tierra y luna

Como muchos saben, un satélite (natural) es un cuerpo celeste que gira alrededor de un planeta. Pocos se habrán preguntado qué papel cumplen además de inspirar canciones y promesas de amor, pero los investigadores sugieren que, en nuestro caso, se trata de protección. Pero, ¿cómo la Luna protegió a la Tierra en sus inicios?

Un equipo de investigadores de la NASA hicieron una serie de simulaciones para comprender esta relación desde el principio. Sus hallazgos apoyan la teoría de que la Luna, en algún momento, tuvo un campo magnético que pudo haber protegido a la Tierra de la nociva actividad solar. Y el resultado ya lo conocemos: un planeta con condiciones idóneas para la vida.

La Tierra sobrevivió varios eventos adversos

Hace unos 4,500 millones de años, nuestro imponente planeta no era más que una masa blanda y caliente bebé. En algún momento, fue golpeada por un objeto del tamaño de Marte, Theia, lo que esparció algunos trozos de materia que quedaron suspendidos en el espacio. Entre ellos, nuestra queridísima Luna.

Luego vino otro evento difícil: el Bombardeo Pesado Tardío, un período en el que varios asteroides golpearon a los planetas del sistema solar interior, hace unos 4 mil millones de años. En ambas ocasiones, la Tierra siguió calentándose, lo que permitió que su superficie se mantuviera fundida.

Para entonces, el Sol era una estrella más tenue y fría que hoy, pero tenía arrebatos infantiles en los que emitía violentas llamaradas y viento solar. En definitiva, el escenario no era nada favorable para nosotros, pero aún así estamos aquí, vivos e intentando comprender cómo surgimos… y para qué.

Siguiendo este objetivo, los investigadores de la NASA han empezado a prestar más atención al entorno que a nuestro planeta como tal. Y es que puede que su satélite en realidad cumpliera una función protectora durante su niñez, permitiendo que surgieran las condiciones idóneas para la vida.

“La Luna parece haber presentado una barrera protectora sustancial contra el viento solar para la Tierra, que fue fundamental para la capacidad de la Tierra para mantener su atmósfera durante este tiempo”, dijo el físico Jim Green, científico jefe de la NASA y autor principal del nuevo estudio. Su herramienta pudo haber sido un campo magnético.

La Luna pudo haber tenido un campo magnético

luna campo magnético
Existe la teoría de que la Luna protegió a la Tierra en sus inicios a través de un campo magnético.

Aunque muchas culturas veneran a la Luna, durante mucho tiempo se pensó que esta no era más que un trozo de roca sin vida. De hecho, en la actualidad carece de un campo magnético, pero con la llegada de los humanos a su superficie, ahora se cree que no siempre fue así.

Los astronautas que visitaron la Luna en las décadas de 1960 y 1970 trajeron muestras con evidencia de magnetismo. Es decir, en algún momento esta pudo haber sido muy similar a la Tierra a pesar de ser tan pequeña en comparación con ella.

Los científicos creen que la Luna también estaba lo suficientemente caliente como para tener un núcleo fundido que funcionara como dínamo. Sin embargo, su enfriamiento progresivo pudo haber alcanzado también dicho centro de hierro al punto de solidificarlo y acabar con su campo magnético, lo cual pudo ocurrir entre hace 1 y 2,500 millones de años.

¿Cómo la Luna protegió a la Tierra en sus inicios?

Los investigadores querían saber cómo eran las interacciones entre el campo magnético de la Luna y de la Tierra en el pasado, cuando estaban mucho más cerca la una de la otra. Hace unos 4 mil millones de años, la Luna estaba a 130,000 kilómetros de distancia, pero en la actualidad está a 384,400 kilómetros.

Tampoco podemos olvidar que la Tierra giraba mucho más rápido antes, cuando un día constaba de apenas cinco horas. Pero a medida que su rotación se ralentiza, la Luna va retrocediendo también de forma continua. Según los expertos, el ritmo es de unos 3,82 centímetros cada año.

Los científicos tomaron en cuenta todos estos puntos a la hora de diseñar un modelo de computador que les permitiría simular las condiciones en aquella época. Así descubrieron que los campos magnéticos de la Tierra y la Luna estaban conectados a través de los polos, lo cual pudo haber protegido nuestra atmósfera del viento solar.

Es probable que los dos campos magnéticos permanecieran unidos hasta hace unos 3,5 millones de años, lo cual coincide con las fechas estimadas hasta ahora.

Intercambio atmosférico entre la Tierra y la Luna

Y aunque hoy luzca inhóspita, puede que la Luna también tuviera una atmósfera y que esta también ayudara a la protección del planeta. Por ejemplo, estudios previos revelaron que la fuerza del campo magnético lunar alcanzó su punto máximo hace aproximadamente 4 mil millones de años.

Y las nuevas simulaciones sugieren que la Luna tenía atmósfera propia hace 3.5 a 4 mil millones de años debido a la actividad volcánica. Existe la posibilidad de que la Tierra y la Luna intercambiaran gases atmosféricos durante la unión de sus campos magnéticos.

Así que no es tan descabellado intentar comprender la vida no solo a partir de la evidencia en nuestro planeta, sino también de muestras externas. No somos el resultado de procesos intrínsecos, sino una combinación de condiciones estimuladas por cosas de afuera.

Referencia:

When the Moon had a magnetosphere. https://advances.sciencemag.org/content/6/42/eabc0865