Acercamiento a oreja humanda utilizando un aparato de asistencia auditiva que representa los problemas de pérdida de audición por coronavirus
Crédito: Mike Krzeszak. / Vía Flickr.

En lo que va de año, el coronavirus ha logrado infectar a más de 37 millones de personas. Con los números aún en aumento, cada vez descubrimos más posibles consecuencias de la enfermedad. Ya hemos escuchado sobre cómo el SARS-CoV-2 puede causar pérdida del olfato y del sentido del gusto. Ahora, nuevos casos sugieren que la pérdida de la audición por COVID-19 también es posible.

El reciente reporte presentado por Foteini Stefania Koumpa, Cillian T Forde y Joseph G Manjaly en la revista BMJ Case Reports refleja justamente el caso de un hombre que, luego de recuperarse del COVID-19, desarrolló un cuadro de pérdida auditiva repentina.

Pérdida auditiva repentina, ¿en qué consiste?

Básicamente, la también llamada sordera repentina, se define como la pérdida veloz e inesperada de la capacidad auditiva de una persona. Por lo general, esa condición se manifiesta en solo un oído y es, en un principio, inexplicable.

Esto último debido a que, como su nombre lo indica, no suele dar indicios de su presencia hasta que las consecuencias más graves (como la sordera) se presentan. A pesar de que es poco conocida, la verdad es que tiene una incidencia alta, ocurriéndoles a más de 160 personas por cada 100 mil.

El caso de estudio

El reporte de BMJ cubrió principalmente la incidencia de la enfermedad en un hombre británico de 45 años. Al parecer, mientras recibía cuidados intensivos, de un momento para otro comenzó a reportar problemas para escuchar adecuadamente.

Para tratarlo, los doctores combinaron el popular Remdesivir –que suele acortar la duración de la enfermedad– con un ingreso de 30 días a la unidad de cuidados intensivos (UCI). Cuando finalmente salió de esta área, su cuidado continuó por una semana en el hospital.

Sin embargo, su camino a la recuperación se vio truncado cuando comenzó a reportar un zumbido constante (tinnitus) en su oído izquierdo. Los médicos le hicieron más pruebas y no fueron capaces de relacionar el cuadro con otras enfermedades como la gripe, el herpes y la citomegalovirus –comúnmente relacionada con la varicela y la mononucleosis infecciosa–. Debido a esto, comenzaron a sospechar de la posibilidad de que realmente se tratar de un caso de pérdida auditiva por COVID-19.

Pérdida auditiva por COVID-19, ¿es posible?

A pesar de que se ha podido relacionar la pérdida auditiva repentina con enfermedades como las anteriormente mencionadas. Asimismo, otras patologías como la artritis reumatoide y el VIH también se han mostrado como detonantes de la enfermedad. Pero, ni siquiera ahora se ha podido establecer una causa universal y concreta para esta.

Por lo que, el COVID-19 fácilmente podría ser otro promotor de este problema. Invesigaciones han comprobado que los oídos tienen receptores ACE2 –que son vulnerables al SARS-CoV-2– por lo que los problemas podrían empezar por allí. Igualmente, la respuesta inflamatoria excesiva que desencadena el organismo como respuesta al virus también podría afectar los canales auditivos.

Tomando esto en cuenta y que, según la búsqueda de los investigadores, ya otros casos similares se han reportado en Egipto, Turquía y Alemania, la pérdida auditiva por COVID-19 no parece una imposibilidad médica. No obstante, harían falta más estudios a profundidad para poder determinar verdaderamente que esta se puede originar de un cuadro de coronavirus.

¿Se puede recuperar la audición después de un episodio como este?

Aún no está claro si la pérdida de la audición realmente se dio debido al coronavirus. No obstante, los tratamientos usados para atender este tipo de casos no tendrían que variar mucho si así lo fuera.

El problema acá yace en que la velocidad es clave, ya que mientras más temprana sea la detección, más oportunidades hay de que la recuperación sea exitosa. En el caso de este paciente británico, durante su tiempo en la unidad de cuidados intensivos, no fue capaz de identificar el problema de inmediato.

Como resultado, este pudo haberse desarrollado desde mucho antes de que alguien notara su presencia. Como resultado, a pesar de que el hombre ha sido tratado con esteroides (un procedimiento típico para esta afección) su recuperación solo ha sido parcial.

“Ser conscientes y detectar SSNHL después de COVID-19 permite un curso temprano de esteroides, lo que ofrece la mejor oportunidad de recuperar la audición”, escribieron los autores.

Para poder hacer esto de forma generalizada, los investigadores han indicado que es necesario que se realicen más investigaciones sobre la relación entre el COVID-19 y la pérdida de audición posterior. Por ahora, se tiene la sospecha de que podría haber una relación y se está comenzando a comprobar la comorbilidad. Pero, para que se tomen medidas drásticas, será necesario demostrar una causalidad entre las patologías.

Referencia:

Sudden irreversible hearing loss post COVID-19: http://dx.doi.org/10.1136/bcr-2020-238419