Representación de la sonda OSIRIS-REx y de la trayectoria de la órbita que seguirá alrededor de Bennu mientras la NASA toma muestras de asteroide de su superficie.
Crédito: NASA.

Este 20 de octubre la NASA ha tomado muestras del asteroide Bennu a través de la sonda espacial OSIRIS-REx. La nave robótica inició el viaje de su misión en septiembre del 2016 y alcanzó a Bennu para finales del 2018.

Desde entonces, estuvo orbitando al enorme asteroide que viaja a 100.000 kilómetros por hora. Su tiempo a su alrededor le permitió a los científicos de la NASA obtener imágenes y detalles de la superficie asteroidal. Detalle que, a su vez, dio las condiciones para que ayer se realizara un ensayo exitoso en el que OSIRIS-REx tocó a Bennu por breves segundos, según el propio comunicado de la NASA.

En los últimos días, la NASA estuvo realizando sus preparativos finales y conferencias informativas sobre el evento. Ahora, finalmente este se ha dado y todos los involucrados pueden respirar aliviados.

NASA toma muestras de asteroide al primer intento

A través del proceso TAG (Touch-And-Go) la NASA pudo tomar muestras del asteroide Bennu en cuestión de segundos. Todo ya que, el descenso de OSIRIS-REx al área de Nightingale terminó siendo todo un éxito. En un principio, este era uno de los puntos que producía más preocupación debido a las altas rocas que rodeaban la zona.

Sin embargo, la sonda fue capaz de bajar, realizar el TAG y despegarse rápidamente de Bennu para volver a su órbita alrededor de él. Con esto, OSIRIS-REx logró recolectar una cantidad de suelo suelto del asteroide que ahora podrá traer a la Tierra.

Por si te daba curiosidad, acá te compartimos un video informativo de la NASA en el que detallan un poco más el funcionamiento del proceso TAG:

Cabe destacar que todo esto se realizó de forma automática con las programaciones que la NASA había transferido a la nave. Debido a su lejanía, la información de lo que sucede allá tarda casi 19 minutos en llegar acá. Igualmente, cualquier comando dado desde la Tierra demoraría lo mismo. Por esto, cabe destacar que esta hazaña se ha logrado gracias a las capacidades de planeación, previsión y programación de todos aquellos involucrados en el proyecto.

Descubriendo los “bloques” del Sistema solar

El que la NASA haya tomado muestras del suelo de un asteroide como Bennu abre a la agencia a una nueva gama de posibilidades de investigación. Se dice que los asteroides pueden tener el secreto de los orígenes de nuestra galaxia e información vital sobre las épocas tempranas de nuestro universo.

Igualmente, debido a que su composición suele cambiar, mutar y nutrirse con nuevas piezas de rocas y asteroides más pequeños, pueden actuar como un registro temporal de los diferentes cambios que se han dado en el universo. Ahora, la posibilidad de estudiar sus superficies y tomar muestras, nos dejará dar una mirada como nunca antes a su historia.

¡De vuelta a casa!

Ahora que la misión se ha completado con éxito, marcando un hito en la historia de la NASA y la exploración espacial estadounidense, es momento de que OSIRIS-REx regrese a casa.

Ahora que la NASA ha tomado muestras del asteroide Bennu, la sonda robótica debe iniciar un largo viaje de regreso a la Tierra. En su momento, le tomó poco más de dos años para llegar hasta Bennu. Por lo que, se espera que el regreso tenga una duración similar.

Debido a esto, la nave OSIRIS-Rex podría estar regresando a la Tierra entre el 2022 y el 2023. Específicamente, el itinerario oficial coloca la fecha exacta el 9 de septiembre de 2023. No obstante, como todo ha salido a pedir de boca y no ha habido retrasos en las misiones, podría pensarse que la misión de 7 años llegará a terminarse un poco antes.

En todo caso, lo que es claro es que la NASA ha tomado muestras de la superficie de un asteroide por primera vez en su historia y que esto marca un antes y un después para ella. Solo queda por ver qué nuevas misiones se diseñarán ahora que esta ha sido todo un éxito.