Las imágenes satelitales recientes muestran que el agujero de la capa de ozono sobre la Antártida se ha hecho mucho más grande y profundo este 2020. De hecho, los investigadores del Centro Aeroespacial Alemán indican que ha alcanzado su punto máximo en los registros de los últimos 30 años.

¿Cómo varía el tamaño del agujero de la capa de ozono normalmente?

El agujero en la capa de ozono de nuestro planeta constituye una gran preocupación desde hace algunas décadas. Como muchos saben, esta capa nos protege de la radiación nociva proveniente del espacio y, en parte, permite la vida en la Tierra.

Sin embargo, los científicos están conscientes de que el tamaño del agujero fluctúa de forma regular cada año, y dependiendo del momento en cada uno. Entre agosto y octubre, el agujero de ozono aumenta de tamaño, y alcanza un punto máximo entre mediados de septiembre y mediados de octubre.

Pero cuando las temperaturas en la estratosfera en el hemisferio sur empiezan a elevarse, esta reducción del ozono ocurre de forma más lenta. Entonces el vórtice polar se debilita hasta romperse, lo que permite que finales de diciembre los niveles vuelvan a la normalidad.

Sí, a pesar de que la actividad humana tiene su cuota de responsabilidad en el daño de la capa de ozono, el tamaño del agujero sobre la Antártida depende de otros factores. Entre ellos, la fuerza del viento que fluye alrededor del área antártica, que es consecuencia directa de la rotación de la Tierra y las diferencias de temperatura entre latitudes.

Cuando la banda de viento es fuerte, forma una barrera que impide el intercambio de masas de aire entre latitudes polares y templadas. Estas “permanecen aislada en las latitudes polares y se enfrían durante el invierno”, explican los científicos de la ESA.

Más grande y más profundo que en 2019

imagen del agujero de la capa de ozono donde se ve más grande de lo normal
Agujero de la capa de ozono sobre la Antártida. Foto: ESA.

La Agencia Espacial Europea ha estado monitoreando la capa de ozono desde hace mucho tiempo. Una de sus herramientas más recientes para ello es el satélite Copernicus Sentinel-5P, el primeo dedicado a monitorear la atmósfera de nuestro planeta.

Además, se valen del Tropomi, un instrumento de última generación que permite detectar gases atmosféricos desde el espacio. De este modo, pueden identificar contaminantes presentes en el aire con mayor precisión a través de imágenes de una alta resolución.

Las mediciones del satélite Copernicus Sentinel-5P muestran que, de agosto a octubre de este año, el agujero de la capa de ozono aumentó de tamaño. Las imágenes muestran que alcanzó su tamaño máximo de alrededor de 25 millones de kilómetros cuadrados el 2 de octubre. La magnitud es comparable con los de 2018 y 2015, donde el área era de alrededor de 22,9 y 25,6 metros cuadrados por las mismas fechas.

Diego Loyola, del Centro Aeroespacial Alemán, explica que el agujero está cubriendo la mayor parte del continente antártico con esta nueva expansión. Resalta que “es un tamaño muy superior al promedio”, pero esto no es lo único que ha llamado su atención. La profundidad del agujero este año es también excepcional.

“Lo que también es interesante de ver es que el agujero de ozono de 2020 también es uno de los más profundos y muestra valores récord de ozono. Las mediciones de la columna de ozono total del instrumento Tropomi en Sentinel-5P alcanzaron cerca de 100 unidades Dobson el 2 de octubre”.

Sin embargo, el año pasado, las cifras fueron en realidad motivadoras. Para empezar, el agujero de la capa de ozono se cerró antes de lo habitual, y también tuvo el tamaño más pequeño registrado en los últimos 30 años.

Países deben continuar con el Protocolo de Montreal

Como indicamos en una nota previa, Mario Molina fue uno de los científicos que advirtió que el uso generalizado de clorofluorocarbonos estaba destruyendo la capa de ozono. Gracias a su investigación, los países se unieron para implementar el Protocolo de Montreal en 1987, que permitió la eliminación gradual de estas sustancias nocivas en la industria.

Gracias a ello, la capa de ozono ha podido recuperarse. Sin embargo, estos hallazgos nos recuerdan la importancia de continuar apegados esta medida. De continuar así, los científicos estiman que la capa de ozono global volverá a alcanzar su estado normal alrededor de 2050.

Referencia:

Antarctic ozone hole is one of the largest and deepest in recent years. http://www.esa.int/Applications/Observing_the_Earth/Copernicus/Sentinel-5P/Antarctic_ozone_hole_is_one_of_the_largest_and_deepest_in_recent_years