EFE/MICHAEL REYNOLDS/Archivo

Iniciando el mes de octubre, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, informó a través de su cuenta de Twitter que él y su esposa habían dado positivo en la prueba de COVID-19.

Aunque en un principio se habló de aislamiento dentro de la Casa Blanca, poco después se dio a conocer que el mandatario se trasladaría al hospital Walter Reed para recibir atención médica.

Pero este lunes, tan solo dos días después de dicho anuncio, el apellido Trump lidera de nuevo los titulares por salir en automóvil para salud a sus simpatizantes en las afueras del hospital.

Desde que reveló su enfermedad, han surgido opiniones que ponen en duda su veracidad. ¿Significa esto que su tratamiento está dando resultado, o que se recuperó por completo? Incluso después haber tenido complicaciones relacionadas con el oxígeno, los médicos evalúan la posibilidad de trasladarlo de regreso a la Casa Blanca.

Incertidumbre sobre el estado de salud de Trump

Pese al optimismo mostrado por el presidente estadounidense tras su diagnóstico, los expertos tenían cierta desconfianza, sobre todo luego de que lo trasladaran al hospital el viernes. Estas sospechas no resultaron infundadas.

Sean Conley, el médico presidencial, reconoció en una conferencia de prensa que Trump tuvo “fiebre alta” y que sus niveles de saturación de oxígeno en sangre bajaron en dos ocasiones: el viernes, antes de llevarlo al hospital, y el sábado. De hecho, recibió oxígeno estando en la residencia presidencial.

Como muchos sabrán, la hipoxemia es un síntoma común en pacientes que empiezan a agravar por COVID-19. Es por ello que muchos médicos se ven en la obligación de aplicar la terapia de oxígeno, también conocida como oxígeno complementario, para ayudar a los pacientes a respirar.

Conley se había negado a dar detalles sobre el estado de salud del presidente, y de hecho, negó que este haya necesitado terapias de este tipo, pero explicó sus razones.

“Estaba tratando de reflejar la actitud optimista que ha tenido el equipo, el presidente, a lo largo de su enfermedad. No quería dar ninguna información que pudiera desviar el curso de la enfermedad hacia otra dirección. Y al hacerlo, ya sabes, pareció como que estábamos tratando de ocultar algo, lo cual no es necesariamente cierto”.

¿Qué tratamiento está recibiendo Trump?

Dicho esto, todo parece tener más sentido. Se sabe que el presidente Trump ha recibido los tratamientos más efectivos hasta ahora para COVID-19 de moderado a grave: el popular remdesivir, corticosteroides como la dexametasona y la opción pionera de anticuerpos monoclonales.

De hecho, la Dra. Rochelle Walensky, jefa de enfermedades infecciosas en el Hospital General de Massachusetts, expresó sus dudas respecto al uso de dexametasona para el cuidado de Trump. “Por lo general, comienza con la dexametasona cuando comienza a preocuparse de que se estén dirigiendo por el camino equivocado”, explicó.

Polémica salida del hospital

Desde que que fue internado en el hospital, los seguidores del presidente estadounidense se han estado congregando frente a sus instalaciones para brindarle apoyo moral. Y aunque la intención es buena, cientos de personas alzando la voz en un mismo lugar definitivamente no es un buen escenario en pleno desarrollo de una pandemia.

Trump anunció el domingo que haría una “visita sorpresa” a los “patriotas” que lo apoyaban en las afueras del hospital. Pero antes agradeció a todo el personal que estaba a cargo de su cuidado, alegando que estaba viendo buenos resultados.

Muchos esperarían que su salida ocurriera días después, dada la naturaleza de esta enfermedad que requirió que el mundo entero se confinara. Pero para sorpresa de todos, este lunes hizo una aparición en el convoy presidencial, desde donde saludó con la mano a sus adeptos al otro lado de la ventana cerrada.

Alto riesgo de contagio para sus acompañantes

Aunque fue por poco tiempo y había dos personas con trajes protectores y mascarillas en el asiento delantero del vehículo, los expertos han criticado esta acción, que va totalmente en contra de lo recomendado por las autoridades de salud hasta ahora.

“El vehículo todoterreno del presidente no solo es blindado, sino está herméticamente sellado contra ataques químicos”, escribió el doctor James Phillips, médico que trabaja en el mismo hospital donde reside el personaje. “El riesgo de transmisión de COVID-19 adentro es el más alto posible aparte de en procedimientos médicos”, y añadió que quienes estaban allí con él deberían aislarse durante 14 días.

Sin embargo, el portavoz de la Casa Blanca, Judd Deere, salió en su defensa alegando que “se tomaron las precauciones apropiadas en la ejecución de este movimiento para proteger al presidente y a todos los que lo apoyaron, incluyendo el equipo de protección personal”.

¿Es prudente que Trump vuelva al trabajo?

Mientras tanto, los médicos evalúan la posibilidad de regresarlo a la Casa Blanca, pero bien sabemos cuán importante es el descanso en la recuperación de cualquier enfermedad, y en especial del COVID-19.

No cabe duda de que el presidente Trump no se las ha visto especialmente bien durante esta enfermedad. Y aunque los diferentes tratamientos a los que se ha sometido estén llevándolo por buen camino, lo prudente sería que continuara su aislamiento y reposo como el resto de los pacientes.

Sin embargo, en medio de una reñida campaña presidencial, puede que el descanso no sea una opción para el magnate de los negocios.

Referencias:

Trump hospitalizado: la confusión por el cruce de mensajes del equipo médico y la Casa Blanca sobre la salud del presidente. https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-54396785

To treat Covid-19, President Trump is taking remdesivir, dexamethasone and more. https://edition.cnn.com/2020/10/04/health/covid-trump-drugs-remdesivir-dexamethasone-explainer/index.html