Logo de Apple sobre fondo ambiental representado por un puente que cuelga en el medio del bosque

En el “Hi, Speed”, Apple presentó un iPhone 12 sin accesorios. Lo hizo bajo la promesa de contribuir con el bienestar del planeta. Pero, ¿realmente esta decisión ayuda al medio ambiente?

Esa es la pregunta que algunos se están haciendo, ¿por qué? Porque el hecho de lanzar al mercado un dispositivo, que sabemos puede llegar a ser muy demandado, no sólo por ser lo último en tecnología sino por la calidad que caracteriza a los equipos de Apple, se convierte en arma de doble filo.

Te explicamos por qué. Apple dice que el hecho de no incluir cargadores ni auriculares en sus nuevos equipos reduce la emisión de carbono. Hecho que respalda su idea de llegar al 2030 bajo carbono neutral, y por ende reducir la contaminación de gases invernaderos en un 75%.

Pero, ¿qué es carbono neutral?

Es una de las aspiraciones más grandes que tienen las organizaciones que luchan por salvar nuestro planeta del cambio climático. Es llegar a cero, es decir, que en el ambiente no se perciba este tipo de gases que a lo largo de los años ha empeorado el efecto invernadero.

Quizás parezca imposible, pero hay medidas que se pueden tomar para evitar este hecho. ¿Cuáles?, eliminando gradualmente el uso de combustibles fósiles, nos referimos al petróleo, gas natural y nuestro punto focal el carbono.

Quizás algunos pensarán, pero, si Apple está colaborando, ¿cómo es que ahora su medida perjudica al planeta? Tan simple como esto, el hecho de presentar un dispositivo en solitario no quiere decir que dejará de vender accesorios.

¿Contribución al planeta o estrategia de marketing?

Apple no ha eliminado sus adaptadores, cables de datos ni auriculares. Estos aún se ofertan en el mercado. Cada compra que se genere es un empaque más que se adiciona a la contaminación ambiental.

Por un lado es alabado por presentar un dispositivo que apoya la sustentabilidad del planeta. Pero, por otro, generará más contaminación ambiental. ¿Tiene sentido?, es algo que se somete al debate.

Antes del lanzamiento del iPhone 12 se había especulado que esta vendría sin accesorios, no para ayudar al planeta, sino para minimizar costos y reponer la inversión hecha en la tecnología de quinta generación.

Justine Calma en un artículo para The Verge comenta que, “una empresa que toma una decisión de producción que es buena para los negocios y buena para el planeta parece ser beneficiosa para todos. Pero Apple asume que las personas que compran el nuevo iPhone ya tienen auriculares y cargadores viejos listos para usar”.

Si analizamos el planteamiento de Calma. La idea de Apple se considera un poco ilógica, porque hay personas que no tienen iPhone y pueden estar interesadas en adquirir el nuevo modelo, simplemente por probar algo distinto. Entonces, su compra incurre en más gastos que indirectamente perjudica nuestro planeta. ¿De quién es la culpa, del fabricante o el consumidor?