A pesar de que la meta de la mayoría de los humanos es la felicidad, muchos estarán de acuerdo en que es más fácil decirlo que hacerlo. Lo bueno es que, aunque es difícil, ciertas cosas pueden acercarnos a la mal llamada meta.

Esto probablemente no convenza a los más escépticos, pero los investigadores de la Universidad de Baylor y la Universidad de Harvard encontraron una conexión entre experiencias espirituales diarias de las personas y el bienestar general.

Encuestas a través de los teléfonos móviles

Los investigadores usaron los datos de SoulPulse, un proyecto financiado por la Fundación John Templeton, para estudiar religión, espiritualidad y bienestar mental y físico de los participantes.

Para este estudio, incluyeron 2,795 personas que usaron controles de teléfono dos veces al día durante dos semanas. La dinámica incluyó encuestas diarias, formuladas para ser breves e interesantes para los participantes, con planteamientos sobre depresión o emociones positivas que debían afirmar o negar según fuera el caso.

Por ejemplo, los participantes debían seleccionar entre opciones como: “Me siento desanimado y triste”; “Siento que la vida no tiene sentido”; “No puedo entusiasmarme por nada”; “Me siento feliz”; “Yo siento que tengo una relación cálida y de confianza con los demás” y “tengo algo importante que aportar a la sociedad”.

Otra también preguntaba si, desde la encuesta más reciente, había habido experiencias estresantes, como una discusión con un ser querido, enfermedad, lesión, accidente, estrés laboral, problemas financieros o alguna tragedia.

Experiencias espirituales teístas y no teístas

Otras preguntas se dirigieron a indagar en las experiencias espirituales basadas en el teísmo, es decir, la creencia de que existe un Dios presente, disponible y activo en la vida de los humanos.

Respecto a este tema, los participantes seleccionaron entre los siguientes planteamientos: “Siento la presencia de Dios”; “Encuentro fuerza y ​​consuelo en mi religión o espiritualidad”; “Siento el amor de Dios por mí directamente o a través de otros”; “Deseo estar más cerca de Dios o en unión con lo divino”; “Me siento guiado por Dios en el en medio de las actividades diarias” y “me siento cerca de Dios”.

Pero los investigadores también tomaron en cuenta las experiencias espirituales no teístas, aquellas que no se relacionan necesariamente con un Dios o ser superior. Para evaluarlas, plantearon tres opciones: “Siento una profunda paz o armonía interior”; “Estoy espiritualmente conmovido por la belleza de la creación” y “Me siento agradecido por mis bendiciones”.

Experiencias espirituales asociadas a un mayor bienestar mental

Tras analizar la información recolectada, los investigadores confirmaron que los factores estresantes que afectan a las personas en su día a día se asocian con un aumento de los síntomas depresivos y niveles más bajos de florecimiento.

Esto es algo que han notado incluso quienes no son científicos. Sin embargo, la verdadera contribución de este estudio es descubrir que las experiencias espirituales diarias juegan un papel importante en la lucha contra estos síntomas.

Los investigadores dicen que las experiencias espirituales diarias por encima del promedio estaban relacionadas con un mejor bienestar mental que las de los días por debajo del promedio.

“Esencialmente, si se toma a dos personas que tienen los mismos niveles de estrés, la que tenga más experiencias espirituales tendrá menos probabilidades de reportar síntomas depresivos y más probabilidades de indican sentimientos de florecimiento”, explica el autor principal Blake Victor Kent, investigador de la Facultad de Medicina de Harvard/Hospital General de Massachusetts.

Los autores indican que este estudio es diferente a los que suelen abordar este tema ya que recolectó datos diarios a través de los teléfonos móviles. Dada la cercanía de las personas con estos dispositivos, el método proporcionó capturas más precisas de experiencias espirituales y sus efectos sobre las emociones de los encuestados.

En conclusión, los hallazgos sugieren que la exposición estable y consistente a este tipo de experiencias, así como las periódicas a corto plazo, pueden promover el florecimiento humano. Y sobre todo, pueden ayudar a las personas a sobrellevar las situaciones estresantes.

Referencia:

Do Daily Spiritual Experiences Moderate the Effect of Stressors on Psychological Well-being? A Smartphone-based Experience Sampling Study of Depressive Symptoms and Flourishing. https://www.tandfonline.com/doi/full/10.1080/10508619.2020.1777766