablamos de una infección en habitantes de la Tierra y de seres fuera de ella que ni siquiera sabemos si existen en realidad. Sin embargo, los hallazgos, publicados en la revista Physics of Fluids, son interesantes.

Ecuación de Drake, la fórmula para buscar vida extraterrestre

mujer con mascarilla contra el coronavirus cerca de alguien que parece extraterrestre
Los investigadores diseñaron un modelo basado en una ecuación para buscar extraterrestres para estimar la transmisión del coronavirus.

La ecuación de Drake fue desarrollada en 1961 por el astrónomo Frank Drake, a quien debe su nombre. Esta sirve para estimar las posibilidades de encontrar vida extraterrestre inteligente en nuestra galaxia.

De forma más general, esta fórmula proporcionar un “marco fácil de entender” para observar aquello que parece incognoscible, como el número de civilizaciones fuera de nuestro planeta.

Por supuesto, existen muchas otras cosas difíciles de estimar y de comprender, como la transmisión de un patógeno invisible entre los humanos. Precisamente por ello es que los investigadores vieron en ella la base para desarrollar un modelo para estudiar con profundidad la propagación del coronavirus.

Un modelo para estimar la transmisión del coronavirus basado en la ecuación para detectar extraterrestres

Y es que, a pesar de que la ciencia ha avanzado mucho en la comprensión de la COVID-19, los investigadores aún no ven su curiosidad satisfecha. El coautor del este estudio, Rajat Mittal, dice que “todavía hay mucha confusión sobre las vías de transmisión” de esta enfermedad. Y a su parecer, esto se debe, en parte, a la falta de un “lenguaje común” que facilite la comprensión de los factores de riesgo involucrados.

“¿Qué debe suceder realmente para que uno se infecte? Si podemos visualizar este proceso de manera más clara y cuantitativa, podemos tomar mejores decisiones sobre qué actividades reanudar y cuáles evitar”.

Para comprender mejor la transmisión del coronavirus, él y su equipo decidió diseñar un modelo a partir de la famosa ecuación de Drake para examinar en conjunto los factores conocidos.

Incluyeron 10 variables involucradas en la propagación de la enfermedad. Entre ellas, la frecuencia respiratoria de las personas infectadas y las personas susceptibles; la cantidad de partículas de virus en las gotitas exhaladas; y la cantidad de tiempo que una persona susceptible está expuesta.

En su documento, dividen el proceso de transmisión en tres etapas: la expulsión de las gotitas que contienen el virus desde una persona infectada; la dispersión de las gotitas en el aire; y la inhalación de parte de una persona susceptible a la infección.

Así usaron su modelo para predecir la transmisión del patógeno en diferentes escenarios, como casos en que la gente usa mascarilla, practica el distanciamiento social o hace ejercicio vigoroso.

Las mascarillas pueden reducir la transmisión del coronavirus

Según del modelo, en un escenario en el que tanto las personas infectadas como las susceptibles usen mascarillas N95, esta simple medida podría reducir el riesgo de transmisión. Comparado con un escenario en el que las personas no usan mascarillas en absoluto, la reducción de la transmisión del coronavirus es de un factor de 400.

Bajo este mismo escenario, si ambas personas usan mascarillas quirúrgicas, el riesgo se reduce en un factor de 10, y en el caso de las mascarillas de tela, se reduce en un factor de 7.

La distancia social reduce el riesgo de transmisión

En cuanto al distanciamiento social, los investigadores encontraron una relación liberal entre la distancia física entre las personas y el riesgo de transmisión. Esto es algo que las autoridades sanitarias y la Organización Mundial de la Salud han recomendado desde inicios de 2020, aunque muy difícil de implementar entre los humanos.

“Si duplica su distancia, generalmente duplica su protección”, explicó el autor en una declaración separada de la revista. “Este tipo de escala o regla puede ayudar a informar las políticas”.

Hacer ejercicio puede ponerte en riesgo de contagio

Ahora bien, el escenario del ejercicio vigoroso arrojó resultados preocupantes. Según el modelo, el riesgo de transmisión se dispara cuando hacemos ejercicio en el gimnasio en presencia de otras personas.

“Imagine a dos personas en cintas de correr en el gimnasio; ambas respiran con más dificultad de lo normal”, explica mittal. “La persona infectada está expulsando más gotitas y la persona no infectada está inhalando más gotitas”.

El modelo basado en la ecuación extraterrestre sugiere que el riesgo de transmisión del coronavirus aumenta en un factor de 200 en comparación con un escenario en el que la gente no hace ejercicio.

Los autores reconocen que hay variables aún desconocidas, y que su modelo incluye suposiciones que pueden poner en duda sus resultados. Sin embargo, estos coinciden con los arrojados por otros estudios sobre el tema.

Referencias:

A mathematical framework for estimating risk of airborne transmission of COVID-19
with application to face mask use and social distancing. https://aip.scitation.org/doi/pdf/10.1063/5.0025476

Estimating risk of airborne COVID-19 with mask usage, social distancing. https://www.eurekalert.org/pub_releases/2020-10/aiop-ero102620.php