Los ombligos son una cicatriz de nacimiento que todos, o casi todos los humanos, tenemos. Lo curioso es que, aunque tendemos a ocultar nuestras cicatrices, esta parece una digna de lucir, sobre todo si eres un adepto al fitness o las blusas cortas.

Por supuesto, antes de mostrarlo, es mejor limpiarlo. Y es que, aunque nuestro abdomen no luzca sucio, este agujero poco profundo tiende a acumular suciedad, y con ella, una amplia variedad de microorganismos que podrían servir incluso para hacer queso.

Sabemos que suena asqueroso, pero si lo pensamos puede ser bastante útil. Sin embargo, esto no quiere decir que sea el lugar ideal para cultivarlos. Cuando la situación llega a extremos, es probable que nuestro cuerpo sea escenario de infecciones graves fácilmente evitables.

¿Significa esto que lo que alojamos en nuestro ombligo es malo? La respuesta es bastante mixta, así que mejor vayamos por partes.

Un hogar para bacterias para preparar queso

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El ombligo es la cicatriz que queda en nuestro cuerpo tras el corte del cordón umbilical al nacer.

Cuando nacemos, el médico, enfermera o partera corta el cordón que nos une a nuestra madre, y nos convertimos en seres relativamente independientes. A medida que crecemos, se forma una especie de depresión, en algunos casos más bien pronunciada, en la que se acumula prácticamente todo lo que cae sobre nuestro abdomen.

Y como es de esperar, esta acumulación de sustancias, pelusa y otros sólidos, mezclada con humedad, conlleva al crecimiento de microorganismos como las bacterias. Suena como algo espeluznante, pero eso no necesariamente implique que debamos correr a tomar antibióticos desesperados. A final de cuentas, toda nuestra piel las aloja.

De hecho, un estudio publicado en 2012 bajo el título de “A Jungle in There: Bacteria in Belly Buttons are Highly Diverse, but Predictable”, indica que nuestros ombligos pueden albergas unas 67 especies de bacterias. Lo curioso es que algunas de estas pueden servir para hacer diferentes tipos de queso.

La prueba de ello la presentaron la bióloga Christina Agapakis, y Sissel Tolaas, una artista que trabaja con olores, quienes trabajaron en la preparación de 11 quesos con bacterias recolectadas de diferentes partes del cuerpo: las axilas, la boca, los dedos de los pies y sí, el ombligo.

La idea no es para nada descabellada si consideramos qe las bacterias que se usan por lo general en la elaboración de queso, como el lactobacilo, son extremadamente similares a las bacterias que se encuentran en nuestro cuerpo. En este caso, el queso de Agapakis y Tolaas resultaron casi idénticos al que compraríamos en un supermercado.

Infecciones por hongos por el ombligo

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Cuidar la higiene del ombligo puede evitar infecciones por hongos, acumulación de pelusa y malos olores.

No muchas personas se interesan por lavar su ombligo, razón por la cual el contenido en su interior probablemente no tenga un olor agradable. Estos trozos de pelusa son particularmente antihigiénicos, ya que no contienen únicamente las fibras que libera nuestra ropa cuando la usamos. Un estudio realizado por químico Georg Steinhauser reveló que estos sólidos contienen piel muerta, grasa, sudor y polvo.

Y los microorganismos no necesariamente sean buenos, inofensivos o útiles para hacer queso. Algunos también pueden provocar infecciones como hongos, dando lugar a picazón, enrojecimiento y mal olor. Los recién nacidos son especialmente vulnerables a ello, sobre todo por exponerse al paraíso microbiano del conducto vaginal, pero también las personas con diabetes y exceso de grasa abdominal.

Por supuesto, esto no es algo de lo que tengamos que preocuparnos siempre, pues los correctos hábitos de higiene, algo que se supone que cuidamos, pueden evitarlo. De cualquier forma, si queremos mejorar en ello, usar un hisopo de algodón y alcohol isopropílico para limpiar la suciedad acumulada en el ombligo puede ayudar.

Referencias:

A Jungle in There: Bacteria in Belly Buttons are Highly Diverse, but Predictable. https://journals.plos.org/plosone/article?id=10.1371/journal.pone.0047712

The nature of navel fluff. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/19231087/

Yeast Infection Symptoms in the Belly Button. https://healthfully.com/yeast-infection-symptoms-in-the-belly-button-4191983.html

Hungry? Try some cheese made of Michael Pollan’s belly-button germs. https://www.wired.co.uk/article/cheese-made-of-skin-and-sweat