mascarillas sobre bandera de alemania

Alemania ha sido uno de los países que más ha sido aplaudido por su manejo del brote de COVID-19 que paralizó al mundo. Incluso aunque Europa ha experimentado un repunte de infecciones en la segunda mitad del año, su tasa de contagios y de mortalidad son las más bajas del continente.

Mantener esta posición no es fácil en un escenario tan cambiante como el de esta pandemia. Sin embargo, hay ciertos factores en la gestión de la canciller Angela Merkel que han jugado un papel clave en el éxito en la lucha contra el brote. En esta oportunidad profundizaremos en ellos.

Respuesta rápida y suerte

Günter Fröschl, doctor en medicina tropical de la Universidad de Múnich que ha liderado la primera unidad de pruebas de COVID-19 este año, alega que parte del éxito se debe a la suerte.

El primer caso de COVID-19 en Alemania se originó en una empresa de autopartes llamada Webasto, donde un empleado chino dio positivo inicialmente. El hombre notificó a sus compañeros de manera oportuna sobre su caso, y de inmediato los funcionarios de salud pública empezaron a identificar, rastrear y aislar otros posibles casos.

Fue así como, lo que prometía ser un brote silencioso y masivo, fue detectado y detenido a tiempo. Aunque inevitablemente el virus se propagaría por otras vías más tarde.

Además, cuando China publicó la secuencia genética del SARS-CoV-2 en enero, los científicos del Instituto Bundeswehr de Microbiología en Munich se apresuraron con las pruebas PCR. En pocas palabras, Alemania ya contaba con pruebas diagnósticas cuando el coronavirus llegó, lo que también ayudó a detectar de forma temprana muchas infecciones.

Aprendizaje de experiencia propia y de otros países

mapa de europa con lupa sobre alemania
Alemania aprendió tanto de su experiencia como la de otros países, lo que permitió mejorar su estrategia.

Pero más allá de la suerte, el aprendizaje y la correcta aplicación del conocimiento definitivamente puede marcar la diferencia entre el éxito y el fracaso. Este factor no puede faltar entre los que han permitido que Alemania mantenga bajo control el brote de la nueva enfermedad.

Después de los casos de Webasto, Fröschl y sus colegas trabajaron arduamente en el aprendizaje para optimizar la respuesta del país. Establecieron protocolos para diagnosticar, aislar y tratar a los pacientes con COVID-19, un plan útil considerando que la crisis llevaría a muchos de regreso al país desde el extranjero.

Pero no solo aprendemos de nuestra propia experiencia, sino también de la de otros, y Alemania no hizo caso omiso de ello. Nicolai Savaskan, director médico de un departamento de salud local en Berlín, destacó la importancia de este punto:

“Intentamos adoptar la estrategia de Corea del Sur, Japón y Taiwán, todos buenos ejemplos de cómo una respuesta rápida y rápida puede reducir el número de casos positivos”.

Gracias a esto, Alemania también pudo implementar los bloqueos pertinentes. Y más importante aún, ampliar el alcance de las pruebas de detección en función de la demanda en el territorio. Desde mayo de 2020 hasta ahora, el país pasó de aplicar 60,000 pruebas diarias a 160,000.

Respuesta local coordinada

Alemania es un país con una estructura de gobierno federal, constituido por 16 estados en los que se distribuyen unos 400 departamentos de atención médica municipales. A pesar de ello, su respuesta estuvo bien coordinada, y esto también aportó en su éxito en el manejo del brote.

En situaciones de emergencia como estas, pueden que el federalismo sea un arma de doble filo, pero en este caso resultó muy úti. Los gobiernos municipales pudieron actuar rápidamente y adaptar sus estrategias contra la pandemia en función de las condiciones de cada población en particular.

“El enfoque descentralizado para manejar la pandemia fue quizás una buena manera de lidiar con una situación que cambia rápidamente”, dijo Savaskan. Aún así, las autoridades sanitarias locales deben informar los casos a la agencia nacional, el Instituto Robert Koch (RKI).

Haber dado valor a la ciencia

mujer y niña con mascarillas
Gracias a la asesoría científica, Alemania pudo implementar estrategias como las mascarillas en espacios públicos.

Esta pandemia nos ha recordado que los políticos rara vez están dispuestos a escuchar a los científicos. Esto puede significar el fracaso ya que su estrategia podría no estar orientada a solucionar el problema de raíz. Pero Merkel tiene un doctorado en química cuántica: está al tanto de la importancia que tiene la ciencia y de su gran aporte en este tipo de emergencias.

Clemens-Martin Wendtner, médico de medicina interna con sede en Múnich, dice que las autoridades alemanas han escuchado a los científicos desde que llegó el coronavirus a su territorio. Es por ello que implementaron el uso de mascarillas en espacios públicos y el cierre de las escuelas como estrategias para contener la propagación del virus.

Y aunque en algún momento los pasaportes de inmunidad hacia la COVID-19 fueron una idea atractiva, fue descartada… gracias a las opiniones de expertos en el tema. De hecho, Jens Spahn, el ministro federal de salud, descartó esta opción, cuyas consecuencias describimos meses atrás.

Referencia:

The 4 simple reasons Germany is managing Covid-19 better than its neighbors. https://www.vox.com/21495327/covid-19-germany-coronavirus-cases-deaths