Las cosas dulces resultan exquisitas al paladar de muchas personas, pero cuando el consumo se vuelve excesivo, pone en riesgo la salud en diferentes aspectos. Mantener una dieta con alto contenido de azúcar en la adultez se ha asociado con aumento de peso y enfermedades como la diabetes tipo 2, enfermedad del hígado graso y enfermedad cardíaca.

Ahora una nueva investigación publicada en The American Journal of Clinical Nutrition revela que el consumo de azúcar por parte de las madres durante la lactancia no solo puede afectarlas a ellas. Los bebés de madres que consumen bebidas azucaradas mientras los amamantan podrían experimentar dificultades en su desarrollo cognitivo hasta dos años después.

Desarrollo cognitivo deficiente a los 2 años de edad

Los investigadores recolectaron datos de 88 madres que informaron consumir jugos y bebidas azucaradas durante el primer mes de lactancia, y de sus hijos a los 2 años. Estos últimos fueron evaluados a través de las Escalas de Desarrollo Infantil Bayley-III.

El estudio reveló que los hijos de madres que informaron un mayor consumo de bebidas azucaradas y jugos durante la lactancia tuvieron peores puntuaciones de desarrollo cognitivo.

La explicación potencial es que el azúcar consumida por las madres pasaba a su bebé a través de la leche materna, lo que plantea una exposición nociva que podría haber interferido en el desarrollo de su cerebro.

La nutrición durante la lactancia es esencial

El Dr. Michael I. Goran, director del Programa de Diabetes y Obesidad del Children’s Hospital Los Ángeles y autor de la investigación, ha estudiado en varias oportunidades la influencia del azúcar sobre la salud familiar.

En el pasado, ya había demostrado que las bebidas azucaradas y los jugos en los meses posteriores al parto corren el riesgo de aumentar de peso. Pero también que estos azúcares agregados pasaban a los recién nacidos a través de la leche.

“La lactancia materna puede tener muchos beneficios pero estamos viendo que la leche materna está influenciada por lo que comen y beben las mamás incluso más de lo que pensamos”.

El nuevo hallazgo constituye un punto clave de intervención para mejorar la nutrición, tanto de las madres como de los bebés, y sus resultados a futuro. Reducir el consumo de bebidas azucaradas puede mejorar las condiciones para un buen desarrollo cognitivo en la infancia.

Referencia:

Associations of maternal fructose and sugar-sweetened beverage and juice intake during lactation with infant neurodevelopmental outcomes at 24 months. https://academic.oup.com/ajcn/advance-article-abstract/doi/10.1093/ajcn/nqaa255/5917876?redirectedFrom=fulltext