Bandera de los Estados Unidos

Faltan pocos días para las elecciones presidenciales de los Estados Unidos y las alertas están más encendidas que nunca. Una de la más preocupaciones más grandes gira en torno a la seguridad del sistema electoral, y la disposición que tienen “los hackers éticos” de protegerlo.

Para nadie es un secreto que EE.UU. es uno de los países más importante del mundo, y por ende sus contiendas electorales también.

En el 2016, un grupo de hackers promovidos por el gobierno ruso saboteó la campaña de presidencial de Hillary Clinton. A quién le violentaron su cuenta de correo electrónico, para develar información que la comprometía y de desprestigiaba.

Incluso, estos  mismos hackers monitorearon la contienda electoral en aproximadamente 50 estados del país norteamericano, según informe publicado por el Comité de Inteligencia del Senado de los Estados Unidos. Sin embargo, no alteraron los resultaron. Algo que realmente no sabemos.

Aunado a eso, el hecho de que las máquinas de votación de los Estados Unidos fueron vulnerables al hackeo por más de 6 años. Máquinas que podrían volver a utilizar en las venideras elecciones a celebrarse en noviembre 2020. Inseguridad que podrían aprovechar los ciberdelicuentes para hacer de las suyas.

Máquinas electorales podrían presentar vulnerabilidades

Desarrolladores dedicados a la piratería informática y que se hacen llamar “éticos” se han puesto a la orden para resguardar la seguridad de las máquinas de votación.

Ellos alegan que el sistema utilizado por dichos equipos fue elaborado por seres humanos, y por ende están propensos a fallas. Después de todo, errar es de humanos, y esa es una característica que nos hace ser quienes somos. Las palabras de Casey Ellis, director de tecnología de Bugcrowd fueron:

“Todo software es vulnerable. Depende de cuánto tiempo tome buscar esas vulnerabilidades. Los humanos escribimos código y los humanos cometemos errores”.

Ley que frena la ayuda de hackers éticos

Por otra parte, el Departamento de Estado ha decretado una ley que impide el acceso de personas ajenas al sistema electoral. De llegar a hacerlo, estos grupos de hackers serán acusados de piratear el sistema de votación, y por tal motivo serán juzgados bajo estatutos estadounidenses.

El grupo de informáticos, Ellis, comenta que el hecho de que los investigadores de seguridad legalmente autorizados fallen en su búsqueda de vulnerabilidades, representa una ventaja para los hacker malintencionados. Al mismo tiempo que reafirma su disponibilidad de ayudar.

La red inalámbrica, una posible vulnerabilidad

Para DeMuth otra vulnerabilidad podría sería el acceso a la red inalámbrica. Probablemente el personal encargado de administrar el evento no tenga la preparación adecuada, y simplemente se limite a cumplir una función, sin detallar qué hay detrás del sistema.

DeMuth expresó lo siguiente:

“Si su red local se ve comprometida por Internet, entonces estas máquinas de votación están en Internet. Y hay innumerables ejemplos de eso”.

Como han podido leer, es mucho lo que se dice sobre las elecciones presidenciales de los Estados Unidos. La seguridad del sistema electoral, Donald Trump y su contagio del COVID-19, la información publicada por New York Post sobre Joe Biden.

Una serie de eventos que nos mantienen en una constante incertidumbre. Todos queremos saber el desenlace de esta historia. Por el momento, solo nos queda esperar, no será mucho, menos de dos semanas.