coágulos de sangre

La actual pandemia ha puesto de moda un tema bastante delicado en materia de medicina: los coágulos de sangre que se forman en las venas. Estos no solo pueden frenar el paso de la sangre por una vía en particular, sino desprenderse y viajar hacia los pulmones, causando incluso la muerte.

Suena como algo que muchos deberían saber, sobre todo con los altos índices de enfermedad cardíaca en nuestros tiempos, pero la realidad es otra. Muy pocos adultos están al tanto de los factores de riesgo detrás de estos eventos, y de la influencia que un cambio drástico en el estilo de vida puede tener sobre la salud.

Es por ello que los especialistas están haciendo énfasis en informar sobre condiciones como el tromboembolismo venoso. En esta oportunidad profundizaremos un poco sobre este tema.

Trombosis venosa profunda y embolia pulmonar

El tromboembolismo venoso puede dar lugar a dos formas de coagulación: la trombosis venosa profunda , llamada TVP, y la embolia pulmonar (EP). Por lo general, la primera ocurre en la pierna, mientras que la segunda, como su nombre lo indica, ocurre en los pulmones, donde el resultado es fatal.

Los síntomas de la TEV incluyen hinchazón, dolor o sensibilidad en las piernas, los cuales suelen ser muy fáciles de identificar. Pero también manchas rojas, o algún tipo de decoloración en la piel, así como una sensación caliente al tocarla.

En el caso particular de la embolia pulmonar, los síntomas incluyen dificultad para respirar, o bien una respiración acelerada, dolor en el pecho, frecuencia cardíaca rápida o mareos.

Los datos de la Asociación Estadounidense del Corazón indican que, solo en 2016, hubo aproximadamente 857.000 casos de TVP y 370.000 casos de EP en los Estados Unidos. Mientras que los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades dicen que ambas afecciones matan hasta 100.000 estadounidenses cada año.

De hecho, un estudio más reciente publicado en el Journal of the American Heart Association halló que las tasas de muerte por embolia pulmonar en la población en general habían disminuido. Sin embargo, durante la última década se observó un repunte, y lo más preocupante de ello es que la tendencia fue hacia los menores de 65 años.

¿Qué factores de riesgo están detrás de la trombosis?

Ambas formas de trombosis son graves y dignas de prevención. La Dra. Mary Cushman ha investigado la enfermedad durante muchos años. En el proceso ha confirmado algunos factores de riesgo asociados: la obesidad, la falta de actividad física, los antecedentes familiares, alguna predisposición genética o episodios previos de coagulación.

Pero formalmente existen siete métricas, conocidas como Life’s Simple 7 de la American Heart Association: del tabaquismo, el colesterol total, la puntuación de la dieta, la presión arterial, la glucosa en ayunas, peso saludable y la actividad física.

El impacto del cambio de estilo de vida

Una investigación reciente en la que participó consistió en medir el impacto de estas siete métricas de la salud cardiovascular en personas con predisposición genética al tromboembolismo venoso.

Los resultados revelaron un vínculo fuerte entre la mayor actividad física y un peso corporal saludable y una menor incidencia de coágulos sanguíneos entre personas con riesgo genético. Es decir, no todo está perdido.

“El tamaño del impacto de la actividad física y tener un peso normal en la reducción del riesgo de coágulos en las personas con alto riesgo genético fue incluso mayor de lo que había imaginado”, dijo Cushman.

“Si tiene un alto riesgo genético de TEV e hizo de uno a tres episodios de actividad física por semana (suficiente para sudar), tendría un 28 por ciento menos de riesgo de desarrollar coágulos. Y, si su masa corporal si el índice fuera inferior a 25, en comparación con alguien que fuera obeso (un IMC superior a 30), tendría un riesgo un 45 por ciento menor”.

Cushman, quien lidera del Programa de Trombosis y Hemostasia del Centro Médico de la Universidad de Vermont en Burlington, es partidaria de que cambiar el estilo de vida definitivamente puede ayudar a reducir el riesgo.

Mientras que el Dr. Peter Henke, un cirujano vascular que no participó en la investigación descrita, advierte que “no todos estos hábitos confieren el mismo beneficio”. Sin embargo, adoptarlos a tiempo puede hacer la diferencia entre la vida y la muerte.

Referencia:

How much do you know about thrombosis? Probably not enough. https://medicalxpress.com/news/2020-10-thrombosis.html