Representación de la nave OSIRIS-REx orbitando el asteroide Bennu, visto desde la perspectiva de la superficie del asteroide.
Crédito: NASA.

Este martes 20 de octubre el mundo podría ver como la NASA marca otro hito en su historia. Se espera que la misión de 7 años en la que fue enviada la nave robótica OSIRIS-REx (Origins, Spectral Interpretation, Resource Identification, Security-Regolith Explorer) llegue a su punto cúspide cuando descienda sobre Bennu –el asteroide que se fijó como su destino final–.

El 3 de diciembre del 2018, OSIRIS-REx logró alcanzar a Bennu y marcó el primer punto vital de la misión espacial. Ahora, luego de pasar dos años orbitándolo, los científicos e ingenieros de la NASA han recopilado la información suficiente como para poder intentar un aterrizaje sobre la superficie de Bennu.

Tras un breve toque sobre ella, OSIRIS-REx podría marcar un antes y después para la NASA al recopilar por primera vez una muestra del suelo de un asteroide. Durante este lunes, faltando un día para tal hazaña, la entidad de investigación aeroespacial estará realizando variadas actividades y conferencias para informar sobre el estado de la misión.

“¿Qué están haciendo todos este fin de semana? ¡Me estoy preparando para mi boop con Bennu!

El evento de recolección de muestras del martes está a la vuelta de la esquina, asegúrese de unirse a mí y a mi equipo mientras avanzamos #ToBennuAndBack”.

La misión del OSIRIS-REx: una cuestión de ubicación

Durante estos dos años, OSIRIS-REx ha estado recopilando información de la superficie de Bennu a través de variadas fotografías del terreno. Estas eran enviadas a la Tierra solo con un retraso de poco más de 18 minutos.

Con ellas, los expertos de la NASA pudieron recrear diferentes escenarios de aterrizaje y determinar el que sería el punto más óptimo de contacto. Para esto, se seleccionó un área del asteroide denominada Nightingale.

Bennu, en su totalidad, tiene un tamaño similar al de Empire State. Sin embargo, el área “segura” para trabajar solo se delimitó en 1.672 m2 –lo que equivale a un estacionamiento para 100 vehículos–. De esta, la zona de Nightingale apenas llega a 83 m2 –algo equivalente a 5 puestos para autos–.

Por su parte, OSIRIS-REx tiene el tamaño aproximado de una camioneta grande, por lo que, tiene espacio suficiente para maniobrar dentro de esta área. Sin embargo, las rocas como montañas que se elevan alrededor de esta zona le agregan a la misión todo un nuevo elemento de riesgo que los expertos debieron tomar en consideración.

Procedimiento TAG

Representación de asteroide Bennu a la izquierda y nave OSIRIS-REx a la derecha, ambos flotando en el espacio.
Crédito: NASA.

La meta de esta misión es, como sabemos, obtener muestras del suelo extraterrestre. Según los cálculos de la NASA, la menor cantidad de polvo asteroidal que podrían recopilar serían 60 gramos. Sin embargo, en condiciones idóneas, OSIRIS-REx podría estar regresando a casa con 2 kilogramos de muestras.

No obstante, antes de llegar a este punto, es necesario asegurarse de que el proceso de aterrizaje se dé debidamente. El procedimiento TAG (Touch-And-Go) fue creado especialmente para este tipo de misiones en donde, mientras menos tiempo pase la nave en la superficie, mejor.

Todo el proceso de aterrizaje y salida del asteroide podría durar hasta 5 horas. Pero, de estas, OSIRIS-REx solo pasaría unos 16 segundos en verdadero contacto con la superficie. La mayor parte del tiempo se daría al inicio de la misión cuando la nave tendría que dejar su órbita segura alrededor de Bennu para acercarse más a este.

Luego de esto, se iniciaría el ciclo denominado “Check Point” en el que la nave se posicionaría sobre Nightingale. Una vez seleccionado el rumbo, OSIRIS-REx deberá descender a gran velocidad para cerrar la distancia restante entre ella y el asteroide y no perder su punto de aterrizaje.

Unos 10 minutos más tarde, llegaría la fase “Match Point” en la que la nave bajaría un poco la velocidad para ajustar su trayectoria y apuntar justamente al área de interés dentro de Nightingale.

16 segundos lo definirán todo

Luego, OSIRIS-REx entrará en contacto con la superficie de Bennu a través de un brazo robótico denominado Mecanismo de Adquisición de Muestras Touch-And-Go (TAGSAM, por sus siglas en inglés.). Desde su punta, la nave disparará gas nitroso y colectará todas las muestras de suelo arenoso que se propulsen hacia arribar por la presión ejercida con el nitrógeno. Si todo sale bien, en menos de 16 segundos la nave estaría levantándose de la superficie de nuevo para tratar de regresar a su órbita segura.

¿Y después?

Si todo se mueve como se espera, una horas más tarde OSIRIS-REx debería estar de vuelta en órbita. Desde allí, a través de las cámaras incorporadas de la nave, la NASA finalmente podrá comprobar la calidad y cantidad de la muestra.

Si es satisfactoria, entonces la nave podrá guardarla e iniciar su largo viaje de regreso a casa, que culminaría con su llegada en el 2023. Por otra parte, si no lo es, entonces OSIRIS-REx tendría que volver a repetir el procedimiento.

¿Y algo falla?

Como la NASA ya se ha preparado para la posibilidad de que el primer intento no salga como se espera, han equipado a OSIRIS-REx con tres compartimientos propulsores de nitrógeno. Por ende, cuenta con la capacidad de realidad el procedimiento TAG en tres oportunidades distintas –solo se necesitará que funcione bien una para considerar la misión un éxito–.

A continuación, te compartimos un video detallado en el que la NASA explica con más detalle sus planes de acción en caso de que algún problema se presente durante la misión:

Para poder ver la hazaña del OSIRIS-REx…

El 16 de este mes, la NASA publicó un nuevo comunicado dando más información sobre el evento de mañana.

“A lo largo de la semana, la agencia tendrá una amplia cobertura sobre el TAG y OSIRIS-REx en su conjunto. Esto incluye cobertura en vivo del descenso de la nave espacial a la superficie del asteroide para su maniobra TAG, que será administrada por Lockheed Martin Space cerca de Denver y comenzará a las 5 p.m. en NASA Television y en el sitio web de la agencia”.

Además de ofrecer estas alternativas para seguir las acciones de la NASA, también ofrecen la posibilidad de mantenerse al tanto de hilo de acontecimientos en Twitter a través de #ToBennuAndBack y de @OSIRISREx.

Si no puedes esperar para ver a Bennu a través del evento de mañana, acá te compartimos estas representaciones hechas por la NASA, de forma que todos podamos dar un tour virtual por la superficie del enorme asteroide.