ejercicio afuera

Si de salud hablamos, la actividad física es clave. Practicar alguna disciplina deportiva, movernos con frecuencia o simplemente escoger las escaleras en lugar del ascensor definitivamente puede favorecer nuestro cuerpo, e incluso evitar enfermedades.

Varios estudios han arrojado evidencia de que el ejercicio puede ayudarnos a vivir más y mejor, y de que es una excelente estrategia preventiva combinada con otros hábitos. Ahora un nuevo estudio publicado en la revista BMC Cancer arroja una nueva razón por la que deberíamos preferirlo.

Los investigadores del Juravinski Cancer Center-Hamilton Health Sciences en Canadá descubrieron que mantener una actividad física pueden reducir el riesgo de desarrollar linfoma.

El vínculo entre el ejercicio y la prevención del cáncer

El estudio consistió en un metanálisis en el que se revisaron 18 estudios relacionados con la actividad física y el linfoma incidente. Nueve de estos se realizaron en cohortes, y otros nueve incluyendo casos y grupos de control.

Los documentos incluidos informaban sobre la actividad física, los casos de linfoma, el tamaño y la variabilidad en humanos de cualquier edad. Además, los investigadores consideraron diferentes subtipos de linfoma no Hodgkin: linfoma difuso de células B grandes, linfoma folicular, leucemia linfocítica crónica/linfoma linfocítico pequeño y linfoma de Hodgkin.

Después de una revisión minuciosa de la literatura y de comparar la actividad física elevada con la más baja, descubrieron que la primera tenía un efecto protector en los participantes. Aunque cabe destacar que dicho efecto se observó en los estudios de casos comparados con controles, más no en los de cohortes.

El análisis de subgrupos demostró que había un efecto protector de parte de la actividad física para el linfoma no Hodgkin, aunque no se observó para linfoma de Hodgkin.

“El análisis de dosis-respuesta respalda estas conclusiones, con una disminución lineal en la incidencia observada con el aumento de la actividad física recreativa”, escriben los autores en su documento. Por el momento, la conclusión es que hacer ejercicio con frecuencia puede ayudar a prevenir este tipo de cáncer.

Esta es una recomendación básica para prevenir también otras formas y otras enfermedades como la obesidad y sus derivadas. Sin embargo, esta investigación es solo un metanálisis, y aún es necesario indagar más para darlo por sentado.

Referencia:

The relationship between physical activity and lymphoma: a systematic review and meta analysis. https://bmccancer.biomedcentral.com/articles/10.1186/s12885-020-07431-x