Actualizar nuestros sistemas cuando haya parches y nuevas versiones disponibles, es una práctica que como usuarios debemos convertir en hábito. Su importancia radica en la posibilidad de cubrir errores y vulnerabilidades que aunque nos resulten transparentes en la práctica, pueden generar un verdadero impacto en nuestra experiencia. Un ejemplo de ello ocurrió hace algunas horas y se trata del más reciente parche de seguridad de Windows y su corrección de una vulnerabilidad que nos ponía en riesgo ante un ataque de los años 90s.

Parece extraño que después de más de 20 años algún tipo de ataque antiguo pueda vulnerar un sistema de nuestros días, pero así ha quedado demostrado con el último Patch Tuesday de Windows 10 que nos protege del Ping de La Muerte.

87 vulnerabilidades corregidas y el Ping de La Muerte

Windows 10 interfaz

El más reciente parche de seguridad de Windows corrige un total de 87 brechas de seguridad del sistema operativo. Sin embargo, la que resulta más sorprendente hace referencia a una vulnerabilidad en el manejo de paquetes TCP/IP que de ser explotada, el atacante no solo podría derribar la ejecución del sistema con un mecanismo tan antiguo como el Ping de La Muerte.

El Ping de La Muerte fue un ataque muy popular en los años 90s y consistía en el envío de un datagrama IP con un tamaño mayor al permitido que al ser procesado provocaba la caída del sistema. Sin embargo, aproximadamente en el año 1998 se corrigió esta vulnerabilidad que al parecer continuaba viva en Windows 10, hasta ayer cuando el Patch Tuesday lo corrigió.

Los especialistas en seguridad informática de Sophos realizaron pruebas sobre esta vulnerabilidad y en efecto lograron derribar la ejecución de un sistema operativo Windows 10 sin parche con un Ping de La Muerte. En ese sentido, te recomendamos aplicar de inmediato la actualización de seguridad que está mostrando tu Windows 10 en estos momentos, para evitar ser víctimas de un ataque similar.