Para nadie debe ser un secreto que entre el formato animado y el live action existen más diferencias que similitudes al momento de iniciar la preproducción y producción del proyecto. Sin embargo, cada uno tiene su fanaticada, y cada uno tiene cineastas especializados en “la materia”. 

Pero, ¿qué pasa cuando un director de películas animadas quiere “dar el paso” e intentarlo con una cinta “de vida real? Muchos pensarán que debe ser “pan comido”, pero no a todos les sienta bien el cambio, por lo mismo, hay ciertos cineastas que solo prefieren la animación, o que solo prefieren tratar con la producción en live action.Y eso no está mal. 

No obstante, hay que darle honor a quien honor merece, sobre todo a esos cineastas que han sabido moverse entre ambos formatos, de manera exitosa, y con títulos más que reconocidos a nivel mundial.

Por ello, hemos pensado en una lista de seis directores que han cambiado el mundo de la animación por el live, de forma increíble, y con reconocimientos públicos. En un mundo donde la animación se ha vuelto una nueva tendencia, tenemos que reconocer a aquellos que decidieron darle una oportunidad a dirigir al elenco “en carne y hueso”, y no solo a sus voces.

Brad Bird

Comenzaremos con Brad Bird, el director de grandes títulos animados para Walt Disney y Pixar Animation como lo son ‘The Incredibles 2’ y ‘Ratatouille’. El director de no una, sino tres grandes producciones animadas, dio su primer paso en el mundo de las live actions con un home run, convirtiéndose en el encargado de darle vida a ‘Mission Impossible: Ghost Protocol’.

El director de ‘Tomorrowland’ -otra producción en live action, para la compañía del ratón- sin duda tomó la decisión correcta al incursionar en este “nuevo mundo” de la mano de una de las mejores franquicias de acción y espionaje, con una trayectoria de más de 20 años, y protagonizada por la estrella Tom Cruise.  

Bird llegó a la franquicia luego de que J.J. Abrams se encargara de la tercera parte de la saga protagonizada por Ethan Hunt, justo luego de que a la segunda no le fuera también como se esperaba, y para el momento en el que el Jason Bourne de Matt Damon estaba tomando mayor relevancia en las salas de cine. 

Para ser más honestos, Bird llegó en el momento en el que Hunt no tenía una espacio muy bien definido entre el misterio de Bourne y la “clase” de James Bond, pero, definitivamente, ‘Ghost Protocol’ dio buenos resultados. ¿Cómo? Gracias a la fórmula que aplicó el reconocido animador. 

La solución de Bird fue mezclar las brillantes “travesuras” de las primeras tres entregas junto con el enfoque “realista” de las cintas de espionaje de ese momento. De esa forma, lograr que ‘Mission: Impossible’ se convirtiera en una emocionante e ingeniosa película de aventuras, tal como la conocemos ahora. 

Claro, sería erróneo de nuestra parte asegurar que Bird salvó el destino de ‘Mission: Impossible’, sobre todo porque no todo el mundo consigue en la franquicia eso que esperan, pero, sin duda alguna, le dio un buen enfoque a la cuarta producción. El nivel de acrobacias y secuencias de acción en ‘Ghost Protocol’ son escenas que quizás solo Mr. Increible pudo haber logrado, pero Cruise será recordado por saltar de un edificio a otro, por los siglos de los siglos. 

Tom Cruise y Jeremy Renner con Brad Bird en set de Misión Imposible

Andrew Stanton

Seguimos con una de las principales figuras de Pixar Animation, Andrew Stanton. El director de éxitos clásicos como ‘A Bug’s Life’, ‘Finding Nemo’  y ‘WALL-E’ decidió hacer su cambio de la animación al live action dentro de la familia de Disney, con ‘John Carter’. 

Stanton, quien coescribió la primera cinta de ‘Toy Story’ y debutó como director con ‘Bichos’, y continúo con dos cintas ganadoras al Óscar en el género de animación, decidió llevar su talento a una producción de ciencia ficción donde Taylor Kitsch era el protagonista. 

El cineasta hizo un increíble equipo con John McTiernan, Robert Rodríguez y Jon Favreau, sin embargo, fue él quien presionó -con éxito- a Disney para que comprara los derechos y lograr adaptar la historia escrita por Edgar Rice Burroughs. Por lo mismo, él merecía sentirse en la silla del director. 

Hasta el día de hoy, ocho años luego del estreno de ‘John Carter’, hay quienes prefieren verla en un domingo familiar. Sin embargo, no se puede negar que el proyecto estuvo lleno de pasión y talento: el guion fue coescrito por el ganador del Pulitzer, Michael Chabon y el elenco incluía nombres como Willem Dafoe, Lynn Collins, Mark Strong y Bryan Cranston.

Para muchos, la cinta estuvo sobre-tramada, las actuaciones resultaron algo desiguales y terminó por “perderse” ante el CGI. Disney perdió un número importante de dinero, lo que dejó de lado cualquier intento para la secuela. 

Como verán, no todos los cineastas están hechos para aventurarse en el live action. Luego de ‘John Carter’, Stanton continúo con ‘Buscando a Dory’, la segunda parte del éxito animado que había dirigido en 2003.

Andrew Stanton y Taylor Kitsch riendo en el set de 'John Carter'

Tim Burton

Ahora bien, no podemos hacer una lista de directores que han saltado de formato animado al live action, sin hablar de Tim Burton. El reconocido cineasta que parece haber encontrado la fórmula perfecta para viajar entre uno y el otro, y seguir cosechando buenos resultados -por lo menos, la mayoría de las veces-.

Si algo que recordar, siempre, es que el estilo de Burton no es el de un cineasta que se dedicaría a hacer películas de acción, con muchas explosiones y carros volando. En cambio, el director de ‘Stalk Of The Celery Monster’ y ‘Vincent’ -ambos cortos animados-, decidió mudarse al live action con ‘La Gran Aventura de Pee Wee’, una cinta satírica y de comedia protagonizada por Paul Reubens.

Su corto, ‘Stalk of the Celery Monster’ captó la atención de Disney, por lo que también trabajó en producciones de la talla de ‘The Fox and the Hound’, ‘The Black Cauldron’ y ‘Tron’. Burton también participó en el corto de ‘Frankenweenie’, pero, en realidad, su primera cinta como director, fue su primera cinta en live action. 

‘La gran aventura de Pee Wee’ es una cinta que se distancia mucho de lo que podríamos catalogar “una película de Burton”, pero, hay una invención cómica que el director supo tratar muy bien. Tanto que sigue siendo una de sus mejores producciones. 

De ahí, Burton abrió sus alas e incursionó en grandes proyectos como ‘Beetlejuice’, ‘Batman’, ‘Edward Scissorhands’ y, una grande del género de animación, ‘La Pesadilla antes de Navidad’.

Tim Burton en el set de La Gran Aventura de Pee Wee

Andrew Anderson

Casi llegando al final, tenemos a Andrew Anderson, el director del éxito de DreamWorks, ‘Sherk’ y ‘Shrek 2’. Sin lugar a dudas, la franquicia del ogro que se enamoró de la princesa en la torre es increíble. La combinación de cuentos de hadas con algo de “realidad” es hilarante y el soundtrack memorable. 

‘Shrek’ fue un golpe creativo diferente a lo que Disney estaba ofreciendo para la época, y tanto la primera cinta como la segunda y la tercera son dignas de ver una y otra vez. Anderson siempre será reconocido por haber creado una producción animada que hasta los adultos podrían ver sin niños en el cuarto, solo por el simple hecho de que en realidad es para todos los gustos. 

Las bromas rápidas, las menciones referentes a la cultura popular y, por supuesto, como pasar por alto a Eddie Murphy como Burro. Sin embargo, Anderson quería ir más allá con los cuentos “de fantasía”, y como ‘Harry Potter’ se estaba adueñando de las taquillas, el director decidió darle una oportunidad a la adaptación de los amados libros de C.S. Lewis, comenzando por ‘Las Crónicas de Narnia: El León, la Bruja y el Ropero’.

El universo de Narnia no es muy diferente al mundo de cuentos de hadas en el que vivía Sherk, más bien, nos atreveremos a decir que el salto de Anderson al live action funcionó como una especie de upgrade para sus ideas, que le funcionaron muy bien en la cinta de DreamWorks.

Sin embargo, la historia de Narnia no encajó perfectamente con la adaptación al cine. Es decir, la mitología de los libros de CS Lewis es muy amplia para caber en una película de máximo dos horas y media. 

Aunque James McVoy y Tilda Swinton hicieron un trabajo impresionante, el Aslan en CG se quedó algo corto para las expectativas de los lectores de los libros. Obviamente ganó un buen dinero en taquilla, por lo que Anderson fue contratado de nuevo para la secuela. No obstante, cuando la franquicia se extendió a una tercera, el cineasta no volvió y las expectativas cayeron. 

Reyes y Príncipes de Narnia con Aslan

Phil Lord y Chris Miller

Para finalizar, venimos con un dos por uno. Sí, como lo leen, una dupla de directores que dieron el salto del formato animado al live action, juntos. Y es que, si algo está bien, ¿para qué repararlo?

Phil Lord y Chris Miller se encuentran en la lista de cineastas más solicitados de Hollywood. Ambos se conocieron en Darthmouth y se unieron por su amor por otro éxito animado como lo es ‘The Simpson’. 

Fue Miller quien llamó a Lord cuando recibió una llamada de Disney para lanzar Disney Television Animation. Desde ese momento, el mundo los conoce como un equipo. Tanto que el dúo consiguió un acuerdo de desarrolla en la compañía del ratón.

Sus intentos siempre fueron esquivados, hasta que dieron en el clavo con ‘Lluvia de Hamburguesas’, la increíble historia de un científico que hace que del cielo llueva comida, que luego cobra vida en la secuela.

La cinta fue todo un éxito para Sony, por lo que la compañía les dio la oportunidad de dar el paso en el live action con otro monstruo: ‘21 Jump Street’, la comedia de polícía en secundaria protagonizada por Jonah Hill y Channing Tatum. 

‘21 Jump Street’ fue la forma perfecta para que Millar y Lord llevaran su particular humor a la gran pantalla. Aunque muchos admitieron no tenerle fe al proyecto, la cinta terminó siendo un éxito, al punto que logró su secuela ‘22 Jump Street’, también dirigida por el dúo maravilla.

Esta los catapultó a la lista de directores a los que prestar atención, y de ahí volvieron a la animación, para dirigir la exitosa y galardonada ‘The Lego Movie’.

Chris Miller y Phil Lord tras ganar el Óscar por The Lego Movie