Representación del interior del cuerpo humano femenino (a la izquierda) y masculino (a la derecha) resaltando todos sus órganos internos.

Los órganos, desde un punto de vista general, son básicamente una colección de tejidos que colabora para lograr una misma meta. Por ejemplo, la de los tejidos que conforman el corazón es la de bombear sangre, mientras que la de los pulmones es llevar oxígenos a nuestro organismo.

Cada órgano tiene una función particular en nuestro organismo y cumple con un cierto número de tareas para mantenernos funcionando. No obstante, cada una de estas tareas no son equitativas y muchas veces tendemos a ignorar la cantidad de pequeños procesos que se producen en nuestro cuerpo.

Reconocimiento nuestros órganos

Por este motivo, solo tendemos a reconocer con facilidad nuestros órganos vitales: el cerebro, el corazón, el hígado, los riñones y los pulmones. Después de todo, si alguno de ellos dejara de funcionar por completo, nuestro organismo simplemente no podría continuar, llevando a consecuencias fatales. Aunque, cabe mencionar que, de los dos últimos, solo se requiere uno para que el cuerpo pueda seguir funcionando.

Cuando vemos a estos 5 ítems, tenemos claro lo que son y para qué funcionan. Pero rara vez pensamos en el resto de los órganos que componen nuestro cuerpo. Tal vez nuestro estómago, por ejemplo, o nuestros intestinos, podrían ser una siguiente asunción fácil. Sin embargo, no es tan sencillo por ejemplo pensar en nuestras uñas como órganos que debemos incluir en nuestro radar, a pesar de que estén a simple vista.

¿Cuántos órganos hay verdaderamente en el cuerpo? Depende de a quién le preguntes

Tradicionalmente hablando, se dice que el cuerpo tiene un total de 78 órganos. Dentro de ellos, enormes sistemas como el esqueleto y los dientes se cuentan apenas como un solo órgano. Esto, ya desde la perspectiva de un anatomista macroscópico puede hacer ruido, ya que cada componente de estos sistemas podría ser considerado individualmente.

Sin embargo, pensar así de nuestros huesos, uñas o dientes hace que dudas comiencen. ¿Se puede considerar a su conjunto como un solo órgano, como el caso de los pulmones? ¿O habría que separarlos más? ¿Cómo? ¿Uno por uno o según sus funciones? Es claro que los molares no tienen la misma función que los colmillos, ¿deberían estar en un mismo grupo? ¿Cada molar debería ser considerado individualmente?

Para el punto de vista tradicional, solo se les trata como un mismo órgano. Sin embargo, nuevas perspectivas indican, por ejemplo, que los huesos deberían ser tomados en cuenta individualmente. Esto sube el conteo de 78 órganos a 284, ya que se le sumarían 205 más. Cabe destacar que en el cuerpo hay 206 huesos, pero como ya entran una vez en el conteo tradicional, solo se suman 205 nuevos ítems.

Ahora, si llegamos a la conclusión de que los huesos deberían considerarse estructuras separadas, entonces los dientes van por el mismo camino. Contarlos a ellos subiría la cuenta de órganos a 315.

Pero esto no es todo, ¿y los ligamentos? ¿y los tendones? Los primeros están en cada articulación y hay por lo menos tres por cada una. Por su parte, los segundos están por todo nuestro cuerpo uniendo los músculos a los huesos. Si consideramos entonces que tenemos más de 600 músculos… las cuentas solo suben y suben.

Ambigüedad inevitable

La profesora asociada en el Departamento de Biología Celular y del Desarrollo de la Facultad de Medicina de la Universidad de Colorado, Lisa M.J. Lee, quien fue consultada por LiveScience, comentó que siempre dice a sus estudiantes que abracen y acepten esta ambigüedad. Es claro que no es posible dar una sola respuesta y, tal como ella misma lo resaltó, no existe realmente algún ente regulador o supervisor que estipule un número oficial. Por lo que, básicamente, el conteo pasa a ser una cuestión de criterio.

Uno que, además, incluso ahora puede cambiar. Por ejemplo, en el 2017 se presentó al mesenterio –que une los intestinos a la pared abdominal– como un órgano individual. Igualmente, en el 2018 los investigadores señalaron al intersticio como otro nuevo órgano. Este último se pudo encontrar debajo de la piel y recubriendo el intestino, los pulmones y los sistemas urinarios, entre otros.

Sumando a estos dos (y sin contar los innumerables tendones y ligamentos), nuestro conteo llegaría a 317 órganos en nuestro cuerpo. Pero, como podemos ver, a pesar de que objetivamente todos están allí, el número con el que los cuantificamos es mucho más subjetivo de lo que nos imaginariamos.