hombre durmiendo con traje y maleta

Los viajes a otros continentes suelen figurar en la lista de metas de muchas personas, mientras que para otras ya es una realidad con la que tienen que lidiar. Y es que, a pesar de todos los beneficios y experiencia que estos nos puedan proporcionar, también hay ciertos riesgos de los que poco se habla.

Sonará como una tontería, pero después de un largo viaje, nuestro cuerpo, programado para dormir las próximas horas, probablemente tenga que encontrarse con una mañana radiante. Este es el escenario soñado para los días de trabajo y turismo en el nuevo país, pero de seguro alterará nuestro ritmo de sueño.

Y ya varios estudios han reportado los efectos negativos que puede tener una higiene del sueño deficiente. Puede que no lo notemos, más allá de estar irritables y somnolientos, pero a nivel molecular, las células se estresan intentando adaptarse a las nuevas condiciones.

La evidencia de ello la encontramos en un nuevo estudio publicado en la revista Science Advances. Los autores descubrieron que el desfase horario crónico crea un microambiente favorable para las células tumorales. En pocas palabras, los estragos frecuentes en el sueño pueden propiciar el crecimiento de tumores cancerígenos.

Melanoma aumentado por desfase horario

El estudio consistió en determinar cómo afecta el desfase horario crónico típico de trabajos por turnos y los viajes frecuentes al microambiente que rodea a las células cancerosas. Para ello, usaron un modelo de ratón que inyectaron con células de melanoma, y luego dividieron en dos grupos.

El primer grupo de ratones se expuso a un horario circadiano normal, compuesto por 12 horas de luz y 12 horas de oscuridad. Mientras que los del segundo grupo se expusieron a un horario diferente: seis horas de luz y oscuridad cada dos días. Este último constituyó una especie de simulación del desplazamiento por 21 zonas horarias por semana, conocido como jet lag.

Después de un mes, descubrieron que los tumores en el grupo que había estado expuesto al desfase horario habían aumentado. Su tamaño era aproximadamente tres veces el tamaño de los del grupo de control.

Microambientes propicios para el crecimiento de tumores

Para comprender mejor lo que había pasado, los investigadores tomaron muestras del microambiente que rodea al tumor, del bazo, que produce células inmunitarias, y del hígado, y las examinaron. Así descubrieron contrastes peculiares en la forma en que el sistema inmunológico reaccionó frente al tumor.

Notaron que los niveles de diferentes tipos de células inmunes, como los macrófagos, se invirtieron, lo que detuvo la lucha contra la enfermedad. En pocas palabras, el desfase horario hizo a los ratones más propensos a aceptar el crecimiento tumoral.

Asimismo, destacan que otros mecanismos inmunitarios se vieron alterados en el grupo de desfase horario. Los investigadores notaron que los ritmos de células y moléculas inmunes, incluidas las citocinas, se interrumpieron, lo cual también pudo haber influido en la enfermedad.

Sistema inmunológico desequilibrado

hombre cansado en vuelo
El desfase horario puede fomentar el crecimiento de tumores malignos.

Otro punto que llamó la atención de los investigadores fue que el tumor no se diseminó a órganos vecinos, como el hígado o el vaso. A pesar de ello, en ambos órganos había evidencia de la desregulación del sistema inmunológico.

Carla Finkielstein, profesora asociada en el Instituto de Investigación Biomédica Fralin en VTC, dice que la conclusión clave es que, en presencia de enfermedad, lo peor que podemos hacer es alterar nuestro ritmo de sueño. El problema es que muchas veces ni siquiera sabemos que estamos en riesgo y mantenemos hábitos poco saludables.

“Una conclusión clave de este estudio es que si alguien tiene un trastorno proliferativo, en este caso melanoma, trabajar por turnos o cambiar de zona horaria con regularidad podría exacerbar el problema al atenuar la respuesta del sistema inmunológico al crecimiento del tumor”.

Los resultados son, sin lugar a dudas, significativos. En primer lugar, porque ayudan a comprender por qué algunos tumores avanzan tan rápido en algunos casos. Pero sobre todo, porque sirve de motivación para promover el cuidado del sueño como un hábito de buena salud a largo plazo.

Referencia:

Circadian disruption promotes tumor-immune microenvironment remodeling favoring tumor cell proliferation. https://advances.sciencemag.org/content/6/42/eaaz4530