médicos sin mascarilla

La llegada del coronavirus ha puesto de cabeza el mundo, y aunque no podemos perder la esperanza de que las cosas mejorarán, lo mejor es ser realistas… aunque suene pesimista. Y es que, en lugar de ayudarnos, el optimismo puede llegar a ser peligroso durante la pandemia.

Christian van Nieuwerburgh, profesor de Coaching y Psicología Positiva de la Universidad de East London, explica en un artículo en The Conversation por qué el optimismo en estos tiempos puede ser un arma de doble filo.

¿Qué es el optimismo?

Van Nieuwerburgh define el optimismo como “la creencia de que las cosas irán bien en ausencia de evidencia suficiente para apoyar este punto de vista”. Como sugirió un estudio que reseñamos tiempo atrás, esta forma de ver las cosas puede ofrecernos numerosos beneficios, tanto psicológicos como físicos.

Muchos prefieren pensar que todo irá bien pase lo que pase, lo cual puede ser la base de su motivación para cumplir con sus objetivos. Además, esto puede estimular emociones positivas y hacernos sentir más plenos con nuestra vida, lo cual al mismo tiempo favorece nuestra salud. Todo esto ha sido confirmado por la ciencia.

El optimismo en exceso puede ser peligroso

personas con mascarillas en la calle con optimismo peligroso durante la pandemia
El optimismo extremista puede llevar a las personas a comportamientos peligrosos durante la pandemia.

Pero poco a poco aprendemos que los excesos no son saludables, ni siquiera en las cosas más buenas, y el optimismo no es la excepción. Y el mejor ejemplo lo tenemos en esta pandemia, que nos obliga a ser más precavidos que nunca.

El experto, que reconoce ser un ferviente optimista, explica que hay situaciones peligrosas en las que ser demasiado optimistas puede tener consecuencias negativas. Tomar riesgos, en lugar de ser una fortaleza, confiere vulnerabilidad.

“Debido a que creemos que las cosas saldrán bien incluso cuando hay poca evidencia que respalde esta perspectiva, tendemos a minimizar los riesgos, subestimar los costos e ignorar las señales de advertencia. Podríamos juzgar mal nuestra vulnerabilidad al COVID-19, creyendo sin justificación que es menos probable que lo contraigamos”.

Este comportamiento lo hemos visto en muchas personas en los últimos meses, que han hecho caso omiso de muchas medidas preventivas, como el confinamiento, por su mentalidad optimista.

Muchos creen que se trata de un resfriado, pero la Organización Mundial de la Salud y los científicos han advertido en varias oportunidades que esta nueva infección es mucho más grave. Las cifras de muertes oficiales también lo confirman. Este es un claro ejemplo de lo peligroso que puede llegar a ser el optimismo en esta pandemia.

Incluso las personas optimistas que lo contraen pueden evitar una consulta médica a tiempo manteniendo firme el pensamiento de que todo irá bien. Para los médicos, es muy positivo que los pacientes sean optimistas, ya que, en ciertos casos, esto puede favorecer su recuperación. Sin embargo, hay factores contra los que es difícil luchar y un poco de realismo no viene mal nunca.

¿Cómo moderar el optimismo peligroso durante la pandemia?

Llegamos al punto de siempre: la moderación. Y aunque es tan necesaria, no es fácil de aplicar, sobre todo cuando hay pensamientos y comportamientos muy arraigados en las personas. Lo bueno es que no es posible empezar a implementarla poco a poco.

Lo primero que podríamos hacer para moderar el optimismo irracional es revisar las bases que tenemos para pensar determinada cosa. Por ejemplo, ¿qué evidencia hay de que no contraeremos el coronavirus si salimos o nos acercamos a otras personas?

“Si no hay ninguna base para nuestra suposición de que, por ejemplo, no contraeremos coronavirus al ingresar a un espacio cerrado y abarrotado durante mucho tiempo, deberíamos pensar en cambiar nuestro comportamiento”, explica van Nieuwerburgh.

También podemos informarnos un poco con las últimas noticias (sin que ello se convierta en una búsqueda implacable que detone nerviosismo). Comparar los argumentos que sustentan nuestro comportamiento con los de los expertos puede ayudarnos a derribar muchos mitos de optimismo que pueden resultar peligrosos en esta pandemia.

Por supuesto, estos comportamientos nada tienen que ver con el optimismo, y esto constituye el verdadero reto. Muchas personas terminan encontrándose con la realidad de frente en algún momento, no siempre de buena manera, y esto motiva cambios importantes. Muchos de ellos definitivamente tienen testimonios de que se puede ser optimista de una forma más saludable.

Referencia:

Why optimism can be dangerous during a pandemic? https://theconversation.com/why-optimism-can-be-dangerous-during-a-pandemic-148073