pupitres y escritorios de escuela vacíos

La contaminación del aire es un problema con el que estamos lidiando desde hace varias décadas, pero sigue presente y lejos de solucionarse. No cabe duda de que puede dar lugar a una variedad de enfermedades que, en muchos casos pueden ser letales. Además, podría estar influyendo en la salud mental de las personas, como sugiriendo estudios previos, incluso en la gravedad de ciertos pacientes de COVID-19.

Ahora un nuevo estudio publicado en la revista Environmental Research Letters sugiere que la contaminación del aire podría estar detrás de las inasistencias escolares. Y es que un análisis centrado en las escuelas de Salt Lake City reveló que las ausencias de los estudiantes aumentan cuando la calidad del aire empeora.

Partículas suspendidas y ozono

Primero es necesario repasar algunos aspectos básicos. Las partículas en suspensión, o materia particulada (PM 2.5), se refiere a la cantidad de materia en partículas con un diámetro de 2.5 micras o menos.

Sus niveles se presentan en microgramos por metro cúbico (g/m3). Siendo tan pequeñas, estas pueden absorberse muy adentro de nuestros pulmones e incluso llegar al torrente sanguíneo.

Por otro lado, tenemos el ozono, que no suena tan ajeno por la conocida capa que recubre nuestro planeta. El ozono es una molécula formada por tres átomos de oxígeno, altamente reactiva y capaz de dañar nuestro sistema respiratorio y circulatorio. Sus niveles se presentan en partes por mil millones (ppb).

Ausencias incluso por exposición a niveles de contaminación bajos

Salt Lake City

Los investigadores de la Universidad de Utah analizaron los datos de inasistencias registradas en 36 escuelas del Distrito Escolar de Salt Lake City. En el proceso, las compararon con los niveles de ozono y partículas en suspensión en el aire en los vecindarios de la zona entre 2015 y 2018.

Así descubrieron que, en todo el distrito ecolar, las ausencias escolares aumentaron por cada 1.04 por μg/m3 de partículas suspendidas y por cada 1.01 por ppb de ozono. Las inasistencias ocurrieron incluso cuando los niveles de contaminación del aire en la zona no se consideraron dañinos de acuerdo con los estándares.

Los investigadores destacan que las inasistencias ocurrieron al día siguiente de una exposición a altos niveles de contaminación. Además, los días posteriores a la exposición a niveles contaminación menor, pero aún elevada, también se registraron ausencias hasta el tercer, cuarto y quinto día.

Los investigadores creen que la ausencia inmediata después de la contaminación elevada se debe a que, las mismas reacciones del cuerpo de los implicados los llevaran a tomar previsiones y reducir la exposición. Mientras que las ausencias después de exposición a una contaminación relativamente baja sugieren un efecto acumulativo.

“Incluso los niveles bajos de mala calidad del aire pueden, de manera acumulativa, conducir a resultados negativos para la salud, en este caso un aumento de las ausencias escolares”, explica Daniel Mendoza, profesor asistente de investigación en el Departamento de Ciencias Atmosféricas. “Incluso en los días de calidad del aire verde, cuando la contaminación era justa ligeramente elevado, si tuviéramos varios de esos días, los niños aún estarían ausentes”.

Niños de primaria son vulnerables al aire contaminado

El estudio se centró en las escuelas primarias, intermedias y secundarias, pero los autores descubrieron que una mayor vulnerabilidad ante una calidad del aire deficiente entre estudiantes de primaria.

“Los niños son particularmente susceptibles a los efectos sobre la salud de la contaminación del aire”, dice Cheryl Pirozzi, profesora asistente en la División de Medicina Respiratoria, Cuidados Intensivos y Pulmonar Ocupacional.

“Es posible que los efectos sobre la salud, como infecciones del tracto respiratorio o exacerbaciones del asma, puedan hacer que falten más a la escuela, lo que puede tener consecuencias a largo plazo para ellos”.

De cualquier forma, la evidencia aún no es suficiente como para culpar concretamente a la baja calidad del aire de las ausencias estudiantiles en el distrito escolar de Salt Lake City. Es por ello que la investigación seguirá en desarrollo para profundizar más sobre el impacto de la contaminación sobre la salud de los estudiantes en dicha región.

Referencias:

Impact of low-level fine particulate matter and ozone exposure on absences in K-12 students and economic consequences. https://iopscience.iop.org/article/10.1088/1748-9326/abbf7a

School absences correlate to impaired air quality. https://attheu.utah.edu/facultystaff/air-absences/