Los tiburones son animales imponentes y muy temidos, sobre todo por su gran tamaño y afilados dientes. ¿Pero cuántos temerían de un tiburón sin piel ni dientes? O primero, ¿en realidad podría existir un tiburón así?

Pues en julio de 2019, algunos pescadores navegaban por el mar Mediterráneo al sur de Cerdeña, Italia, y se toparon accidentalmente con una bestia con esta descripción. Un tiburón gato de boca negra, cuyo nombre científico es Galeus melastomus, que al parecer había nacido sin piel y sin dientes.

Por supuesto, los humanos no son los únicos propensos a mostrar desperfectos y enfermedades genéticas. De hecho, los científicos ya han informado en el pasado de casos de albinismo, decoloración y otras afecciones en la piel de los tiburones. Sin embargo, este hallazgo fue único y ahora veremos por qué.

Tiburones pequeños y con manchas como gatos

Los G. melastomus son tiburones pequeños que pueden crecer hasta un máximo de 2.3 pies (70 centímetros), lo que se asemeja al tamaño que tendría un bate de béisbol que usaría un niño.

Estos tiburones gato circulan con mucha frecuencia en el noreste del Océano Atlántico y el Mar Mediterráneo, donde se sumergen a profundidades de 650 a 1,600 pies (200 a 500 metros).

Su nombre se debe precisamente a sus características físicas. El interior de su boca negra también es de color negro azabache, al igual que la capa que recubre los órganos en su interior.

Estas características internas no tienen por qué notarse a simple vista en condiciones normales. Sin embargo, el ejemplar encontrado por los pescadores era prácticamente transparente.

Primera y única en su estilo

El hallazgo fue publicado en Journal of Fish Biology, donde los autores indican que el tiburón en cuestión mostraba una “grave de todas las estructuras relacionadas con la piel, incluidos los dientes”. Este constituye el primer y único caso registrado de un tiburón vivo con estas características.

Los autores del estudio dicen que la oscuridad de sus entrañas se veía claramente a través de sus branquias y su cabeza transparente. Esta contrastaba con los tonos del resto de su cuerpo, pálido y amarillento debido a la ausencia de la piel.

Por supuesto, al ver esto, los científicos se asombraron y se aseguraron de que no se tratara de un extraterrestre o, siendo más realistas, de otra especie no documentada hasta ahora. Sin embargo, resultó más normal de lo que esperaban: una hembra de 30 cm de largo, con un crecimiento normal para su edad, que no excedía los tres años.

Pero no solo faltaba su epidermis, sino también los dentículos dérmicos, esas pequeñas estructuras puntiagudas en forma de colmillos que recubren la piel de todos los tiburones y rayas. Estos sirven de protección física y les permiten nadar más ágil y rápidamente.

Viva a pesar de las adversidades

Del lado izquierdo, tiburón gato sin piel ni dientes, comparado con un tiburón gato promedio a la derecha. Foto: Antonello Mulas.

Y lo curioso es que, pese a dichas afecciones, el espécimen llevaba una vida relativamente normal, según el Antonello Mulas, biólogo de la Universidad de Cagliari en Cerdeña y autor principal del artículo científico.

“Nuestra primera reacción fue: ‘Un tiburón sin piel no puede sobrevivir'”, dijo a WordsSideKick.com Mulas. “Pero, como dijo Shakespeare, hay más cosas en el cielo y la tierra de las que puedas imaginar”.

Y es que, en ausencia de dos aspectos tan importantes en la vida animal, podríamos esperar que este tiburón fuera menos hábil para nadar y alimentarse. Sin embargo, el estudio reveló que al momento de morir este tenía el estómago lleno con 14 alimentos diferentes entre los que figuraban cefalópodos, crustáceos y peces óseos.

Mulas explicó que los tiburones gato de boca negra generalmente se tragan a sus presas enteras. Quizás por ello la boca sin dientes de esta hembra en particular no fue impedimento para satisfacer su apetito.

Una mutación genética

Los investigadores creen que la apariencia anormal de este tiburón fue resultado de una mutación genética. Lo que aún no está claro si fue natural o si podría haber sido ocasionada por alguna contaminación química en el agua.

Ante tanta incertidumbre, prefirieron regresar al sitio donde la capturaron y tomar muestras del sedimento en el fondo marino a fin de encontrar posibles causas. Pero esto también podría llevarlos a otros especímenes similares… o incluso a otras mutaciones extrañas.

Referencia:

Living naked: first case of lack of skin‐related structures in an elasmobranch, the blackmouth catshark (Galeus melastomus). https://onlinelibrary.wiley.com/doi/full/10.1111/jfb.14468?af=R