A pesar de que al principio se pensó que el brote de la nueva enfermedad podría controlarse, a nueve meses de su anuncio formal, los contagios son casi 34 millones en todo el mundo.

Pocos podrían refutar que el coronavirus SARS-CoV-2, que causa la COVID-19, estuvo circulando mucho antes de que las autoridades chinas lo informaran. Pero si sumamos a esto la respuesta tardía de muchos gobiernos ante el brote, los números actuales no deberían sorprendernos.

El problema es que, en este caso, más contagios sugieren también implican más muertes, y las razones ya las hemos expuesto en varios artículos en los últimos meses. La evidencia la obtuvimos el 28 de septiembre, cuando se registró el hito de un millón de muertes por COVID-19 en todo el mundo.

Pero bien sabemos que la cifra puede ser aún mayor, algo que los investigadores y médicos que trabajan el tema han advertido en repetidas ocasiones. La peor parte es que esta podría incrementarse aún más para el próximo mes de enero, donde se estima que el número de muertes podría superar los 3 millones de personas.

Más casos de COVID-19, más muertes

Partamos de uno de los grandes problemas con los que han tenido que lidiar los médicos y centros sanitarios de casi todo el mundo: la disponibilidad insuficiente de pruebas para diagnosticar COVID-19.

Andrea Gómez Ayora, epidemióloga de la Universidad de Chile en Santiago, dice que es probable que el millón de muertes “se haya superado hace algún tiempo”. Y es que muchos de los decesos por la enfermedad no se han informado, sobre todo en aquellos países en la aplicación de pruebas no es generalizada.

Puede que con los nuevos desarrollos y las pruebas rápidas que se han lanzado, se mejore la capacidad de diagnóstico. Pero eventualmente, mientras se detectan más casos, también aumentan las muertes.

El apego a la prevención puede hacer la diferencia

Mantener el distanciamiento social y el uso de las mascarillas puede reducir el número de muertes por COVID-19 de 2,5 millones a 1,8 millones para enero de 2021.

Los investigadores del Instituto de Métricas y Evaluación de la Salud (IHME) de la Universidad de Washington en Seattle estimaron recientemente cuántas muertes provocará la infección. Para ello, consideraron varios escenarios, pero si las tendencias actuales se mantienen, para el próximo mes de enero el número de muertes alcanzarán los 2,5 millones.

Esta cifra podría ser aún mayor si, en lugar de mantenerse, las circunstancias actuales empeoran, considerando que Europa está a punto de entrar en un nuevo confinamiento. Si las personas abandonan el distanciamiento social y la restricción de las reuniones, es probable que la cifra de muertes en enero de 2021 sea de 3,3, millones.

Sin embargo, la primera cifra podría reducirse si todos los países refuerzan sus medidas preventivas, principalmente el uso generalizado de mascarillas. En este caso, para la misma fecha podría haber solo 1.8 millones de muertes.

Cabe recordar que la pandemia no solo causa muertes por la nueva infección, sino también por el colapso de los hospitales y los bloqueos que limitan el acceso a atención médica por otras enfermedades. Sumado a ello, la reducción de las jornadas de vacunación infantil y menor control de los embarazos, que podrían llevar a un aumento de la mortalidad intrauterina e infantil.

Así que una vez más, el llamado de los especialistas se centra en la prevención. El apego al distanciamiento social en todo momento, así como el uso de las mascarillas y el lavado de manos pueden hacer la diferencia entre la vida y la muerte.

Referencia:

COVID has killed more than one million people. How many more will die? https://www.nature.com/articles/d41586-020-02762-y?