La pandemia del coronavirus ha alcanzado a ya más de 35 millones de personas en todo el mundo. Igualmente, a estas alturas ha llegado a cobrar más de un millón de vidas en todo el planeta.

En medio de esta situación, en el continente americano los picos de la primera ola de la pandemia se hacen cada vez más notables; mientras que en otras áreas, como Europa, la segunda ola del COVID-19 comienza a manifestarse.

Ya con más experiencia que durante el primer embate del coronavirus, los países europeos han hecho un seguimiento y control de casos mucho más estricto. Sin embargo, hoy se ha comprobado que un error en el programa de registro de contagios podría haber causado que miles de casos nuevos de COVID-19 fueran ignorados y no se contabilizaran propiamente dentro de esta segunda oleada.

El bug de Excel

Después de último reporte realizado por el Reino Unido, se sabe que para el día de hoy se han contabilizado en su territorio 22.961 casos nuevos y más de 33 muertes. Durante las últimas semanas, los números han ido aumentando paulatinamente, pero ese último reporte ha sido un gran salto.

Sin embargo, la realidad es que el salto no ha sido debido a un aumento en los contagios, sino al descubrimiento de un error en los archivos de Excel donde se almacenaban los datos de los casos de COVID-19. Al parecer, una vez la hoja de Excel llega a su límite, esta simplemente deja de actualizarse y no guarda la información nueva que se le introduzca. Al estar lidiando con más de 11 mil casos diarios, rápidamente este límite se alcanzó, pero ninguno de los organismos encargados del seguimiento de la epidemia lo notó a tiempo.

Casi 16 millones de casos fueron ignorados

Como consecuencia, según reporta ahora el Primer Ministro del Reino Unido, Boris Johnson, han sido exactamente 15.841 los casos que no se registraron apropiadamente en los conteos diarios. Específicamente, los días donde el bug de Excel estuvo presente se dieron entre el 25 de septiembre y el 2 de octubre.

Con este conocimiento, ahora se puede afirmar que no hubo un solo día desde el 21 de septiembre en el que el conteo de casos estuviera por debajo de los 6 mil. Sin embargo, debido al error en varios de estos días se reportaron cifras menores a las reales.

Si este problema fuera solo de carácter informativo, tal vez no sería tan preocupante para las autoridades. No obstante, la verdad es que esta situación también ha desencadenado todo un nuevo problema para el departamento de la PHE (Public Health England).

Un error, miles de consecuencias

Johnson ha tenido que admitir, junto con el error del subconteo de casos, que este problema también se ha extendido hasta el rastreo de contactos. Esto se debe a que, como los registros nuevos no fueron contabilizados, tampoco se llevaron a cabo los debidos procesos de seguimiento de la cadena de contagio. Como consecuencia, el COVID-19 podría estar mucho más disperso en el Reino Unido a estas alturas de lo que inicialmente se pensó.

Por ahora, el Primer Ministro ha admitido que realmente no tienen forma de ofrecer una cifra concreta de posibles contagios o personas en riesgo. Sin embargo, ha comentado que basados en los números promedio de transmisión por persona contagiada, la cantidad de individuos afectados podría superar los 50 mil.

Juego de culpas

La PHE es la encargada oficial de reportar diariamente los casos de COVID-19. Por lo que, en esta situación la opinión y las críticas del público han recaído sobre sus hombros. Pero, en medio de este caos, el departamento se ha sacudido las culpas al comentar que ellos realmente solo reportan los montos una vez les son enviados. Según un comentario que dieron al medio Sky News, el registro de los casos estaba al mando de la baronesa Dido Harding a través de la operación Test & Trace.

¿Cómo sabemos que la situación no se repetirá?

Para estas alturas, el problema con el límite del documento de Excel se ha solucionado simplemente dividiendo los archivos en lotes. Asimismo, el nuevo registro de datos también se agregará a los sistemas del gobierno, como una seguridad extra. Mientras tanto, Matt Hancock, secretario de salud, se ha reunido con los alcaldes locales y les ha prometido una respuesta más contundente a la situación para esta misma noche.

Por ahora, el aumento de los casos registrados parece ser la única consecuencia del bug en cuanto a la contabilización del avance del COVID-19. Afortunadamente, el conteo de fallecimientos no aumentó después de la solución del bug. Por lo que, al menos se puede confiar en que estas últimas cifras aún se mantienen medianamente controladas.