manos de hombres y mujeres brindando con alcohol

Padecer ciertos trastornos puede hacernos más propensos a ciertos comportamientos que no necesariamente contribuyan con nuestra mejora. Por ejemplo, el trastorno de estrés postraumático (TEPT) puede hacer que tanto hombres como mujeres abusen del alcohol.

Sin embargo, un nuevo estudio publicado en Molecular Psychiatry revela que, aunque ambos sexos tienen cierta predisposición al abuso del alcohol, cada uno exhibe sus propios síntomas para dichas condiciones.

Comportamientos diferentes entre machos y hembras

Los investigadores examinaron varios aspectos para su estudio. Entre ellos, el comportamiento, los patrones de sueño, las respuestas inmunitarias inflamatorias y los niveles de un neurotransmisor conocido como ácido gamma-aminobutírico (GABA). Esta sustancia interviene en la regulación de la ansiedad y aumenta la sensación de relajación, y está muy relacionada con la dependencia del alcohol.

Los experimentos mostraron lo que indicamos al principio: tanto las ratas hembras como los machos con TEPT tuvieron tendencia al estrés traumático y al consumo de alcohol. También mostraron reacciones de sobresalto, evitaron la interacción social y comportamiento defensivo.

Sin embargo, notaron diferencias significativas en la forma en que se comportaban los machos y las hembras después de un trauma. Incluso identificaron patrones marcadamente diferentes de señalización GABA; las ratas macho mostraron una mayor actividad del receptor de GABA, mientras que las mujeres mostraron una mayor liberación de la sustancia.

Sistema inmunitario puede influir en vulnerabilidad al alcohol de hombres y mujer con TEPT

Otro hallazgo curioso fue que el sistema inmunitario parecía jugar un papel en las diferencias de comportamiento. Los machos exhibían citocinas, un biomarcador que indica que el sistema inmunológico está actuando, mientras que las hembras no. Los autores dicen que este biomarcador determina la vulnerabilidad del trastorno por consumo de alcohol en TEPT.

“Identificamos perfiles de citocinas específicas, muchas de las cuales no estaban previamente vinculadas a conductas de estrés, que estaban fuertemente relacionadas con malos resultados en la bebida”, explica Eric Zorrilla, uno de los autores del estudio.

Suena como un trastorno extraño, pero en realidad no lo es, aunque es probable que muchos ni siquiera estén diagnosticados. Los datos del Departamento de Asuntos de Veteranos de EE.UU. sugieren que entre el 7 y 8 por ciento de la población estadounidense tendrá TEPT en algún momento de su vida.

Una oportunidad para diseñar tratamientos más específicos según el sexo

Las causas que detonen el trastorno pueden ser muy variadas, pero siempre está asociado a malas experiencias extremas: exposición a guerras, abuso físico, accidentes, entre otros.

Y si hablamos de alcohol, las cifras son aún más elevadas. El trastorno por abuso de alcohol también es común, y los expertos estiman que afecta a unos 15 millones de personas en EE.UU. Este estudio demuestra que puede estar asociado al TEPT, por lo que no debería estudiarse de forma aislada.

Estos resultados son de gran utilidad en la comprensión de los comportamientos asociados a este trastorno. Sobre todo si tomamos en cuenta que existen indicios de que ciertos medicamentos no tienen el mismo efecto sobre los hombres que en las mujeres. Así que, en definitiva, comprender las diferencias biológicas involucradas puede ayudar a diseñar tratamientos más eficaces según sea el caso.

Referencia:

Importance of sex and trauma context on circulating cytokines and amygdalar GABAergic signaling in a comorbid model of posttraumatic stress and alcohol use disorders. https://www.nature.com/articles/s41380-020-00920-2