mujer tocando su garganta

La boca es una cavidad de gran importancia para los humanos: los alimentos que disfrutamos y que necesitamos para nutrirnos pasan a través de ella, y además es un gran indicador de salud.

Sin lugar a dudas, es una de las partes de nuestro cuerpo que más utilizamos. Esta es una de las razones por las que afecciones como el cáncer oral suelen resultar tan dolorosas para los pacientes.

Sin embargo, este mismo dolor puede funcionar como un indicativo de la gravedad de la condición del paciente. De hecho, un nuevo estudio publicado en la revista Scientific Reports revela que es más probable que el cáncer oral se propague en pacientes con altos niveles de dolor.

Dolor asociado a la metástasis en pacientes con cáncer oral

Los investigadores la Facultad de Odontología de la Universidad de Nueva York (NYU)reunieron a 72 pacientes diagnosticados con cáncer oral antes de que se sometieran a una cirugía. Entonces les aplicaron un cuestionario con preguntas dirigidas a evaluar el nivel de dolor que les causaba la enfermedad.

Como es de esperar, la mayoría de los pacientes informó algo de dolor. Sin embargo, descubrieron que los que tenían más dolor también tenían más probabilidades de tener el cáncer propagado a los ganglios linfáticos del cuello.

Los investigadores interpretaron dicho hallazgo como un predictor de la evolución de la enfermedad. Esto sugiere que los pacientes con menos dolor tienen un riesgo más bajo de metástasis.

Diferencias genéticas entre pacientes cáncer con y sin metástasis

El dolor causado por el cáncer se atribuye a la liberación de sustancias que sensibilizan los nervios cercanos al lugar donde se ubica la enfermedad. Para comprender mejor por qué los cánceres orales con metástasis con más dolorosos, los investigadores recurrieron a la expresión genética.

Para ello compararon a los pacientes con cánceres metastásicos y altos niveles de dolor con los pacientes no metastásicos que no experimentan dolor. De este modo, identificaron 40 genes que se expresaban más en los cánceres metastásicos dolorosos.

Muchos de los genes identificados se encuentran en los exosomas, pequeñas vesículas que se desprenden de una célula y que pueden ser absorbidas por otras. Esto podría explicar por qué los cánceres se comunican con los nervios. Pero más allá de ello, sugiere que estos genes son los responsables del dolor y promueven la metástasis.

Exosomas podrían estar detrás del dolor y la metástasis

Los investigadores aprovecharon la oportunidad para confirmar o descartar esta responsabilidad. En un laboratorio, llevaron a cabo experimentos con los exosomas que se encuentra en el líquido extracelular de células cancerosas orales cultivadas.

Y en efecto, al inyectar este líquido en modelos animales, estos experimentaron dolor. En cambio, cuando se eliminaron los exosomas derivados del cáncer en el líquido, no se registró dolor.

“He estado investigando la causa subyacente del dolor del cáncer oral durante dos décadas. Esta es la primera vez que hemos demostrado una correlación entre el dolor de un paciente y el comportamiento clínico del cáncer”, dijo el autor Brian L. Schmidt, director del Centro de Cáncer Oral de la NYU.

Los investigadores ya tienen en mente varios usos clínicos para hallazgos tan significativos como los de este estudio. Entre ellos, un biomarcador para la metástasis del cáncer oral, que permita tomar mejores decisiones para el tratamiento de los pacientes.

Referencia:

Oncogenes overexpressed in metastatic oral cancers from patients with pain: potential pain mediators released in exosomes. https://www.nature.com/articles/s41598-020-71298-y