Si debemos hablar de casos de éxito, durante esta pandemia por el coronavirus, tenemos que mencionar a ‘Mission: Impossible 7’. Y, no, no es que ya se estrenó y ya se sabe sus resultados en taquilla, pero, en cambio, han logrado retomar el rodaje de su producción sin casos confirmados de COVID-19 –muy distinto a lo que puede decir ‘The Batman’–,

Durante las últimas seis semanas, el equipo de ‘Mission: Impossible 7’ –incluidos el director Christopher McQuarrie, Tom Cruise y el resto del elenco– ha estado filmando las escenas que faltan para completar la cinta en la hermosa Noruega, locación que se ha convertido en el telón de fondo para importantes proyectos como ‘Black Widow’, ‘Dune’ y hasta ‘No Time to Die’ –todas con estrenos reagendados por el coronavirus–.

Ahora, a solo días del final del rodaje en Noruega, y aunque otras producciones se han llevado a cabo excelentemente como ‘Jurassic World: Dominion, nos preguntamos: ¿cómo es que ‘Mission: Impossible 7’ logró grabar en Noruega y ahora “mudarse” a Roma sin ningún caso de COVID-19 en sus plantillas?

Nuestra pregunta está completamente ligada al reciente aumento de casos en Noruega, sobre todo en la región occidental del país, –donde se grabaron las escenas de ‘Mission: Impossible 7’–. Pero, ante nuestra preocupación,  Jostein Brå Oksavik, el supervisor noruego de COVID-19 durante el rodaje, detalló en una entrevista con Variety cómo la película se protegió contra el virus.

“Mi trabajo consistía en ayudar a proporcionar a la producción la competencia, el equipo y el personal necesarios. El rodaje duró seis semanas, lo que equivale al período de preproducción antes del rodaje. El equipo noruego del COVID-19 estaba formado por más de 10 empleados, que apoyaban al equipo británico de varias enfermeras y médicos dirigidos por Rachel Westcott de World Extreme Medicine. Me complace decir que no tuvimos ningún caso de COVID-19”.

Acerca de las medidas que se tomaron en el set, Brå Oksavik aseguró que su compañía se encargó de monitorear diariamente los niveles de temperatura, y que, aunque se realizaron pruebas, estas no fueron suficientes para asegurar el bienestar de todos. 

“Todos también tenían que mantener una distancia de dos metros, usar máscaras y lavarse y desinfectarse las manos con frecuencia. Pedimos decenas de miles de mascarillas y toneladas de desinfectante con alcohol, además de un control de acceso muy estricto. Cada empleado tuvo que escanear un código QR para acceder a los automóviles y ubicaciones con el fin de rastrear la infección si fuera necesario (…) Me gustaría enfatizar que contratamos servicios de salud privados, para no sobrecargar los recursos de salud locales”.

Por su parte, el encargado de la seguridad en el set recomienda a todos a atenerse a sus planes “propios”, es decir, no es cuestión de ver un modelo que haya funcionado y replicarlo. “No funciona así”, agregó.