Botella transparente con tonos verdes, con el escrito
Crédito: Agro&Chemistry.

El cuidado del ambiente es un tema que nos concierne a todos y que, con el paso del tiempo, gana cada vez más protagonismo. Debido a esto, afortunadamente el mundo aumenta poco a poco las alternativas y herramientas que tiene para cuidarlo. Una de las opciones más populares recientemente han sido los bioplásticos, pero su toxicidad podría alejarlos de ser la opción más verde o ecológica.

Estas conclusiones se han podido sacar debido al estudio recientemente publicado en Environment Internacional. Allí, los investigadores Lisa Zimmermann, Andrea Dombrowski, Caroline Völker y Martin Wagner unieron fuerzas para estudiar los diferentes tipos de bioplásticos y qué tan tóxicos podrían ser.

¿Qué hace diferentes a los bioplásticos?

En primera instancia, como su nombre lo indica, los bioplásticos están relacionados más estrechamente con la materia biológica. Por ejemplo, estos suelen ser biodegradables, por lo que permanecen intactos en el ambiente por menos tiempo. Un detalle que a su vez ayuda a disminuir la contaminación.

Asimismo, pueden estar hechos solo de otros plásticos reciclados o provenir directamente de materia vegetal como la celulosa vegetal y/o el almidón. En general, los bioplásticos se consideran más seguros para el ambiente, pero ahora surgen dudas sobre su toxicidad.

Por su parte, los plásticos comunes tienen como uno de sus principales componentes el petróleo refinado, un recurso no renovable que además extiende enormemente el proceso de biodegradación de los materiales creados con él.

Como consecuencia, desde una perspectiva ecológica, los bioplásticos son sin duda la mejor alternativa. Sin embargo, esta nueva investigación ha establecido un paralelismo entre estos materiales que podría cambiar esta visión.

Bioplásticos pueden ser tan tóxicos como los plásticos tradicionales

A través de la que sería la investigación más extensa sobre los productos químicos y la toxicidad de los bioplásticos, los científicos compararon sus resultados con los niveles de elementos tóxicos contenidos y liberados por los plásticos comunes o tradicionales.

La investigación abarcó 43 productos plásticos distintos para poder analizar las diferentes presentaciones de los materiales biológicos y su composición química. Tras observar los niveles de toxicidad de tan variados elementos como cubiertos desechables, papel de embalaje, botellas de bebidas y corchos de vino, no se notaron diferencias tan significativas entre los que eran bioplásticos y los que eran plásticos convencionales.

“Tres de cada cuatro de estos productos [bio]plásticos contienen sustancias que sabemos que son peligrosas en condiciones de laboratorio, al igual que para el plástico convencional”, acotó Wagner, coautor del estudio.

De entre estos, Zimmermann, la autora principal del estudio, destacó que aquellos a base de celulosa y almidón mostraron ser los más tóxicos.

¿Bueno para el ambiente; malo para nosotros?

La pregunta puede ser un poco engañosa. Actualmente, se considera que los bioplásticos y sus cualidades son beneficiosos para el ambiente. Pero, ahora que se ha comprobado su toxicidad, esta perspectiva podría cambiar.

Por otra parte, no se había estudiado antes con detalle el efecto de los bioplásticos en la salud humana. Como consecuencia, hasta la fecha no se cuentan con muchas bases para especular sobre este tema.

Sin embargo, lo que sí queda claro con la nueva información es la necesidad imperante de realizar nuevas investigaciones. Esto ya que solo a través de ellas llegaremos a conocer los verdaderos efectos de la toxicidad de los bioplásticos en sobre el planeta y sobre nosotros mismos.

Referencia:

Are bioplastics and plant-based materials safer than conventional plastics? In vitro toxicity and chemical composition: https://doi.org/10.1016/j.envint.2020.106066