A pesar de que más de 34 millones de personas en todo el mundo se han contagiado con COVID-19, la mañana de este viernes 2 de octubre ha iniciado con mucho revuelo por una noticia particular: el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, dio positivo también para la enfermedad.

Pero bien sabemos que los presidentes son humanos, y aunque aparezcan con gran ímpetu frente a las cámaras con frecuencia, esto no quiere decir que no se enfermen. Este caso en particular requiere una cuarentena de al menos quince días, y aunque el médico de la Casa Blanca dijo que Trump estaba bien de salud, muchos tienen sus dudas.

En este punto, sería grosero e irresponsable hablar de la salud del presidente estadounidense sin mayores pruebas. Pero lo que sí podemos hacer es un viaje a la historia para encontrar situaciones similares a esta. Es por ello que, aprovechando el revuelo por la noticia, presentamos cinco presidentes estadounidenses que, estando al mando, también se enfermaron (y lo ocultaron).

Dwight D. Eisenhower

Dwight D. Eisenhower, trigésimo cuarto presidente de los Estados Unidos.

Dwight D. Eisenhower fue elegido presidente de EE.UU. en 1952, pero en aquel momento su salud ya estaba deteriorada. Años atrás se había sometido a una apendicectomía que le dejó secuelas abdominales. Luego, en 1955, sufrió un ataque cardíaco, y aunque se había recuperado, se negó a renunciar a postularse para la reelección.

Por si fuera poco, en 1956 le diagnosticaron la enfermedad de Crohn, un trastorno gastrointestinal grave que requirió una cirugía, y más tarde, sufrió un derrame cerebral. Aún así, logró completar su mandato.

John F. Kennedy

John F. Kennedy, trigésimo quinto presidente de los Estados Unidos.

John F. Kennedy se mostró siempre saludable y lleno de vida, pero la realidad era bastante diferente. El trigésimo quinto presidente de EE.UU. tenía alergias, problemas estomacales y, aunque sea difícil de creer dada su imagen casi impecable, sufría de dolor de espalda crónico.

El dolor de espalda lo atribuyó a su estadía en Harvard, pero también se cree que fue agravado por su servicio en la Segunda Guerra Mundial. Los problemas estomacales databan de su infancia, y correspondían al diagnósticos de síndrome de Addison, un trastorno endocrino.

Lo curioso es que esta enfermedad también fue la causa de la hiperpigmentación que le dio esa imagen bronceada a Kennedy. A pesar de ello, no fue su salud, sino varios impactos de bala la causa de su muerte.

Franklin Delano Roosevelt

Franklin Delano Roosevelt, trigésimo segundo presidente de los Estados Unidos.

Si de buenas actuaciones hablamos, no podemos pasar por alto el caso de Franklin Delano Roosevelt, que a pesar de depender de una silla de ruedas para moverse, ideó una forma para caminar durante sus apariciones públicas.

En 1921, cuando tenía 39 años de edad, le diagnosticaron el “coronavirus” de la época: la poliomielitis. Su caso era bastante inusual considerando que la enfermedad ataca principalmente a niños. Pero no solo inusual, sino grave, al punto de quedar parapléjico y utilizar una silla de ruedas.

A pesar de ello, siempre se preocupó por proyectar fuerza y ​​virilidad, dos atributos imprescindibles para la época. Entonces recurrió a aparatos ortopédicos, un bastón y el brazo de alguien de confianza para movilizarse en sus intervenciones públicas. Además, evitó que la prensa lo siguiera mientras caminaba o se trasladaba al automóvil.

Woodrow Wilson

Woodrow Wilson, vigésimo octavo presidente de los Estados Unidos.

Un caso muy relevante es el de Woodrow Wilson, que gobernó EE.UU. entre 1913 y 1921… o al menos eso se hizo creer. El presidente tuvo graves problemas de salud durante su mandato, pero supo ocultarlos para “mantenerse” en el poder.

En 1919, un médico notó que Wilson tenía un extremo de su boca caído, lo que se tradujo en un derrame cerebral que, aunque empezó leve, dejó una parte de su cuerpo paralizada. Sin embargo, su esposa Edith Wilson tomó las riendas sobre la agenda, tarea facilitada por la negativa del vicepresidente Thomas Marshall.

Ronald Reagan

Ronald Reagan, cuadragésimo presidente de los Estados Unidos.

Sabemos que el Alzheimer es una enfermedad discapacitante, por lo que no esperaríamos nunca un presidente con este diagnóstico. Ronald Reagan pudo ser un ejemplo de ello, aunque no fue diagnosticado sino cinco años después de completar su segundo mandato como presidente estadounidense.

Aún no hay evidencia suficiente de que la demencia iniciara durante su mandato. Lo que sí se sabe es que durante su mandato, le extirparon varios pólipos de su colon, uno de ellos de naturaleza cancerígena. Dos años después, le extirparon un epitelioma de células basales de la nariz, un tipo de cáncer de piel.

La COVID-19 recientemente diagnosticada al presidente Trump se queda corta frente a las enfermedades que padecieron estos mandatarios. Pero siendo realistas, pese a su importancia, ¿cuántos presidentes serían sinceros sobre su condición de salud frente a un público lleno de adversarios?

Referencia:

5 Presidents Who Hid Their Health Issues. https://www.history.com/news/5-presidents-who-hid-their-health-issues